miércoles, 22 de abril de 2026

 

José Martí: No es lomo tranquilo el pueblo cubano. Quien se le siente encima, aunque sea con albarda adobada y sedosa, no tendrá tiempo de entrar el pie al estribo

 

. Orlando Guevara Núñez

A esta reflexión, agregó José Martí: “No nos ofusquemos con nombres de independencia, u otros nombres meramente políticos. Nada son los partidos políticos si no representan condiciones sociales. Estas reflexiones están contenidas en un artículo publicado  el 31 de marzo de 1894, en el periódico Patria, titulado Los cubanos de Jamaica y los revolucionario

Comienza nuestro Héroe Nacional desenmascarando la campaña española de azuzar el miedo a la revolución, bajo el pretexto de que se derivaría de ella una guerra de razas. Y afirma que la primera guerra demostró esa falsedad, cuando juntos pelearon y murieron personas blancas y negras, unidas en un mismo ideal libertario.

Los enemigos de la revolución predicaban que en Cuba ella significaría un predominio  violento de la raza negra. Y pretendían atemorizar a los blancos con esa farsa.

Se refiere  a  los únicos interesados en fomentar una división  entre personas, que en Cuba han luchado juntas por su verdadera libertad.

Y dice que quien ama a la libertad, previsora y enérgica, ama a la revolución. Y sentencia que  la justicia, la igualdad del mérito, el trato respetuoso del hombre, la igualdad plena del derecho, eso es la revolución.

Desmiente Martí un supuesto trato secreto de los revolucionarios cubanos con los haitianos y señala las diferencias entre ambos; los primeros, esclavos llegados de África, contra los colonos franceses; los segundos,  una nivelación de cultura de mestizos, de negros y blancos, que han peleado largamente por su libertad.

 

 

 

1ro. de mayo de 1959 y 1960:

el Che en Santiago de Cuba

.Orlando Guevara Núñez

Los dos actos por el 1ro. de mayo luego del triunfo de la Revolución, tuvieron como orador principal al comandante Che Guevara.

Ese día festivo de 1959, expresaría el guerrillero heroico:   “Lo primero que salta desde mi profunda fe revolucionaria, la primera afirmación que tenemos que decir es que hoy por primera vez en Cuba, por primera vez en América, el pueblo entero organizado ha desfilado con sus fuerzas armadas”.

“Los fusiles de las fuerzas armadas eran también los fusiles de los estudiantes, los fusiles de los obreros, los fusiles de los campesinos. Por primera vez un pueblo entero demostraba su decisión inquebrantable de defender la Revolución contra enemigo interno o externo”.

Y una afirmación con fuerza de presencia: “Es preferible morir mil veces a retroceder en el camino de la Revolución y puedo asegurarles, compañeros, en el nombre mío y en nombre de todo el Ejército Rebelde que no cien, no mil, un millón de veces si fuera necesario moriríamos antes que retroceder”. 

Esta es nuestra Revolución, es Revolución de todos. Este Primero de Mayo será el que dará inicio a todos los primeros de mayo que se sucederán en los que las Fuerzas Armadas del Ejército y las Fuerzas Armadas del Pueblo, desfilarán codo con codo como lo han hecho hoy por primera vez en la historia cubana.

Un llamado de alerta del Che en aquella ocasión fue estar vigilantes frente al enemigo que pretendería destruir la Revolución. Y el valor de la unidad del pueblo como requisito para la victoria. Abordó también la discriminación racial y enfatizó en la campaña del enemigo contra el comunismo tratando de quebrar la unidad del pueblo. Dijo que ese era el mismo anticomunismo de Trujillo y de Somoza.

Con amplitud abordó el Che el tema de la Reforma Agraria y las transformaciones que traería para los campesinos cubanos.

Al año siguiente, de nuevo resumió el Che el acto de Santiago de Cuba. Y de nuevo el alerta contra los enemigos.

