miércoles, 20 de junio de 2018

Lo malo se ha de aborrecer, aunque sea nuestro, Y aún cuando no lo sea




 .Orlando Guevara Núñez

Fue en un artículo titulado La verdad sobre los Estados Unidos, que vertió Martí ese concepto.  Ese trabajo fue publicado en el periódico Patria, el 23 de marzo de 1894.  Y comienza afirmando: “Es preciso que se sepa en nuestra América la verdad de los Estados Unidos” agrega que  lo bueno no se ha de desamar solo porque no sea nuestro.
Aclara que ni se debe exagerar sus falta de propósito, por el prurito de negarles toda virtud, ni esconder sus faltas, o pregonarlas como virtudes. Calificó de ignorancia y ligereza infantil y punible hablar de los Estados Unidos y de las conquistas reales o aparentes de una comarca suya o grupo de ellas,  como de una nación total e igual, de libertad unánime y de conquistas definitivas, semejantes Estados Unidos son una ilusión o una superchería
Señala que de las covachas de Dakota y la nación que por ese territorio se va alzando bárbara y viril, hay otro mundo al Este, ciudades arrellanadas, privilegiadas, encastadas, sensuales e injustas.
Se refiere al excesivo amor en algunos, como expresión del deseo  explicable e imprudente de un progreso vivaz y fogoso, sin ver que las ideas, como los árboles, han de venir de larga raíz y ser de suelo afín para que puedan prosperar. Afirma que  al recién nacido no se le da la sazón de madurez con colgarle bigotes y patilla de adultos. Monstruos se crean así, y no pueblos.
Habla sobre la miseria, sobre la brutalidad de la riqueza, sobre las diferencias entre las personas. Reitera la conveniencia para América de conocer la verdad de los Estados Unidos, con el fin de que la fe  excesiva en la virtud ajena no nos debilite, en la época de la fundación, con la desconfianza inmotivada y funesta de lo propio.
Testifica sobre la realidad de que en Estados Unidos, en vez de apretarse las
causas de unión, se aflojan;  en vez de resolverse los problemas de la humanidad, se reproducen; en vez de amalgamarse en la política nacional  las localidades, la dividen y la enconan; en vez de robustecerse la democracia y salvarse del odio y miseria de las monarquías, se corrompe y aminora la democracia, y renacen,  amenazantes, el odio y la miseria.
Sobre esa situación, alega Martí que no cumple con su deber quien  lo calla, sino quien lo dice. Ni cumple con el deber de hombre de conocer la verdad y esparcirla. Señala el deber de los hijos de América de impedir que caigan nuestros pueblos en la servidumbre inmoral y enervante de una civilización dañada y ajena.
Reconoce que Estados Unidos, desde su independencia, ha descendido en lo humano y lo viril, aspectos en los que es hoy superior la realidad hispanoamericana.
Luego de todas estas reflexiones, Martí  señala lo inobjetable de dos verdades, “útiles para nuestra América”: el carácter crudo, desigual y decadente de los Estados Unidos y la existencia en ellos, continua,  de todas las violencias, discordias, inmoralidades, y desórdenes de que se culpa a los pueblos hispanoamericanos.

martes, 19 de junio de 2018

La revolución de Cuba, corona y garantía de la de nuestra América



 .Orlando Guevara Núñez

Martí no desligó nunca la libertad de Cuba de la de ese proceso en América. Y así lo proclamo en un artículo titulado En New York publicado en el periódico Patria, el 7 de julio de 1894. 
Había regresado a Estados Unidos luego de un viaje de mes y medio a Panamá, Jamaica y Costa Rica, junto a Francisco Gómez Toro (Panchito) el hijo del Generalísimo Máximo Gómez. Escribe, a su vuelta, que “La revolución de Cuba, corona y garantía de la de nuestra América, hallará a su hora abiertos grandes surcos. No se perderá por la tierra. No caerá en la mar. La amará un continente: La saluda ya el hosanna conmovido de los hombres”
En su recorrido, encontró solidaridad. Mas, afirma que no merecería el saludo
de otros pueblos hermanos, el cubano, si fuesen dignos de ser ayudados. Y plantea una interrogante: ¿Qué hombre honrado aspirará a que los extraños le compren, y le den hecha, la libertad que, siendo para él, no compra él?
Expresa, por eso, que su mayor gozo durante el viaje no fue ver a tan nobles amigos y países que nos ven sangrar y entienden la importancia americana de nuestra lucha, sino ver a los cubanos enamorados del sacrificio, y a las cubanas avergonzando a los hombres con su actividad y su firmeza. Y afirma que los edificios son tanto más seguros cuanto más profundos son sus cimientos.

