José Martí: Sobre la tierra
.Orlando Guevara Núñez
El cultivo de la tierra fue tema abordado en diversos momentos por José Martí. Alertó sobre su importancia y los mejores métodos para cultivarla. He aquí algunas de sus consideraciones.
“La única riqueza inacabable de un país consiste en igualar su producción agrícola a su consumo”. Opinó que: “En los pueblos que han de vivir de la agricultura, los gobiernos tienen el deber de enseñar, preferentemente, el cultivo de los campos”.
Apreció que: “Se está cometiendo en el sistema de educación de la América Latina un error gravísimo: en pueblos que viven casi por completo de los productos del campo, se educa exclusivamente a los hombres para la vida urbana y no se les prepara para la vida campesina”.
“Y como la vida urbana solo existe a expensas y por virtud de la campestre, y de traficar en sus productos, resulta que con el actual sistema de educación se está creando un gran ejercito de desocupados y desesperados. Se está poniendo una cabeza de gigante a un cuerpo de hormiga’.
Afirmó que: “A los niños debiera enseñárseles a leer en esta frase: La agricultura es la única fuente cierta y enteramente pura de riqueza”.
Planteó que: Debiera ser capítulo de nuestro Evangelio agrícola la diversidad y abundancia de los cultivos menores”. Y expresó la idea de que ¨Divorciar al hombre de la tierra es un atentado monstruoso¨.
¨Tierra, cuanta haya, debe cultivarse: y con varios cultivos, jamás con uno solo¨, escribió. En otra de sus reflexiones dijo: “ Quien abona bien su tierra, trabaja menos, tiene tierra para más tiempo, y gana más”.
“Las minas –sentenció- suelen acabarse, los productos industriales carecen de mercado; los productos agrícolas fluctúan y valen más o menos, pero son siempre consumidos, y la tierra, su agento, no se cansa jamás.
Afirmó, además: “Las ciudades son la mente de las naciones, pero su corazón, donde se agolpa, y donde se reparte la sangre, está en los campos. Los hombres, todos, son una máquina de comer. Y relicario de preocupaciones. Es necesario hacer de cada hombre una antorcha”.
Sentenció: “ Elógianse las leyes sobre la distribución de los terrenos, como si los pueblos comprendieran que la distribución de la propiedad y el cambio de tierras estériles en tierras productivas, aunque lastime intereses de partido y añosos intereses tradicionales, es causa inmediata de la riqueza del país, lograble fácilmente con la creación de muchos pequeños propietarios¨.