lunes, 13 de julio de 2026

 

José Martí: La poesía es durable cuando es obra de todos. Tan autores son de ella los que la comprenden como los que la hacen

.Orlando Guevara Núñez

Este  concepto martiano, insertado en una crítica literaria  publicada inicialmente en el Repertorio Colombiano de Bogotá, en  febrero de 1881, y luego en La Opinión Nacional, de Caracas, fue vertido,  sobre los poetas españoles contemporáneos. Ese es, precisamente, el título.

Un  bonito juicio encabeza  el  análisis: “El sol es padre de la poesía, y madre de ella la naturaleza”. Vierte el concepto de que  el progreso no puede ser cantado en el lenguaje de la poesía. Y afirma que la poesía es el lenguaje de la belleza, y la industria el lenguaje de la fuerza.

Un fenómeno histórico es enjuiciado por José Martí: en España, el nacimiento de la  República no fue tan doloroso como en otros países europeos. Afirma que “en España el régimen feudal no fue tan duro, ni la monarquía tan despótica, ni el pueblo tan maltratado, ni la inteligencia tan impaciente como en Francia y en Alemania”. A estas palabras las anteceden otras explicativas: “El pueblo siente el dolor con más intensidad en el lugar en que ha nacido. Cuando el dolor es la musa, se canta mejor donde el sufrimiento es más vivo”.

Estos, junto a otros muchos factores, en opinión de Martí, marcan una diferencia de la poesía española con la de otros países europeos. Y puntualiza que “Las almas exaltadas, inspiradas en el amor a lo grande, cuando no lo encuentran en casa, lo buscan fuera”.

 Agrega que “merced al contagio de la lectura y a aquellos arranques de simpatía por los infortunios del resto de Europa, acaban por imaginarse que esas desgracias ajenas son también propias, pudiendo creerse que los quejidos que salen de sus almas adoloridas son ecos de los lamentos del pueblo”.

Y concluye que: “Pero la poesía es a la vez obra del bardo y del pueblo que la inspira: y como el colaborador falta en España, el poeta tiene que buscar en otra parte dolores que cantar. Apaga la sed febril que le devora en literaturas extranjeras, alimentadas en una atmósfera superior a la que respira el pueblo español, aunque no inaccesible a la inteligencia de las clases educadas.  He aquí la explicación de por qué la literatura de España hoy en día no es literatura española”

Es después de estas reflexiones que Martí expone el concepto expresado de que “La poesía es durable…

Menciona luego a varios poetas españoles. Reseña la obra de ellos. Y dice que los que más llaman la atención son los poetas del combate.

Es un artículo de mucha valía para entender el desarrollo literario en España. Y también la trascendencia o no de  muchos poetas españoles.

domingo, 12 de julio de 2026

 

Oscar Páez Lara, un homenaje

por la obra de su vida

.Orlando Guevara Núñez

 

El  combatiente Oscar Páez Lara, fue sepultado hoy, 12 de julio, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba. A sus 87 años de edad, dedicó hasta su  último día  su total entrega a la construcción y defensa  de la Revolución.

Fue uno de los más relevantes fundadores del periódico Sierra Maestra en la clandestinidad. En su casa, en un túnel preparado para ese fin, se editó este  órgano de prensa, encargado de llevar al pueblo la verdad sobre la guerra revolucionaria, romper la censura impuesta por la dictadura, denunciar los crímenes de la tiranía y convocar a la lucha por la libertad.

Después del triunfo, fue un incansable trabajador. Militante del Partido Comunista de Cuba. Fue uno de los principales organizadores de los fundadores del Sierra Maestra clandestino, y a él demos contar hoy con valiosos documentos y fotos de aquella crucial etapa y tener localizados los lugares donde se editaba y distribuía el periódico.