lunes, 18 de junio de 2018

Carlos Baliño, precursor del socialismo en Cuba




.Orlando Guevara Núñez
Con fundamentadas razones, muchos estudiosos de la historia cubana han calificado a Carlos Baliño como un  nexo entre las ideas martianas y marxistas, entre el ideal de independencia del siglo XIX y de la revolución social en el siglo XX. Este destacado patriota cubano, en 1892, firmó junto a José Martí el acta de creación del Partido Revolucionario Cubano, al cual le dedicó grandes esfuerzos. Y luego, el 16 de agosto de 1925, su firma refrendaría la fundación del Partido Comunista de Cuba.
Había nacido en Guanajay, el 13 de febrero de 1848. Desde sus años juveniles, muestra ideas revolucionarias, apoya la insurrección independentista del 10 de octubre de 1868 y, al año siguiente, perseguido en Cuba, se une a su padre, en el exilio en los Estados Unidos, desde donde colabora con la lucha por la independencia de su patria.
Obrero tabaquero. Expresa su pensamiento en diversas publicaciones, contribuyendo a la difusión de las ideas socialistas.
“No hay para el obrero modo de salvarse aisladamente. No mejorará su condición sino cuando mejore la de todos. No se emancipará sino cuando se emancipen todos”. El único modo de redención, lo veía Baliño en la creación de una sociedad distinta, sin explotados ni explotadores. Y eso podría lograrse solo con el socialismo.
En fecha temprana como en 1903, crea en La Habana el Club de Propaganda Socialista, primero en Cuba para difundir las concepciones expuestas por Carlos Marx y Federico Engels.
A su labor se debe la organización del nombrado Partido Obrero, en 1904, transformado poco después en el Partido Obrero Socialista. Ya en 1906, aparece Baliño como firmante del documento de constitución del Partido Socialista de Cuba.
Nuestro Héroe Nacional, José Martí, retrató en toda su dimensión al patriota Baliño.  En 1892. En carta  al también patriota Angel Peláez,  le dice:  Quiéreme a Baliño, que es redondo de mente y corazón’’; y luego, en un artículo, escribe: “ese cubano de oro, ese levantado Baliño”. Posteriormente afirmaría que  Baliño es un cubano que padece con alma hermosa por las penas de la humanidad, y solo podría pecar por la impaciencia de redimirlas”.
El ideal revolucionario de Carlos Baliño lo lleva al encuentro con Julio Antonio Mella y otro grupo de destacados revolucionarios que fundan el Partido Comunista de Cuba. A partir de entonces, la tiranía de Gerardo Machado intensifica la persecución contra los revolucionarios, más acentuada contra los comunistas, quienes la mayor parte del tiempo tuvieron que vivir en la clandestinidad.
En esa vorágine de lucha, el 18 de junio de 1926, deja de latir el corazón de Carlos Baliño. Pero no se extinguió su prédica revolucionaria. Nuevas raíces le brotarían a las ideas socialistas en Cuba, sostenidas por una nueva generación de revolucionarios.

domingo, 17 de junio de 2018

No es lomo tranquilo el pueblo cubano. Quien se le siente encima, aunque sea con albarda adobada y sedosa, no tendrá tiempo de entrar el pie al estribo




