jueves, 15 de octubre de 2026

 

José Martí: Terrible es, libertad, hablar de ti para quien no te tiene

.Orlando Guevara  Núñez

Con estas palabras inicia al Apóstol cubano un extenso artículo escrito el 29 de octubre de 1886, en Nueva York, y publicado el 1ro. de  enero del siguiente año  en el periódico argentino La Nación.

Escribe  sobre la aceptación de los Estados Unidos, el día anterior, del regalo de La Estatua de la Libertad, hecho por el gobierno de Francia a este país, con razón del  4 de julio, independencia ganada  a  Inglaterra, con  sangre también aportada por franceses.

En ese contexto afirma Martí: “Del fango de las calles quisiera hacerse el miserable que vive sin libertad la vestidura que le asienta. Los que te tienen, oh libertad, no te conocen. Los que no te tienen no deben hablar de ti, sino conquistarte”.

El artículo describe el júbilo ese día en los Estados Unidos. Y ensalza el gesto francés de ayudar desinteresadamente a este pueblo a ganar su independencia frente a los ingleses. Y anota que de Lafayette, el héroe francés que ayudó en la contienda, hay también una estatua, pero igualmente donada por Francia. Dice que de él poca gente habla, ni saben de él, y asevera que “este pueblo- el de Estados Unidos, en que cada uno vive con fatiga para sí, ama poco, en    realidad, a aquel otro pueblo que ha abonado con su sangre toda semilla humana”

Se refleja con forma emotiva el momento de develar la Estatua de la Libertad, de la cual afirma Martí que  “está hecha de todo el arte del universo, como está hecha la libertad de todos los padecimientos de los hombres”.

Unas palabras del presidente estadounidense, Cleveland, sobre la estatua, refleja Martí en su escrito: (…)  “en vez de asir en su mano los rayos del terror y de la muerte, levanta al cielo la luz que ilumina el camino de la emancipación del hombre”.

Quienes hayan conocido y sufrido el avasallamiento de innumerables gobiernos de los Estados Unidos contra los pueblos y contra los hombres, en diversas latitudes del mundo, se darán cuenta de la dimensión con que  han mancillado el honor que representó  y representa su Estatua de la Libertad.

martes, 13 de octubre de 2026

 

José Martí: El mejor amigo de los hombres es el que los pone delante de su deber

 

.Orlando Guevara Núñez

Estamos ante otra ocasión en la que Martí aborda el tema de la desigualdad social en los Estados Unidos. La distancia entre los ricos y los pobres. Describe cosas  agradables, pero plantea que deben conocerse también las tristes. Menciona los modos y atuendos de personas ricas y pobres. Y la diferencia es vergonzante. Pero existe. 

“El hombre acaba por envilecerse- dice- y la mujer por afearse, cuando no templa de vez en cuando el amor exclusivo a su bienestar con el espectáculo de la desdicha ajena. Solo es feliz el bueno. El mundo no es palacio”. A continuación afirma el pensamiento sobre el mejor amigo de los hombres, y concluye: “El deber se ha de cumplir en alguna parte, aquí o  luego”.

Ese fenómeno descrito por Martí, es un mal irreconciliable entre los ricos y los pobres: unos tienen más de lo que necesitan, mientras otros, la mayoría, tienen menos de lo imprescindible para vivir sin privaciones.  Para que existan ricos, tienen que existir los pobres que, con su miseria, nutran las riquezas ajenas. Así, el deber de los ricos no incluye su solidaridad con los hombres que no lo sean.

 Y, además de señalar la injusticia, la condena.  Es un ardiente defensor del bienestar de todos, de la justicia repartida. El referido artículo fue publicado en el periódico La Nación, de Buenos Aires, el 19 de septiembre de 1888.  Había sido escrito  por  Martí, en Nueva York, más de un mes antes, específicamente el 3 de agosto del mismo año.

lunes, 12 de octubre de 2026

 

José Martí: Crítica es el ejercicio del criterio

.Orlando Guevara Núñez

Aún hoy, cuando de crítica hablamos, existen diferencias en la interpretación sobre su contenido. En su época, Martí supo definir un contenido que sitúa a la crítica en su justo medio. He aquí sus conceptos:

“Crítica es el ejercicio del criterio. Destruye los ídolos falsos, pero conserva en todo su fulgor a los dioses verdaderos. Criticar, no es morder, ni tenacear, ni clavar en la áspera picota, no es consagrarse impíamente a escudriñar con miradas avaras en la obra bella los lunares y las manchas que la afean; es señalar con noble intento el lunar negro, y desvanecer con mano piadosa la sombra que oscurece la obra bella. Criticar es amar: y aunque no lo fuera, no está en que iniciemos época favorable a la agitación y dura crítica; que en las horas de riesgo y de combate, cuando las penas de la lucha vienen y tintan el ánimo sereno, cuando no sobre firme tierra sino sobre arena   movilísima   fresca a trechos y oscura, descansa el pie agitado, es ley suprema, urgente y salvadora la hermosa ley de amar”.

Partiendo de ese mismo concepto, expresa al inicio: “A  hacer crítica de los dramas de D. José de Echegaray se dice que he salido a esta tribuna. A hacer crítica viniera y no justicia, si por crítica debiera de  entenderse ese mezquino afán de hallar defectos, ese celo del  ajeno bien, ese placer del mal ajeno, huéspedes ciertamente indignos de pechos generosos”.

Estas consideraciones, aparecen en unos apuntes de José Martí para su discurso en el  Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa, pronunciado el 21 de junio de 1879, sobre la obra dramática de José de Echegaray.