lunes, 22 de julio de 2019

¿Cuántos y quiénes son los moncadistas sepultados en el Santa Ifigenia?




.Orlando Guevara Núñez

A los esbirros de la tiranía batistiana no les bastó con asesinar a 55 de los 61 combatientes del Moncada y del Carlos Manuel de Céspedes que murieron en esos días. Se empeñaron también en hacer desaparecer sus restos, pues hasta después de muertos les temían.
Se sabe que en el cementerio de Santa Ifigenia, inicialmente, fueron sepultados 32 moncadistas. Los cadáveres allí llevados fueron 33, pero incluyendo el de una víctima civil, El “Niño Cala”, asesinado por sus antecedentes revolucionarios.
Otro grupo de 19 , entre ellos dos civiles, fue sepultado  en el cementerio de El Caney. Y otras víctimas de los crímenes de la tiranía, quedaron sepultados en las zonas de Bayamo, Veguitas y Maffo.
Pero en el Santiago heroico, hubo patriotas que impidieron a la tiranía su propósito. Uno de ellos fue  René, el padre de Renato Guitar, con ayuda de dos sepultureros por él mencionados: Pablo Lavadí y “El Chino”. Estos dos humildes trabajadores arriesgaron su vida por preservar los restos de los moncadistas.
Y cuenta René que al final él, para gratificarlos con 500 pesos a cada uno, se dirigió a Lavadí. Y la reacción del obrero fue conmovedora:    
“No me haga eso, Guitart, porque todo lo que hicimos lo hemos hecho con el corazón, yo lo hice con mi corazón y usted me está ofendiendo con ese dinero”. Así reaccionó Lavadí, hablando también en nombre de El Chino. En aquel tiempo, ese dinero representaba unos ocho meses de salario de ambos.
“Al Chino nada, y a mí tampoco, Guitart, nosotros nos sentimos orgullosos de haber enterrado a esos muchachos que fueron tan valientes”.
Otra valiente santiaguera que contribuyó a la preservación de los restos de los héroes, fue Gloria Cuadras de la Cruz.  Su esposo, Amaro Iglesias, también colaborador,  menciona a otros dos trabajadores del cementerio: Reinaldo Duany, y otro de apellido Casternau.  Detenida y conducida ante los asesinos Chaviano y Lavastida en el Moncada, e interrogada por qué hacia esa labor, Gloria fue categórica: “Como mujer y madre, en nombre de las madres que perdieron a sus hijos”,
En 1962 la Revolución triunfante erigió el Monumento a los Mártires del 26 de Julio, aquí, junto a la tumba del Apóstol, como lo había prometido Fidel. En este recinto  reposan los restos de 37 moncadistas caídos durante los hechos del 26 de julio de 1953. Ellos son:
Abel Santamaría Cuadrado, Angelo Guerra Díaz, Manuel Rojo Pérez, Félix Rivero Vasallo, Gerardo Álvarez Álvarez, Giraldo Córdova Cardìn, Jacinto García Espinosa, José Luis Tasende de las Muñecas, Juan Domínguez Díaz, Julio Reyes Cairo, Manuel Isla Pérez, Mario Muñoz Monroy, Oscar Alberto Ortega Lora, Pablo Cartas Rodríguez, Ramón Méndez Cabezón, Raúl Gómez García, Reemberto Abad Alemán Rodríguez, Roberto Mederos Rodríguez, Virginio Gómez Reyes, Andrés Valdés Fuentes, Armando Valle López, Elpidio Sosa González, Fernando Chenard Piña, Gildo Fleitas López, Horacio Matheu Orihuela, José de Jesús Madera Fernández, Wilfredo Matheu Orihuela, Juan Manuel Ameijeiras Delgado, Julio Trigo López, Manuel Saìz Sánchez, Miguel Oramas Alfonso, Osvaldo Socarrás Martínez, Pedro Marrero Aispurùa, Raúl de Aguiar Fernández, Boris Luis Santa Coloma, Renato Guitart Rosell y Rolando San Román de las Llanas.
Luego del triunfo de la Revolución, fueron sepultados en este sitio sagrado los combatientes moncadistas Léster Rodríguez Pérez, las heroínas Haydée Santamaría Cuadrado y Melba Hernández Rodríguez del Rey, y el Comandante Pedro Miret Prieto. Y el último de los aquí sepultados: El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Así, en el Cementerio Patrimonial  Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba, se atesoran los restos de 42 moncadistas, integrantes de aquella legión de valientes que vinieron a esta ciudad a ofrendar su  sangre y su  vida para que Martí siguiera viviendo en el alma de la patria.

domingo, 21 de julio de 2019

¿Cuántos asaltantes al Moncada eran santiagueros?