¨Pero si es cierto que somos un ejemplo, que se está produciendo algo nuevo en América, si es cierto que el pueblo en armas ha derrocado a sus enemigos interiores y en una medida los ha expulsado fuera de sus fronteras, no nos olvidemos que nuestros enemigos son muy fuertes, que cuanto más consolidemos internamente nuestra Revolución, con más odio nos mirarán los de afuera; no sólo los colonialistas, no sólo los que dominan con su capital imperial, con sus fuerzas de desembarco otros países de América; también los traidores que por trasmano dominan en cada uno de nuestros países y pareciendo que gobiernan en nombre del pueblo, lo hacen obedeciendo órdenes ocultas que nacen todas en los grandes monopolios de todos los países imperialistas del mundo¨.

¨Y hoy Cuba, que ha sabido ganarse la admiración, el respeto y el cariño de toda la América, y aún del mundo entero, siente sin embargo sobre sí, cada vez más amenazador, el odio de los poderes imperiales y el odio de los traidores que nos rodean. Por eso estas manifestaciones del pueblo, estas manifestaciones de unidad revolucionaria, un entusiasmo de conciencia revolucionaria, deben servir no como un acto, un ejemplo esporádico, sino como un acto cotidiano, deben ser el pan nuestro de cada día, la comprensión y el estudio del momento revolucionario en que vivimos, una obligación diaria para nosotros los cubanos. Porque es cierto que hay una forma de agredir, una forma visible y armada, una forma explosiva que se produce de vez en cuando y que se llama guerra o invasión o agresión armada, pero para producir esa guerra o esa agresión, es necesario primero dividir a los sectores internos que se encargarían de la defensa del país¨.

¨Y ustedes recuerdan muy bien que el Primero de Mayo del año pasado la advertencia que tenía que hacerles en nombre del Gobierno Revolucionario, que era que mantuvieran la unidad, que no se dejaran engañar por frases malévolas, por insinuaciones insidiosas, que rechazaran cada vez que se planteara el problema como una lucha entre comunismo y anticomunismo entre obreros cubanos. Les decía que el anticomunismo era el pretexto que siempre usa la reacción nacional e internacional para liquidar a todos los factores del progreso¨.

¨Pero cuando nosotros hablamos de anticomunismo y explicábamos la razón de ser del anticomunismo, no lo tomábamos como centro o como algo importante de por sí; el anticomunismo no era otra cosa que el arma de división de los poderes imperiales, con esa arma se dividían los hombres porque ya en Cuba no se les podía dividir entre obreros y campesinos o entre blancos, negros o mulatos¨.

¨La preocupación primordial del pueblo cubano hoy en día es defender la soberanía patria. Quiero decirles que todavía hay muchas tareas más por delante, que no es solamente la tarea de un soldado marchar, aprender a marchar, saber dos o tres pasos, saber obedecer voces de órdenes cuando se está en fila; es tarea del soldado saber defender cada pulgada del territorio nacional, saber hacerse fuerte en cada colina y en cada calle, saber construir barricadas y cavar trincheras, saber destruir tanques y saber defenderse de ataques aéreos, saber evitar los ataques con bombas de cualquier tipo que sea, saber derrotar y aniquilar al enemigo. Y esas serán las tareas que tendrán que afrontar las milicias revolucionarias de todo el país; los obreros de las ciudades tendrán que aprender a utilizar las ciudades como fortalezas para defenderse de cualquier enemigo; los obreros agrícolas sabrán utilizar los sembrados como fortaleza desde las cuales luchar exactamente igual y los campesinos tienen que aprender las leyes de la guerra de guerrillas para saber combatir al enemigo en cada pulgada cuadrada de nuestro territorio y para ser implacables con él. Y aniquilarlo una y otra vez y cuantas veces intente pisar nuestro suelo sagrado¨.

