viernes, 3 de septiembre de 2021

Sierra Maestra, en la guerra y en la paz siempre al servicio de su pueblo

 

 


. Orlando Guevara Núñez

 

Durante  la tiranía batistiana, en Cuba no existió nunca la plena libertad de prensa. Fue una perenne censura, con distintas formas en correspondencia con  el momento y sus intereses. Puede decirse que hubo una permanente censura a la verdad.

Uno de los principales métodos para someter  la prensa a los intereses gubernamentales, fue la financiación de los principales medios de comunicación, para lo cual el gobierno dedicaba, cada mes, unos 450 mil  pesos. Muchos   de esos medios eran propiedad de magnates del gobierno, incluyendo al propio dictador.

Eso garantizaba que estos órganos  subordinaran sus publicaciones no a los intereses populares, y mucho menos a las ideas progresistas y revolucionarias, sino a  apuntalar la política del gobierno. Los no sometidos  a ese método, vivían en constantes penurias y eran fáciles víctimas de la censura.

El 26 de julio de 1953, la publicación de fotos sobre el escenario de los hechos fue de inmediato prohibida. Los  propios periódicos expresaron  su pesar ante tal censura. Y solo pudieron mostrarse las gráficas manipuladas por el gobierno, tomando como fuente al ejército. Los periódicos Oriente, Diario de Cuba y Prensa Universal, en Santiago de Cuba, fueron testigos de esa mutilación.

Otro método  de censura fue imponerla  a través de decretos y nombrando censores para cada medio censurado.  Y un proceder más burdo;  el asalto, la represión contra los medios y periodistas, además de destruir los talleres  de impresión, como sucedió en Santiago de Cuba con la imprenta del Partido Socialista Popular. La Emisora CMKC, en más de una ocasión fue asaltada,  clausurada y maltratados sus trabajadores-

En aquella situación se crearon las condiciones para el surgimiento de la prensa clandestina .Muchos hombres y mujeres protagonistas de esa proeza, merecen ser recordados hoy.  Unos, ya fallecidos; otros,  siguen como honrosos soldados de la Revolución.

Primero los Boletines Informativo y Ultimas Noticias, hasta llegar al periódico Sierra Maestra, en 1957, cumplieron la misión  de  romper las barreras de la censura de prensa, difundir la verdad sobre la guerra revolucionaria frente a los partes falsos de la tiranía, denunciar los crímenes batistianos, y  convocar al pueblo a la lucha para alcanzar su verdadera libertad e independencia. Un puntal en esta lucha, fue  también la emisora Radio Rebelde, desde la Sierra Maestra.

Puede afirmarse que en realidad, la libertad de prensa durante la tiranía batistiana fue la libertad de ocultar la verdad, de decirla a medias y manipularla. La libertad de mentir. Y esa fue la libertad que destruyó la Revolución al convertir a los medios de comunicación  en genuinos voceros del pueblo.

Son hoy los medios de comunicación cubanos, un firme baluarte frente a las campañas imperiales contra nuestra Revolución. Siempre con la verdad, al servicio del pueblo, con apego  a la ética, a la profesionalidad, y en manos de profesionales que se esfuerzan para hacerlos cada día mejores, y más efectivos defensores  de las ideas socialistas, internacionalistas y antiimperialistas. Con esa bandera sigue  el colectivo de Sierra Maestra, órgano que este 7 de septiembre celebrará su aniversario  64. Como bastión inclaudicable en los combates presentes y los que están por venir.

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