 .Orlando Guevara Núñez
A esta reflexión, agregó José Martí: No nos ofusquemos con nombres de independencia, u otros nombres meramente políticos. Nada son los partidos políticos si no representan condiciones sociales. Estas reflexiones están contenidas en un artículo publicado  el 31 de marzo de 1894, en el periódico Patria, titulado Los cubanos de Jamaica y los revolucionarios de Haití.
Comienza nuestro Héroe Nacional desenmascarando la campaña española de azuzar el miedo a la revolución, bajo el pretexto de que se derivaría de ella una guerra de razas. Y afirma que la primera guerra demostró esa falsedad, cuando juntos pelearon y murieron personas blancas y negras, unidas en un mismo ideal libertario.
Los enemigos de la revolución predicaban que en Cuba ella significaría un predominio  violento de la raza negra. Y pretendían atemorizar a los blancos con esa farsa. Se refiere a  los únicos interesados en fomentar una división 
entre personas, que en Cuba, han luchado juntas por su verdadera libertad.
Y dice que quien ama a la libertad, previsora y enérgica, ama a la revolución. Y sentencia que  la justicia, la igualdad del mérito, el trato respetuoso del hombre, la igualdad plena del derecho, eso es la revolución.
Desmiente Martí un supuesto trato secreto de los revolucionarios cubanos con los haitianos y señala las diferencias entre ambos; los primeros. Esclavos llegados de África, contra los colonos franceses; los segundos,  una nivelación de cultura de mestizos, de negros y blancos, que han peleado largamente por su libertad.
Cuando las obras defienden, no hay por qué defenderse, dice.
Y agrega que los honrados se juntan, y los bribones los lapidan. De un lado están los que tienden las manos incansables a la humanidad: de otro, aquellos demonios de Santa Teresa, “los que no saben amar”.




¿Por qué Carlos Manuel de Céspedes es el Padre de la Patria cubana?




.Orlando Guevara Núñez


La historia recoge que el 29 de mayo de 1870, fue fusilado por las tropas colonialistas españolas en Cuba, el patriota Oscar de Céspedes y Céspedes, Con 23 años de edad, había abandonado las aulas de la Universidad de La Habana, en la carrera de Derecho, para incorporarse a la gesta por la independencia.

Oscar, junto a otros patriotas, había sido hecho prisionero, junto a su esposa Manuela, tras un asalto español al campamento mambí de La Caridad, cercano al histórico poblado de Guáimaro.

El mando español, en esa ocasión, quiso utilizar el chantaje con el progenitor del joven Oscar, proponiendo la liberación del prisionero si el padre desistía de la lucha y abandonaba el país.

El padre de Oscar no era otro que Carlos Manuel de Céspedes, el máximo jefe del alzamiento revolucionario del 10 de Octubre, cuando dio libertad a sus esclavos y se lanzó a la lucha por la independencia cubana.
Siendo Presidente de la República, el máximo jefe independentista recibiò una carta del Mando español con la insultante propuesta. “En mi poder, prisionero por fuerzas a mi mando, su hijo, Oscar de Céspedes. En sus manos de usted queda su salvación, dígame por el punto que quiere embarcarse para darles absoluta garantía. Por el portador puede darme la contesta”.
Se ha dicho que, en realidad, esa proposición indigna se hizo cuando Oscar había sido fusilado. Una prueba más de la felonía colonial, que se había propuesto eliminar también al padre.
Entonces  la respuesta fue dada por la dignidad. “Primero perecerá toda mi familia y yo con ellos que traicionar a mi Patria. Oscar no es mi único hijo, lo son todos los cubanos que mueren por nuestras libertades patrias”.
Fue ese el hecho de que hoy a Carlos Manuel de Céspedes se la conozca en Cuba como El Padre de la Patria. Oscar fue fusilado. Pero su padre ganó a millones de hijos que continúan venerándolo como el hombre que inició la Revolución continuada luego por José Martí y conducida al triunfo por el Comandante en Jefe Fidel Castro, el 1ro. de enero de 1959.
Los cubanos recordamos a Oscar y a Carlos Manuel como un símbolo del espíritu inclaudicable de la familia cubana, en defensa de su libertad e independencia.