Su sensibilidad humana lo mantuvo siempre al tanto de la situación de los hombres y mujeres que bajo el peligro para su vida, lograron que el Sierra Maestra llegara  a manos de los lectores

La historia de Santiago de Cuba en la labor de la prensa clandestina, con la desaparición física de Oscar Páez Lara, se honra con recordarlo y rendirle homenaje no solo por su muerte, sino, sobre todo, por la obra de su vida.

viernes, 10 de julio de 2026

 

José Martí contra la anexión de Cuba al imperio yanqui (6 y final)



.Orlando Guevara Núñez 

 

“Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas y mi honda es la  de  David”.

 

Basta leer o escuchar estas palabras para saber que fueron escritas por José Martí el día antes de su caída en Dos Ríos, es decir, el 18 de mayo de 1895.   El destinatario fue su amigo mexicano Manuel Mercado. La muerte de nuestro Héroe Nacional dejó inconclusa esta carta. Pero aun así, constituye un valioso documento histórico y político. Y una de sus más contundentes denuncias al apetito anexionista yanqui contra Cuba.

Estaba Martí consciente de la posibilidad de morir. Por eso escribe en la misma misiva: “Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y  mi deber- puesto que lo entiendo y tengo fuerzas para realizarlo-  de  impedir a tiempo, con la independencia de Cuba, que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso”. “En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin”.

Clara definición antiimperialista de José Martí, que supo vislumbrar el carácter ambicioso y ansias de expansión y dominio del naciente imperialismo. Y desarrolla más la idea sobre el peligro del anexionismo a los Estados Unidos.

“Las mismas obligaciones menores  y públicas de los pueblos – como ése de Vd. y el mío- más vitalmente interesados  en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas de allá y los españoles, el camino que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal  que los desprecia, les habrían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos”.

Y argumenta más.  “Por acá yo hago mi deber. La guerra de Cuba, realidad superior a los vagos y dispersos deseos de los cubanos  y españoles anexionistas, a que solo daría relativo poder su alianza con el gobierno de España, ha   venido a su hora en América para evitar, aún contra el empleo franco de todas esas fuerzas, la anexión de Cuba a los Estados Unidos, que jamás la aceptarán de un país en guerra, ni pueden contraer, puesto que la guerra no aceptará la anexión, el compromiso odioso y absurdo de abatir por su cuenta y con sus armas una guerra de independencia americana”

Relata Martí su reciente conversación con un corresponsal del periódico Herald, de Estados Unidos; hablaron del anexionismo, de las posiciones autonomistas y éste le refiere una opinión dada a entender de Martínez Campos, sobre que llegada la hora, España preferiría entenderse con los Estados Unidos a rendir la isla a los cubanos.

“Viví en el monstruo,  y le conozco las entrañas: y mi honda es la de David”, le dijo a su amigo mexicano,  “En mí – escribe- sólo defenderé lo que tengo yo por garantía o servicio de la Revolución. Sé desaparecer. Pero no desaparecería mi pensamiento, ni me agriaría mi oscuridad.”(…)

“Hay afectos de tan delicada honestidad… “Ahí quedó truncada la carta. Adviértase la última palabra: honestidad.

Tras el holocausto de Dos Ríos, el imperialismo norteamericano logró su sueño de dominar a Cuba. Y el 1ro. de enero de 1899, tras de intervenir en una guerra ya perdida por España, estableció aquí un gobierno interventor que no cesó hasta haber impuesto la Enmienda Platt, mediante la cual la Isla quedaba subordinada a los designios yanquis. O lo que es lo mismo: Cuba pasaba, de colonia española, a  neocolonia  de los Estados Unidos.

Como desagravio de aquel hecho bochornoso, otro 1ro, de enero, ahora de 1959 – exactamente 60 años después, triunfó la Revolución,  el  acontecimiento más trascendente del siglo XX  cubano. A partir de entonces comenzaron a hacerse realidad los sueños martianos de independencia, libertad y la existencia de una república con todos y para el bien de todos.