viernes, 17 de agosto de 2018

Perucho Figueredo Cisneros: ¡Morir por la patria es vivir!





 Orlando Guevara Núñez

El 17 de agosto de 1870, fue fusilado en Santiago de Cuba, por las autoridades coloniales españolas, el Mayor General del Ejército Libertador Cubano, Pedro Figueredo Cisneros (Perucho), autor del Himno Nacional Cubano. Sus restos reposan en el cementerio Santa Ifigenia, de esta ciudad. Abogado, poeta, músico y patriota, Perucho formó parte, junto a Francisco Vicente Aguilera y Francisco Maceo Osorio, del Comité Revolucionario que en Bayamo apoyó el levantamiento de Carlos Manuel de Céspedes, el 10 de octubre de 1868, en el ingenio La Demajagua, primera gran gesta independentista cubana contra el colonialismo hispano.

Pedro Figueredo y Cisneros, había nacido  en Bayamo el 18 de febrero de 1818. Por sus méritos, llegó a ser Jefe del Estado Mayor y Subsecretario de Guerra de la República en Armas. Antes se había distinguido como antiesclavista y contrario al dominio de España en Cuba, actitud por la cual sufrió prisión.

Su vertical posición independentista, se puso de manifiesto cuando expresó su decisión de unirse a Carlos Manuel de Céspedes y marchar con él a la gloria o al cadalso. En la ciudad de Bayamo, montado sobre su caballo y en medio del fragor de la lucha, escribió las notas del Himno Nacional Cubano, estrenado el 20 de octubre de 1868 y el cual proclama que “Vivir en cadenas es vivir en afrenta y oprobio sumido” y que “Morir por la Patria es vivir”.

Durante la toma de Bayamo por los soldados del Ejército Libertador, la abanderada fue Candelaria Figueredo Vázquez, su hija, quien se sumó a la lucha en el monte y al ser hecha prisionera fue enviada hacia los Estados Unidos, donde permaneció hasta el cese del poder español en su tierra. De regreso a Cuba, falleció en enero de 1920.

Luego del incendio de Bayamo- ciudad incinerada por los patriotas antes que entregarla al poder colonial español- Perucho Figueredo marchó a la manigua. Allí enfermó de tifus y las lesiones en los pies le impedían caminar. En esas condiciones fue hecho prisionero y conducido luego a Santiago  de Cuba, donde fue juzgado, sancionado a pena de muerte y fusilado pocos días después de su apresamiento.

Recoge la historia que las autoridades españolas, para mancillar el honor del patriota, como él no podía caminar, lo condujeron hasta el lugar del fusilamiento montado en un asno. A tal ofensa, Perucho respondió diciendo que no era el primer patriota que montaba en ese tipo de cabalgadura.

Antes de la ejecución, los españoles, desconociendo los valores de Perucho, le propusieron perdonarle la vida si hacía dejación de la lucha, lo cual fue rechazado con hidalguía por el insigne cubano, quien expresó que sentía la muerte “Sólo por no poder gozar con mis hermanos la gloriosa obra redentora que había imaginado y que se encuentra ya en sus comienzos. Y una sentencia suya fue confirmada por la historia: ¡España ha perdido a Cuba!


¡Morir por la Patria es vivir!, expresó en sus últimos instantes de existencia el patriota. Esas palabras, lejos de perecer acribilladas por las balas de los enemigos, resurgió con mayor fuerza y se multiplicó en los campos de batalla, como símbolo de una decisión que, generación tras generación, se hizo patrimonio de los cubanos hasta su libertad definitiva y adquiere hoy mayor dimensión ante las actuales amenazas, esta vez contra un enemigo más brutal y traicionero que trata por cualquier medio de destruirnos: el imperialismo norteamericano.