¨Frente a esas posibilidades, frente a las posibilidades de la agresión, tenemos que practicar la unidad combatiente del pueblo, tenemos que aprender a defendernos y a conocer en cada cubano bueno un hermano. Tenemos que repetirlo una y otra vez hasta el cansancio y repetirlo tan fuerte que llegue a los oídos del enemigo y sea convicción en el enemigo mismo hasta el punto de atemorizarlo y obligarlo a retroceder¨. ¡La consigna que planteó Fidel Castro el día que despidió a los muertos de La Coubre, la consigna de toda Cuba es «Patria o Muerte»!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Palabras del Che en el Acto por el 1ro de Mayo en Santiago de Cuba. 1959

ACTO DEL 1º DE MAYO EN SANTIAGO DE CUBA

Mayo 1, 1959

 

domingo, 19 de abril de 2026

 

Playa Girón: Los que vinieron a “salvarnos”

 

.Orlando Guevara Núñez

 

 

Los cubanos, frente a las mentiras imperiales que precedieron al desembarco mercenario de Playa Girón,  creímos siempre no en lo que nos decía la propaganda enemiga, sino en lo que veíamos, en lo que nos daba la Revolución, entre otras muchas cosas la oportunidad de redimirnos por nosotros mismos, de construir nuestra propia felicidad.

Para nosotros, la palabra socialismo dejó de ser un enigma el 16 de abril de 1961, cuando Fidel afirmó que esta era la revolución patriótica, democrática y socialista de los humildes, por los humildes y para los humildes. Y no solo aceptamos esa idea, sino que estuvimos dispuestos a defenderla en todo el país como lo hicieron los valerosos combatientes de Playa Girón.

Después de derrotada en menos de 72 horas la invasión mercenaria, los cubanos conocimos quiénes eran los que venían a “salvarnos”. Los “héroes” fabricados por la Agencia Central de Inteligencia y el gobierno de los Estados Unidos, estaban hechos en moldes del crimen, de la explotación y otros componentes similares a los de sus fabricantes.

He aquí algunos de esos “libertadores” de procedencia cubana. Juzgue el lector.

Se enrolaron en la invasión 194 ex militares y esbirros que habían formado parte de la tiranía batistiana. Muchos de ellos con numerosos crímenes contra los cuales los habían protegido las autoridades norteamericanas.

Vinieron l00 latifundistas, 112 grandes comerciantes y 35 magnates industriales, con el propósito no de liberar a los cubanos, sino de arrebatarles las propiedades que les había devuelto la Revolución. Venían a quitarles la tierra a los campesinos, a explotar a los  obreros, a sumir de nuevo a los cubanos en la miseria y la explotación.

Entre los libertadores formaron parte de la invasión mercenaria 67 casatenientes, 24 grandes propietarios, 179 personas acomodadas económicamente. Y un elemento que no podía faltar, los lumpens, 112, que no trabajaban, y pretendían volver a vivir en Cuba a costa del sudor del pueblo.

Esos, con el pleno respaldo de otros que en Estados Unidos quedaron sin atreverse a venir en la invasión, fueron nuestros frustrados “libertadores”. Por la parte cubana, pelearon obreros, campesinos y estudiantes integrados a las Milicias Nacionales Revolucionarias, combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional Revolucionaria. Peleó el pueblo uniformado.

Cuba derrotó esa invasión en menos de 72 horas, a un costo de 157 muertos y más de 300 heridos. Los mercenarios tuvieron unos 89 muertos y 1 197 prisioneros. La jefatura de los mercenarios huyó sin combatir.

Después de la victoria cubana en Playa Girón, mucho se ha escrito sobre ese hecho glorioso para Cuba y vergonzoso para los Estados Unidos.

La rápida derrota de los mercenarios, impidió la proyectada creación de un gobierno provisional que daría paso a la intervención norteamericana en Cuba. El imperio norteamericano sufrió su primera gran derrota militar en este continente y, a partir de entonces, el pueblo cubano fue más respetado, al tiempo que los pueblos hermanos de Latinoamérica, al decir de Fidel, fueron un poco más libres.

Playa Girón, desde entonces, trascendió las fronteras cubanas para insertarse en la historia de los pueblos de nuestro Continente y más allá, como síbolo de un pueblo que asumió en esa epopeya las palabras pronunciadas por el Comandante en Jefe Fidel Castro ante el Tribunal que los juzga por los hechos del 26 de Julio de 1953: “Nacimos en un país libre que nos legaron nuestros padres y primero se hundirá la Isla en el mar antes que consintamos en ser esclavos de nadie”.