. Orlando Guevara Núñez

No pocas personas piensan que Renato Guitart Rosell fue el único santiaguero que asistió a la cita del Moncada como combatiente. Pero vinieron más. Renato era el que residía aquí y contribuyó a la organización del asalto. Fue una estrategia explicada por Fidel.

Santiaguero era también Pedro Miret Prieto, nacido en esta ciudad el 19 de febrero de 1927. Había formado, junto a Fidel, parte del grupo organizador del asalto. Y resultó herido durante la acción.  Fue condenado a 13 años de prisión. Amnistiado junto al resto de los moncadistas. Marchó al exilio en México y no pudo sumarse a los expedicionarios del Granma por estar preso en el país azteca. Luego se sumó al Ejército Rebelde y ganó el grado de Comandante.
Otro santiaguero moncadista fue Léster Rodríguez Pérez, nacido en Santiago de Cuba el 22 de mayo de 1927. Fue jefe del grupo que asaltó y tomó el Palacio de Justicia, acción en la que Raúl, por su arrojo y decisión, salvó al grupo y se convirtió en su jefe. Fue jefe del Movimiento 26 de Julio en Oriente al constituirse. Combatiente del 30 de Noviembre de 1956 y se sumó luego al Segundo Frente Oriental, Alcanzó los grados de Capitán.
Emilio Albentosa Chacón.  Nació en Santiago de Cuba, el 31 de mayo de 1920. Fue expedicionario del Granma, resultando gravemente herido en Alegría de Pío. Logró escapar y salvar la vida. Trabajó en la clandestinidad durante la guerra revolucionaria.
Pedro Celestino Aguilera González.  Nació en Palma Soriano, el 29 de noviembre de 1925. De profesión estomatólogo. Participó en el asalto al cuartel Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo. Detenido y juzgado, fue absuelto por falta de pruebas, y tenía la orientación de Fidel de no declararse culpable.  Fue dirigente, desde su creación, del Movimiento Revolucionario 26 de Julio. Tuvo una vida revolucionaria activa, tanto en la clandestinidad como después del triunfo de enero.
Otro Santiaguero combatiente del 26 de julio de 1953 fue Teodulio Mitchel   Barbán, nacido en Palma Soriano, el 17 de abril de 1924. De procedencia muy humilde. Se unió a la labor revolucionaria junto a Pedro Celestino Aguilera. Por decisión de Fidel marchó para La Habana. Fue el chofer de Fidel desde la capital cubana hasta Santiago de Cuba. Luego del asalto al Moncada logró escapar y prosiguió la lucha hasta la derrota de la tiranía batistiana.
El otro santiaguero combatiente del Moncada fue Oscar Alberto Ortega (Nito).  Nació en Palma Soriano, el 17 de abril de 1924. Se había integrado a la lucha junto a Pedro Celestino Aguilera. Durante el asalto al Moncada resultó herido, pero logró escapar. Luego fue capturado y asesinado por los esbirros de la tiranía batistiana.
Estos son los siete santiagueros que tuvieron el honor de formar parte  de las acciones del 26 de julio de 1953. Todos son ya fallecidos. Para ellos, el recuerdo agradecido y el compromiso eterno de continuar construyendo y defendiendo la obra por ellos cimentada.


sábado, 20 de julio de 2019

Raúl Castro, ¿soldado o jefe en el Moncada?





