viernes, 29 de mayo de 2026

 

José Martí:  Sobre el poder

.Orlando Guevara Núñez

El tema del poder, del gobierno, fue preocupación constante de Martí, alertando siempre sobre los peligros de deformaciones que en aquellos tiempos   abundaban en todas partes del mundo. El gobierno en función de los pueblos, su limpieza y honestidad.

“ Nosotros diríamos a la política:  yerra, pero consuela, que  el que consuela nunca yerra”, así lo dijo.

“En una nación parlamentaría, es necesario que el Parlamento sea la copia legítima del pueblo que lo eligió.  Y si no lo es ha de tenderse a que lo sea”.

“Los hombres políticos de estos tiempos –aseguró- han de tener dos épocas:  la una de derrumbe valeroso de lo innecesario; la otra, de elaboración paciente de la sociedad futura con los residuos del derrumbe”.

En otra ocasión expuso: “Hace falta en política la observación de las leyes naturales. Fatígase pronto quien anda de prisa. Si se marcha a saltos, falta para la faena que viene después del salto, la fuerza en él empleada. En la gimnasia nacional, como en la individual, no se llega a alzar pesos mayores sino después de haber alzado gradualmente por largo tiempo, pesos menores”.

Argumentó que : “Viene bien que el que ejerza el poder sepa que lo tiene por merced y por encargo de su pueblo, como una honra que se le tributa y no como un derecho de que se goza.  Bien se pone en política, el que se pone delante de lo que viene”.

“Urge ya en estos tiempos de política de mostrador, dejar de avergonzarse de ser honrado. Los pícaros han puesto de moda el burlarse de los que se resisten a ser pícaros. La política virtuosa es la única útil y durable”, aseguró.

En otro de sus pensamientos, aseveró: “Solo resisten el vaho venenoso del poder las cabezas fuertes. El espíritu despótico del hombre se apega con amor mortal a la fruición de ver de arriba y mandar como un dueño, y una vez que ha gustado de ese gozo, le parece que le sacan de cuajo las raíces de la vida cuando lo privan de él”.

Y otro pensamiento de gran valía para la seguridad popular: “La garantía de las repúblicas está en la cantidad numerosa de voluntades que entran en su gobierno”.

 

miércoles, 27 de mayo de 2026

 

José Martí,  Sobre la previsión.

Orlando  Guevara Núñez

Sobre esta importante cualidad, expresó Martí:” Los peligros no se han de ver cuando se les tiene encima, sino cuando se los puede evitar”. “Y  cuando el rayo cae, no es hora de ponerse a levantar el pararrayo! El  genio es eso: ver antes”.

Apuntó: “Los fuertes, prevén; los hombres de segunda mano esperan la tormenta con los brazos en cruz”. “ Manda el que dice a tiempo la verdad: ”La verdad bien dicha, dicha a tiempo, disipa, como si fuesen humo, a sus enemigos”. “Bien se pone en política el que se pone delante de lo que viene”.

Alertó que:  “Es de pocos el prever y auxiliar sin ostentación y sin premio la obra de que no han de sacar provecho alguno”. Y tuvo otros juicios ceerteros, como estos: “ Decir es hacer, cuando se dice a tiempo”. “ En prever está todo el arte de salvar”.  “Pensar es prever”. “A veces, esperar es morir. A veces, esperar es vencer”.

Y otro muy aleccionador: El sacrificio oportuno es preferible a la aniquilación definitiva.

 

martes, 26 de mayo de 2026

 


Desenterrar mentiras no los librará del juicio de la Historia

26 de mayo de 2026 

Redacción Radio Rebelde

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Fiel a su dificultad para articular reales palabras de paz, el imperialismo acaba de adentrarse en un terreno que difícilmente conduzca al entendimiento con la nación cubana: la amenaza directa a uno de sus símbolos. Como pasaba con Fidel, Raúl no es (solo) Raúl; es, hoy, el rostro palpable de la Revolución, de modo que apuntar contra él es, ni más ni menos, tirar al pecho del pueblo.

Hermano de su hermano, amigo del Sur Global, tejedor de articulaciones de bienestar y paz, compatriota de todos los suyos, pocas veces un individuo se metió tan adentro en las entrañas de los cubanos, así que en apenas dos días, a Tribuna repleta y en redes físicas y virtuales los cubanos le dijeron a Sam que por ahí no nos entendemos.

Muy quebradas han de andar las aspiraciones electorales republicanas, muy tajado el orgullo del sistema tras los golpes en Irán, muy abochornada la autoestima del establishment luego de las lecciones chinas, muy turbios los procesos judiciales de alto perfil -cada vez más traspapelados-, muy menguada la popularidad aún entre los suyos y muy grande la necesidad de reconciliarse con el voto extremista de La Florida… para que la Casa Blanca busque en Cuba el oxígeno que sus actos, y solo sus actos, le restan de cara al futuro.

Exhumando mentiras contra Cuba el imperialismo no se librará del juicio de la Historia. Él es el mayor culpable por juzgar, el fugitivo más famoso del mundo, que sigue matando incluso en su huida.

Sobre el derribo soberano de dos avionetas terroristas todo está documentado, en nuestros archivos y en los de ellos, aunque es proverbial la capacidad que para ocultar, manipular y tachar de negro los párrafos más sensibles tiene la Justicia estadounidense.

Si es tan Blanca como presume, la Casa que cobija al imperio ha de conservar la memoria de todas las alertas de Cuba y aun de agencias estadounidenses sobre aquellas acciones de descarada agresión. ¡Sean honestos de una buena vez!

Los periodistas cubanos, que le hemos tenido simultáneamente como fuente de noticias y fuente de inspiración y que en muchos casos conocemos de cerca al General de Ejército y al hombre llano, hacemos saber que en torno a las amenazas contra Raúl Castro somos objetivos, pero no imparciales. ¡Su suerte es la nuestra!

El imperialismo tiene que saberlo: no se puede separar a Raúl de Cuba ni de los cubanos. Para llevárselo, tendrían que buscar un helicóptero de once millones de asientos con que no cuenta el Pentágono y alistar un portaaviones que arrastre, chorreando caracoles aborígenes y yerbas africanas de mágico poder, 110 000 kilómetros cuadrados de islas y cayos insurrectos. Aun haciéndolo, verían al cabo que los cubanos terminaríamos acusándolos, no defendiéndonos.

A los periodistas revolucionarios no nos sirve ahora otro género que no sea el editorial. Raúl Castro, que vivió como un reo el juicio del Moncada, no tendría a estas alturas, libre como es, que ser absuelto por la Historia. Viva en millones de compatriotas, la Historia de Cuba hará más por él: sabrá defenderlo a tiempo.

Unión de Periodistas de Cuba (UPEC)