.Orlando Guevara Núñez

Asegura nuestro Apóstol
que los cobardes dan en la boca de una
pistola y con el humo de la pólvora se desvanecen. Y que los enérgicos, “aunque
desgranándose en lo interior, como un rosario al que se rompe el hilo, echan
manos a la espalda (sic) (aunque no está registrada como errata, la palabra
parece ser espada) , al arado o a la
pluma, y con las ruinas de sí mismos, fundan. El hombre tiene que ser abatido, como una fiera, antes de que aparezca
el héroe”
Nos está enseñando nuestro
Héroe Nacional, la única forma de enfrentar las dificultades y los reveses: la
acción decidida, la fe en las fuerzas propias. No claudicar nunca, por grandes que sean las adversidades. Siempre
predicó que las cosas grandes era preciso alcanzarlas con sacrificios grandes,
con esfuerzos grandes.
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