.Orlando Guevara Núñez


En algunos relatos, puede leerse que Raúl Castro fue el jefe del grupo de revolucionarios  que el 26 de julio de 1953 asaltó y tomó el Palacio de Justicia de Santiago de Cuba,  contiguo al Cuartel Moncada.
Esto ha sido puntualizado ya. Pero no todos han tenido acceso a esa precisión. Por eso, la reiteración vale.
Efectivamente, Raúl  asistió  al asalto moncadista como soldado. No tenía mando en la acción. Y el jefe del grupo al cual él pertenecía  fue el santiaguero  Léster Rodríguez  Pérez. Pero sucedió  algo no previsto.
Al llegar al lobby del objetivo atacado, un grupo de guardias armados con metralletas Thompson y fusiles, encañonaron a Léster y al resto del grupo asaltante. Es el momento en que Raúl avanza hacia el jefe de los guardias, lo desarma,  ordena a los demás  tirarse al suelo, los toma prisioneros y los encierra en un pequeño  local. A partir de entonces, no por designación, sino por su valor y decisión, entre enemigos y balas, se convierte en el jefe del grupo.
Luego de la acción, el grupo se dispersa para evadir mejor la persecución  de los esbirros de la tiranía, no sin antes liberar  a los militares del encierro. Raúl cubre la retirada.
Otro aspecto a puntualizar es el siguiente: Inicialmente, se dijo que Raúl  había asaltado esa posición con diez hombres. Incluso, así lo dice Fidel en su alegato de autodefensa La historia me absolverá: Raúl Castro, con diez hombres, ocupó el Palacio de Justicia.Y recuerdo que  esa afirmación, en un cartel, se exhibía en una sala del Museo Histórico 26 de Julio, antigua fortaleza del Moncada,
En una de sus visitas a este lugar, el propio Raúl  tachó el diez,  puso el cinco, y como constancia, su firma.  Los demás integrantes del grupo, además de Léster, fueron los combatientes  Mario Darmau  de la Cruz, Abelardo García  Illis , José Ramón Martínez Alvarez y  Ángel  Sánchez Pérez
Así, Raúl asistió al Moncada como soldado, pero allí mismo se convirtió en jefe. Es el mismo Raúl  que hoy nos sigue inspirando a los combates presentes y los que están por venir.

lunes, 8 de julio de 2019

¿Qué pasó con los moncadistas después del asalto?




   
.Orlando Guevara Núñez

¿Cuál fue el destino de los 158 jóvenes que el 26 de julio de 1953, liderados por Fidel Castro vinieron a Oriente, a ofrendar su sangre y su vida para que José Martí no muriera en el año de su centenario y siguiera viviendo en el alma de la Patria?
Al exponer ese  tema, lo primero que resalta es la desinformación  y el desconcierto de la tiranía sobre la procedencia de los asaltantes. No concebían que personas humildes, sin cargos ni aspiraciones de poseerlos, arriesgaran su vida asaltando tan importantes posiciones militares.  A eso contribuyó también la organización, disciplina y discreción que caracterizaron al Movimiento.
La primera cifra impresionante es la de los muertos. Solo 6 caídos en combate y 55 asesinados  luego de bárbaras torturas. Después, 32 fueron juzgados y sancionados. Otros 17 fueron juzgados, pero absueltos porque no pudieron probarles su participación. Y 48 lograron evadir la cacería, por lo que no fueron ni apresados ni juzgados.
De los 32 sancionados, uno, el máximo jefe, Fidel Castro, fue condenado a 15 años de prisión. La pena de 13 años recayó sobre 4, entre ellos Raúl Castro. Otros 22 recibieron condenas de 10 años; 3  fueron a prisión por 3 años; y 2, las heroínas Haydée Santamaría y Melba Hernández, serían recluidas durante 7 meses.
Pero hay un dato interesante: Nótese que entre los juzgados y no sancionados por falta de pruebas, suman 65 asaltantes. Y, sin embargo, la tiranía llevó al mismo juicio a 59 acusados, principalmente de partidos de oposición, que nada tenían que ver con las acciones de los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Como se conoce, por presión popular, los moncadistas presos fueron amnistiados el 15 de mayo de 1955. Luego vino el exilio en México, el desembarco del Granma, la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, la lucha clandestina en las ciudades y el llano, hasta la victoria del 1ro. de enero de 1959.
En cuanto a los moncadistas, vale destacar que 21 de ellos fueron expedicionarios del Granma, y de los cuales  4 murieron en los días posteriores al desembarco, 8 cayeron prisioneros, 2 murieron durante la guerra y 7 permanecieron hasta la victoria.
Ahora, a 66 años de aquel glorioso 26 de julio, ellos, los que cayeron y los que siguieron, tienen el derecho bien ganado de ser admirados por todo un pueblo como héroes y forjadores de la patria cubana

domingo, 7 de julio de 2019

¿Cuándo y dónde fue proclamado José Martí como Autor Intelectual del asalto al Cuartel Moncada?




