lunes, 10 de diciembre de 2018

12 de diciembre de 1958, un gesto de amistad venezolana hacia Cuba



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Orlando Guevara Núñez
El 12 de diciembre de 1958- se cumplen ahora 60 años- el Comandante en Jefe Fidel Castro, en su libro titulado De la Sierra Maestra a Santiago de Cuba, la Contraofensiva  Estratégica, dejó testimonio de un gesto solidario venezolano con el Ejército Rebelde, enfrascado en esos días en la Batalla de Oriente, que pocos días después  le propinaría la derrota final a la dictadura batistiana.
Explica Fidel que el 8 de ese mes había llegado a Cienaguilla, al oeste del firme de la Sierra Maestra, un avión procedente de Venezuela, con un alijo de armas enviadas al Ejército Rebelde por la Junta Patriótico Militar que meses atrás, el 23 de  enero de 1958, había derrocado al dictador de ese país, Marcos Pérez Jiménez.
“En esa ocasión- apunta el líder guerrillero cubano- recibí un fusil FAL. Ya estaba persuadido de la importancia, para las batallas finales de la guerra, de emplear armas automáticas por su elevado volumen de fuego”. “Para expresar el agradecimiento infinito de Cuba a Wolfang Larrazábal, protagonista del gesto solidario, le escribí una carta”.
Y a continuación  inserta el texto de la misiva.
Contralmirante Wolfang  Larrazábal
Admirado amigo:
¿Qué puedo decirle después de su noble y espontáneo gesto?
Hay que llevar dos años luchando contra todos los obstáculos, las armas confiscadas antes de llegar a Cuba, los frutos de los sacrificios económicos de tantos compatriotas perdidos la mayor parte  por la persecución de los gobiernos, para comprender con cuanta emoción y gratitud  recibimos la ayuda que usted nos envía en nombre de Venezuela.
Hemos visto convertido en realidad lo que durante mucho tiempo fue como un sueño. Temo que usted no llegue a imaginarse cuánto se lo agradecemos.
A la satisfacción que ha de producirle el beneficio que de manos suyas recibe este pueblo que tanto quiere al suyo y lo admira a usted, puede añadir la seguridad de que muchos cubanos buenos, combatientes de una causa justa, dispuestos a hacer por Venezuela lo que hacen por Cuba, le deberán la vida, porque lo que se recibe en armas se ahorra en sangre, y esto, yo que he visto caer a tantos compañeros entrañables, siempre los mejores, se lo agradeceré eternamente. Desde hoy le digo que cualquiera que sea la posición que usted ocupe en su país, la más alta o la más modesta, para nosotros será siempre el primero de los venezolanos.
Fraternalmente,
Fidel Castro Ruz
Este venezolano amigo de Cuba en aquellos difíciles momentos, fue Presidente de la Junta de Gobierno tras el derrocamiento de la dictadura. Luego ocupó otras responsabilidades, y aspiró a la presidencia sin obtenerla.
Fue electo al Parlamento en disímiles momentos. Falleció en su propio país, en Caracas, el 27 de febrero de 2003. En la bibliografía revisada en internet su apellido aparece escrito  Wolfgang.
Como se conoce, Venezuela fue el primer país visitado por Fidel después del triunfo de la Revolución. Fue el 23 de enero de 1959. En esa ocasión, dijo Larrazábal:
"Hoy estoy hablando como un venezolano más que se siente feliz y dichoso porque aquí se encuentra el líder máximo de la revolución cubana que vino a compartir con nosotros estas horas de felicidad. Durante todo el día de hoy he estado acompañando a esta máxima figura americana, al “relámpago” de la Sierra Maestra. Venezuela es hoy una tierra que pueden visitar estos hombres insignes de América".
Y Fidel, entre sus múltiples intervenciones, aseveró durante esa visita:
“Quiero que el concepto Patria tenga mayor alcance, que al decir patria nos estemos refiriendo a la Gran América que componen nuestras pequeñas patrias”.
"¡Ojalá que el destino de nuestros pueblos sea un solo destino! ¿Hasta cuándo vamos a estar en el letargo? ¿Hasta cuándo divididos, víctimas de intereses poderosos? Si la unidad de nuestros pueblos ha sido fructífera, ¿por qué no ha de serlo más la unidad de naciones? Ese es el pensamiento bolivariano. Venezuela debe ser el país líder de los pueblos de América”

domingo, 9 de diciembre de 2018

La vergüenza se ha de poner de moda




Orlando Guevara Núñez

A este aforismo martiano, le siguieron otras palabras con igual fuerza: Y fuera de moda la desvergüenza. Ha de ser limpia la casa y la conducta. Se es cubano y es Cuba cada un hijo suyo. Y en todo lo que se hace va el honor de Cuba.
En un escrito titulado Más de las casas nuevas, publicado por el periódico Patria el 10 de abril de 1893,   puede leerse este concepto, con vigencia todavía.
Comienza el comentario diciendo: “En pueblos nuevos todo depende del arranque. El hombre es masa hirviente, y toma en los pueblos nuevos la nobleza o vicios del molde en que cae, El molde ha de ser firme y de virtud, para que el pueblo sea bueno”.
Otra afirmación con fuerza de principios, es ¡Sálgase de los hombres el que no lo sea!
Menciona Martí, relacionada con estos pensamientos, la llegada de Carlos Baliño a la ciudad de Thomasvill  Georgia, Estados Unidos. De este patriota cubano dice nuestro Apóstol que es suerte para ese lugar “que vayan allí hombres como Carlos Baliño, que sabe conciliar la libertad ardiente con la elevación que la acredita y asegura, que padece, angustiado,  de toda pena de hombre”.