jueves, 16 de agosto de 2018

Santiago de Cuba, cantada por Federico García Lorca




.Orlando Guevara Núñez
En  Son de negros en Cuba, el laureado poeta y dramaturgo español, Federico García Lorca, en la década del 30 del pasado siglo, cantó a Santiago de Cuba. Esa bella composición poética ha perdurado desde entonces, como testimonio de su admiración por esta ciudad heroica.
Cuando llegue la luna llena
iré a Santiago de Cuba,
iré a Santiago,
en un coche de agua negra.
Iré a Santiago.
Cantarán los techos de palmera.
Iré a Santiago.
Cuando la palma quiere ser cigüeña,
iré a Santiago.
Y cuando quiere ser medusa el plátano,
Iré a Santiago
con la rubia cabeza de Fonseca.
Iré a Santiago.
Y con la rosa de Romeo y Julieta
iré a Santiago.
Mar de papel y plata de monedas
Iré a Santiago.
¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas!
Iré a Santiago.
¡Oh cintura caliente y gota de madera!
Iré a Santiago.
¡Arpa de troncos vivos, caimán, flor de tabaco!
Iré a Santiago.
Siempre dije que yo iría a Santiago
en un coche de agua negra.
Iré a Santiago.
Brisa y alcohol en las ruedas,
iré a Santiago.
Mi coral en la tiniebla,
iré a Santiago.
El mar ahogado en la arena,
iré a
Santiago,
calor blanco, fruta muerta,
iré a Santiago.
¡Oh bovino frescor de cañaveral!
¡Oh Cuba! ¡Oh curva de suspiro y barro!
Iré a Santiago.
 Federico García Lorca. Poeta y dramaturgo  español.  Nacido el 5 de junio de 1898. En 1930 vino a residir en La Habana y al año siguiente regresó a España. Antes, visitó a Santiago de Cuba. El 18 de agosto de 1936, fue fusilado por los fascistas españoles. Tenía solo 38 años de edad.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Santiago de Cuba vista por el periodista norteamericano Herbert Matthews




.Orlando Guevara Núñez


Este periodista norteamericano contribuyó a desbaratar la farsa de la dictadura sobre una paz que estaba lejos de existir en Cuba en 1957. Así lo dejaría plasmado para la historia en junio de ese año, al referirse a la ciudad de Santiago de Cuba.
“Esta es una ciudad en revolución contra el presidente Fulgencio Batista. Ninguna otra descripción podría señalar el hecho de que virtualmente todo hombre, mujer y niño en Santiago de Cuba, excepto la Policía y las autoridades militares están luchando al costo de todo lo que ellos pueden para derribar a la dictadura militar en La Habana”.
“Lo que se aplica a Santiago puede aplicarse a toda la provincia de Oriente, al extremo oriental de la Isla, la más densamente poblada y la más fértil región de Cuba y que tradicionalmente ha sido la cuna de la lucha por la libertad.  Si La Habana tuviera algo parecido al Movimiento de Resistencia Cívica de Santiago de Cuba, el régimen de Batista hubiera terminado hace tiempo”
“Es una de las atmósferas más extraordinarias que ha encontrado este corresponsal en mucho tiempo y durante muchos períodos de guerra y violencia. La tensión se palpa y es verdaderamente muy peligrosa para el régimen”.
 Herbert   Matthews. Norteamericano,  periodista del  diario  The New York Time.. Matthews fue quien hizo, en febrero de 1957, la entrevista a Fidel Castro en la Sierra Maestra y dio a conocer la verdad negada por la tiranía de que Fidel estaba vivo y desarrollando la lucha guerrillera en las montañas de Oriente. “Fidel Castro, el líder rebelde de la juventud cubana, está vivo y peleando con éxito en la intrincada Sierra Maestra, en el extremo sur de la Isla”, dijo en aquella ocasión.  Falleció en 1977.