.Orlando Guevara Núñez

 Es bien conocido que José Martí es identificado universalmente como el Héroe Nacional de Cuba, Apóstol de la Independencia Cubana. También lo conocemos como El Maestro. Y como el Autor Intelectual del Asalto al Cuartel Moncada. ¿En cuáles circunstancias nació ese último apelativo al hombre reconocido también como el más universal de los cubanos?
No pocas veces he leído que esa calificación la hizo Fidel ante una pregunta del Tribunal que lo juzgaba. Y algunos la han ubicado en el desarrollo de la sesión donde fue condenado y pronunció su alegato  de autodefensa La historia me absolverá. La verdad histórica es otra.
Fue durante una de las  primeras sesiones del juicio iniciado el 21 de septiembre de 1953,  seguido a los asaltantes del Moncada y el Carlos Manuel de Céspedes. El escenario fue el Palacio de Justicia de Santiago de Cuba.
 Es conocido que, como consecuencia del desconocimiento de la dictadura batistiana sobre el carácter del Movimiento Revolucionario y las ideas que sustentaban el proceder de los jóvenes asaltantes, en el juicio fueron involucrados decenas de políticos de la oposición que nada tenían que ver con las acciones de ese día en Santiago de Cuba y Bayamo.
Fidel, ante las disímiles preguntas, respondió categóricamente que ninguno de esos políticos presos,  ni otros, tenían participación alguna en el asalto ni como miembros del Movimiento. Fue en esas circunstancias que uno de esos acusados, Ramiro Arango Alsina, quien en su condición de abogado ejercía su propia defensa, tratando de demostrar su inocencia, pregunto a Fidel:
- ¿Pertenezco yo a ese movimiento?   No. Fue la  terminante respuesta  del máximo jefe de los asaltantes.
- ¿Entonces no he sido autor intelectual de esta revolución? La nueva pregunta provocó la definición histórica de Fidel sobre José Martí:
 - Nadie debe preocuparse de que lo acusen de ser autor intelectual de la Revolución, porque el único autor intelectual del asalto al Moncada es José Martí, el Apóstol de nuestra independencia.
 Un aplauso de los verdaderos asaltantes, suscribió las palabras de Fidel.

Y no era esta una afirmación alejada de la realidad, pues en el manifiesto que sería dirigido por la radio al pueblo si se lograba la toma del Moncada, se puntualizaba que “La revolución declara que reconoce y se orienta en los ideales de Martí, contenidos en sus discursos, en las Bases del Partido Revolucionario Cubano y en el Manifiesto de Montecristi (...)
Luego, en su alegato La historia me absolverá, ante el tribunal que lo juzgaba, Fidel expondría con mayor amplitud sus concepciones martianas y la correspondencia del programa revolucionario con ese pensamiento.
En varias ocasiones citó pensamientos de José Martí que respaldaban el asalto del 26 de julio de 1953 y las aspiraciones de alcanzar la libertad para construir una patria nueva.
Después, durante su prisión en la otrora cárcel de Isla de Pinos –actual Isla de la Juventud- Fidel profundizó su lectura sobre Martí, y hay constancia de los subrayados que hizo sobre pensamientos que formaron parte, durante la lucha y después de la victoria, de la ideología revolucionaria cubana.
 Durante la guerra contra la tiranía batistiana, iniciada el 2 de diciembre de 1956 con el desembarco del Granma, Fidel escogió para su Columna guerrillera el nombre de José Martí, el mismo nombre que identificó al Primer Frente en la Sierra Maestra, bajo su mando.
Así se demostró que la proclamación de José Martí como el Autor Intelectual del asalto al Cuartel Moncada, no fue formal. Nació de una profunda convicción de que las ideas martianas eran la fuerza más poderosa para enfrentarse a la tiranía, derrotarla y hacer cumplir los sueños truncos en el holocausto de Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895.