No hay cetro mejor que un buen periódico


Orlando Guevara Núñez


En este escrito, vuelve José Martí a sus juicios sobre el papel y utilidad de la prensa. Es curioso que este material, según nota adjunta en las Obras Completas, donde aparece, fuera publicado por primera vez en Martí periodista, en La Habana, en 1929, por Gonzalo de Quesada. 
Apenas ocupa una cuartilla, pero con ideas sustanciosas. En ese reducido espacio expresa Martí: “Que no haya una manifestación de la vida, cuyos diarios  accidentes no sorprenda el diarista. Eso es hacer un buen diario. Decir lo que a todos conviene y no dejar de decir nada que a alguien pueda convenir. Que todos encuentren en el diario lo que puedan necesitar saber. Y decirlo con un lenguaje especial para cada especie, escribiendo en todos los géneros, menos en el fastidioso de Bibeau, desdeñando lo inútil  y atendiendo siempre lo útil elegantemente”.
“El periódico- dice- ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano, y la espuela al tacón. Al menor accidente, debe saltar  sobre la silla, sacudir la fusta y echar a escape el caballo para salir pronto y que nadie llegue  antes que él”.
Otra importante lección sobre el carácter de un diario, la expone de esa forma:
“Debe ser coqueta para seducir, catedrático para explicar, filósofo para mejorar, pilluelo para penetrar, guerrero para combatir. Debe ser útil, sano, elegante, oportuno, valiente. En cada artículo debe verse la mano enguantada que lo escribe, y los labios sin manchas que lo dicta.”
Con esos, entre otros elementos, concluye: No hay cetro mejor que un buen periódico.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Mientras haya obra que hacer, un hombre entero no tiene derecho a reposar





 Orlando Guevara Núñez

El propio Martí fue un ejemplo  convincente de esta prédica suya. Trabajó sin reposo hasta el mismo día de su caída en combate contra el ejército colonial español.
Este pensamiento fue escrito en una carta a su madre, Leonor Pérez, fechada el 15 de mayo de 1894.  
A continuación de las palabras citadas, agrega: Preste cada hombre, sin que nadie lo regañe, el servicio que lleve en sí. ¿Y de quién aprendí yo mi entereza y mi rebeldía, o de quién pude heredarlas, sino de mi padre y de mi madre?
Es una misiva contentiva de angustias y de reafirmación sobre su decisión de lucha por la patria. Llena de altruismo.
“Mi porvenir es como la luz del carbón blanco, que se quema él, para iluminar alrededor. Siento que jamás acabarán mis luchas El hombre íntimo está muerto y fuera de toda resurrección, que sería el hogar franco y para mí imposible, adonde está la única dicha humana, o la raíz de todas las dichas”
“Pero el hombre vigilante y compasivo- expresa-  está aún vivo en mí, como un esqueleto que se hubiese salido de su sepultura; y sé que no le esperan más que combates y dolores en la contienda de los hombres, a que es preciso entrar para consolarlos y mejorarlos”
Al despedirse, escribe palabras sobre familiares y amigos. A la madre solo le dice: “A usted, madre mía, ni una palabra. La quiero y la sufro mucho para eso. Toda la verdad y la tristeza de su hijo”.