De América soy hijo: a ella me debo



.Orlando Guevara Núñez

Este sentimiento latinoamericanista de José Martí está contenido en una carta por él escrita a su amigo venezolano Fausto Teodoro de Aldrey, firmada en Caracas, el 27 de julio de 1881.
En la misma epístola, el Héroe Nacional cubano expresa otras palabras muy conocidas por los cubanos y otras latitudes: Deme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo.
El párrafo íntegro:" De América soy hijo: a ella me debo. Y de la América, a cuya revelación, sacudimiento y fundación urgente me consagro,  esta es la cuna; ni hay para labios dulces copa amarga; ni el áspid muerde en pechos varoniles.; ni de su cuna reniegan hijos fieles. Deme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo".
Martí no pudo despedirse personalmente de su amigo por la premura de la salida, conocida por él un día antes. Así lo explica en su párrafo  inicial: Mañana dejo a Venezuela y me vuelvo camino a Nueva York. Con tal premura he resuelto este viaje, que ni el tiempo me alcanza a estrechar, antes de irme, las manos nobles que en esta ciudad se me han tendido (…)
Martí informó a su amigo Fausto Teodoro de Aldrey que, con su partida, dejaba de existir la Revista Venezolana, por él fundada y dirigida, de la cual llegaron a editarse solo dos números.
En realidad, su partida no fue idea suya, sino decisión del presidente de Venezuela, enojado ante un artículo de Martí publicado en la mencionada
revista, alabando  al fallecido intelectual de ese país, Cecilio Acosta, contrario del gobierno.
Queda también, por tanto,- escribe en igual misiva- suspendido el cobro de la
primera mensualidad: nada cobro, ni podrá cobrar nadie en mi nombre, por ella
(…)  Cedo alegre, como quien cede hijos honrados, esos inquietos pensamientos míos, a los que a los que han sido capaces de estimármelos. Como que aflige cobrar por lo que se piensa; y más si, cuando se piensa, se ama.
Martí parte de Venezuela apesadumbrado. Pero con aliento para proseguir la lucha.

martes, 14 de agosto de 2018

Un hombre que se conforma con obedecer a leyes injustas, y permite que pisen el país los hombres que se lo maltratan, no es un hombre honrado



.Orlando Guevara Núñez
Otro de los pensamientos de José Martí citados por Fidel Castro en su alegato La historia me absolverá. Previo a ese legado, escribió nuestro Apóstol que “Un hombre que obedece a un mal gobierno, sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado”
En esta ocasión se estaba refiriendo a tres grandes próceres de nuestra América: Simón Bolívar, de Venezuela; el sacerdote Miguel Hidalgo, de México; y José de San Martín, de Argentina.
Sobre Bolívar dijo que parecía como si estuviera esperando siempre la hora de montar a caballo. Y que vivía en un país oprimido lo que no lo dejaba vivir en paz. Analiza que, en esos momentos, la América estaba como despertando, que un hombre no vale nunca más que un pueblo, pero hay hombres que no se cansan cuando su pueblo se cansa y que se deciden a la guerra antes que los pueblos, porque no tienen que consultar a nadie más que a sí mismos, y los pueblos tienen muchos hombres, y no pueden consultarse tan pronto. Dice que Bolívar murió pobre y dejó una familia de pueblos.
De Hidalgo aseveró que fue, desde niño, de la raza buena, de los que quieren saber, y que son de la raza mala los que no quieren saber. Señaló su misión al frente del pueblo mexicano en su lucha por la independencia frente a España. Tras él marcharon miles de guerreros, ganó y perdió batallas y murió en su empeño, fusilado por el ejército colonial.  Dice que los españoles, antes de matarlo, lo despojaron de toda su vestimenta de sacerdote y que los cadáveres fueron enterrados sin cabezas. Pero la obra de Hidalgo no hacía sido en vano, pues México era libre.
San Martín, fue calificado por Martí como que parecía de acero, miraba como un águila, nadie lo desobedecía, y su caballo iba y  venía por el campo de pelea, como el rayo por el aire. Describe su gran obra como guerrero por la liberación de América. Hasta que concluida su campaña, luego de cederle a Bolívar la gloria en el Perú, marchó a Europa, donde murió.
En ese escrito, titulado  Tres Héroes, contenido en la revista La Edad de Oro, dice Martí que el corazón se llena de ternura al pensar en esos gigantescos fundadores.