José Martí sobre la patria
.Orlando Guevara Núñez
Hacia la patria profesó siempre nuestro Héroe Nacional el más puro de sus amores. Por ella vivió y murió. Y por eso sigue viviendo.
Se podrían llenar cientos de cuartillas con palabras por él dedicadas a ese amor, a la necesidad de forjar y defender la patria, y a ella dedicarlo y subordinarlo todo, como el mayor deber.
Como homenaje a nuestro Martí, seleccionamos algunos de estos pensamientos, con fuerza de presencia para el pueblo cubano y más allá.
La primera definición – una de las más universales- es muy conocida y citada por los cubanos: “Patria es humanidad, es aquella porción de la humanidad que vemos más de cerca y en que nos tocó nacer; y ni se ha de permitir que con el engaño del santo nombre se defienda a monarquías inútiles, religiones ventrudas o políticas descaradas y hambronas, ni porque a estos pecados se dé a menudo el nombre de patria, ha de negarse el hombre a cumplir su deber de humanidad, en la porción de ella que tiene más cerca. Esto es luz y del Sol no se sale. Patria es eso. Quien lo olvida, vive flojo y muere mal, sin apoyo ni estima de sí, y sin que los demás lo estimen: quien cumple, goza, y en sus años viejos siente y tramite la fuerza de la juventud “(…)
Esta definición la hizo Martí aludiendo a un patriota e intelectual dominicano, Manuel de Jesús Peña, quien se encontraba en Santiago de Cuba, pretendiendo fundar una revista literaria. Había sido oficial del Ejército Libertador Cubano durante la guerra de 1868.
Otros hermosos conceptos: “Si me preguntan cuál es la palabra más bella, diré que es “patria”; y si me preguntan por otra, casi tan bella como “patria”, diré “amistad. (…) También dijo que: “Arbusto solitario es el alma del hijo enamorado de la patria que lejos de su amada sufre sin consuelo; manera de morirse es ésta de vivir alejado de la patria”.
Léanse estas otras, relacionadas con el deber patrio¨ “La patria nos tiende los brazos. No hay más que un modo de obedecerla: ¡Juntos y adelante! (…) “A la patria no se le ha de servir por el beneficio que se pueda sacar de ella, sea de gloria o de cualquier otro interés, sino por el placer desinteresado de serle útil”. (…) “Para mí la patria no será nunca triunfo, sino agonía y deber”. (…) “Quien piensa en sí no ama a la patria”. (…) “La Patria es ara, no pedestal”. (…) ”El vanidoso mira a su nombre, y el hombre honrado a la patria”.
Definió su criterio sobre la patria perteneciente a todos, no a grupos. “Patria es comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas”. (…) “La patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie”. (…)”La patria no es de nadie: y si es de alguien, será, y esto solo en espíritu, de quien la sirva con mayor desprendimiento e inteligencia”. (…)
“Patria es eso, equidad, respeto a todas las opiniones y consuelo al triste”. (…) “La patria es de todos y es justo y necesario que no se niegue en ella asiento a ninguna virtud”.
Sobre la disposición de defenderla, afirmó: ¡Antes que cejar en el empeño de hacer libre y próspera a la patria, se unirá el mar del Sur al mar del Norte, y nacerá una serpiente de un huevo de águila! (…) ¡El que deja de hacer, en las cosas de la patria, todo lo que puede hacer, es traidor a la patria” (…) “Para la patria nos levantamos. Es un crimen levantarse sobre ella” (…)”Quien ha defendido con valor a mi patria y su libertad de hombre, es como acreedor mío, y me parece mi hermano” (…).” Honrar a la patria es una manera de pelear por ella, así como hacer algo que la deshonre es pelear contra ella”.
En la poesía de Martí, hay bellas y épicas alusiones a la patria. Léanse estas dos. Una contenida en su obra Abdala: “El amor, madre, a la patria/ no es el amor ridículo a la tierra/ Ni a la yerba que pisan nuestras plantas / Es el odio invencible a quien la oprime/ Es el rencor eterno a quien la ataca” Y otra dedicada a los ocho estudiantes de medicina asesinados por el gobierno colonial español: “Cuando se muere en brazos de la patria agradecida/ La muerte acaba, la prisión se rompe; / ¡Empieza al fin, con el morir, la vida!”
En sus Versos Sencillos, nos legó este deseo: “Yo quiero cuando me muera/ sin patria, pero sin amo/ tener en mi losa un ramo/ de flores, y una bandera”. Y afirmó que “Todo hombre está obligado a honrar con su vida privada, tanto como con la pública, a la patria.
Y en pocas palabras, resume su concepción sobre la recompensa o no para quienes cumplen o dejan de cumplir con los deberes patrios: ¡La patria ve: y censura, o premia!