Diciembre 9 de 1958: El otro glorioso amanecer de Baire



                                                     
 .Orlando Guevara Núñez
Baire, localidad oriental ubicada entre los poblados de Jiguaní y Contramaestre, atravesada por la Carretera Central, pasó a ser territorio libre de Cuba el 9 de diciembre de 1958.
Para esa fecha, cada día crecía el número de cuarteles de la dictadura batistiana que eran sitiados, atacados y tomados por el Ejército Rebelde.
Este poblado  ganó un lugar en la historia cuando el 24 de febrero de 1895 fue escenario del alzamiento independentista conocido como El Grito de Baire, con el cual, junto a otros importantes hechos insurreccionales, principalmente en la zona oriental, comenzó la guerra organizada y dirigida por José Martí contra el poder colonial español, gesta que no llegó a coronar sus aspiraciones al producirse la intervención norteamericana en 1898, cuando ya España no estaba en condiciones de mantenerse en pie ante la ofensiva del Ejército Libertador Cubano. Había sido el primer amanecer glorioso de Baire.
El ejército batistiano en Baire, temiendo al ataque de las fuerzas rebeldes, y de forma criminal, cobarde  e irresponsable, se había refugiado en las casas de los pobladores. Estaban atemorizadas, sobre todo al conocer que el día antes la importante plaza de San Luis había pasado a ser también territorio libre de Cuba.
Ante esa situación, el Comandante en Jefe Fidel Castro dirigió una carta al capitán  jefe militar de Baire,  explicándole la situación sin salida que tenía, su responsabilidad ante lo que pudiera ocurrir y su convite a la rendición, evitando de esa forma un inútil derramamiento de sangre.
De igual forma, Fidel envió un mensaje a los bairenses, explicándoles la necesidad de que abandonaran el poblado, pues el ataque rebelde era necesario, como parte de la estrategia para la derrota final de la tiranía.
El oficial batistiano no se rindió, pero el día 9 abandonó con su tropa el poblado y se dirigió hacia Jiguaní, lugar que consideró más seguro,  aunque durante su marcha hacia ese poblado, distante unos diez kilómetros, fue interceptado por los rebeldes,  logrando la mayoría escapar amparados por la oscuridad de la noche.
Jiguaní sería  atacado y liberado por el Ejército Rebelde diez días después, el 19 de diciembre.
El día 10 de diciembre, la emisora Radio Rebelde daría la noticia: Baire se convertía en Territorio Libre de Cuba. Los rebeldes, habían entrado victoriosos al histórico poblado. Se producía así, el segundo amanecer glorioso de Baire. Faltaban  pocos días para el triunfo definitivo de la Revolución.

viernes, 7 de diciembre de 2018

8 de diciembre de 1958 San Luis, liberado por el Ejército Rebelde



 Orlando Guevara Núñez
San Luis, importante centro poblacional, ubicado a unos 25 kilómetros de Santiago de Cuba, fue  liberado por fuerzas del Ejército Rebelde, el 8 de diciembre de 1958, como parte de la ofensiva que desmanteló una a una las guaridas de la tiranía batistiana en esta región oriental cubana.
Desde el punto de vista de las comunicaciones, San Luis representaba un punto de mucha importancia, al converger en él un nudo ferroviario y de carreteras, lo que implicaba, además, la presencia de más de dos centenares de efectivos militares de la tiranía batistiana, bien armados y ocupando posiciones que los favorecían en el combate, entre  éstas el cuartel, la estación de policía, un aserrío y la estación de ferrocarril.
La columna 17 Abel Santamaría, del Segundo  Frente Oriental Frank País, dirigida por el comandante Antonio Enrique Lussón, repitió en San Luis el protagonismo combativo de esos días, en acción combinada con la columna 9, del Tercer Frente Oriental Dr. Mario Muñoz Monroy. 
Tras una fuerte resistencia, las tropas rebeldes que comandadas por los capitanes Raúl Menéndez Tomassevich y Félix Duque Guelmes habían sitiado el poblado, avanzaron hacia el interior de éste y rindieron la estación de policía, tomando más de una veintena de prisioneros y ocupando 25 armas, entre éstas 20 automáticas.
Un refuerzo batistiano, sin embargo, apoyado por la aviación, salió hacia San Luis, logró llegar y penetrar en el poblado, con una fuerza  superior a la de los revolucionarios, que se retiraron, pero sin levantar el cerco. En el primer intento no se pudo tomar San Luis, pero el empeño rebelde continuó y entre los días 6 y 7 de diciembre se retomó el ataque.
En esta ocasión, fueron tomados el aserrío y la estación de ferrocarril, quedando en posesión del enemigo sólo el cuartel, defendido con  tenacidad  por sus ocupantes. Ante esa situación, un poderoso refuerzo salió desde Santiago de Cuba para socorrer a los sitiados. Dos tanques de guerra, seis camiones llenos de soldados y dos carros de exploración integraban este contingente. Pero dos emboscadas rebeldes lo interceptaron en la carretera Santiago-Palma Soriano, causándole importantes bajas. En otro trecho de la carretera Palma-San Luis, tropas del Tercer  Frente Oriental, al mando de Vilo Acuña, luego de un fuerte combate durante toda la noche, lograron detener el refuerzo.
Al día siguiente, apoyado ahora por aviones bombarderos B-26, las tropas batistianas reanudaron su marcha, rescataron a los sitiados y retrocedieron hacia Palma Soriano. Era el 8 de diciembre de 1958. Quedaba de esa forma listo el escenario para que las tropas rebeldes entraran definitivamente al poblado, en la mañana del día 9, pasando San Luis a formar parte del Territorio Libre de Cuba, luego de 16 días de combates.
En los días sucesivos, proseguiría impetuosa la ofensiva rebelde que, con el nombre de Operación Santiago, estrechaba cada día más el cerco a la capital oriental, Santiago de Cuba. Así el 9 de diciembre caería Baire, el 17 El Cobre, el 19 Jiguaní, el 27 Palma Soriano y el 30 Maffo, último reducto enemigo entre Santiago de Cuba y Bayamo. Para esa fecha, a la tiranía batistiana le quedaban sólo horas de existencia. El triunfo definitivo de la Revolución, estaba a las puertas y sólo tendría que esperar el amanecer del 1ro. de enero de 1959