viernes, 18 de septiembre de 2026

 

José Martí: Un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército

.Orlando Guevara Núñez

Este  aforismo  forma parte de la cultura política de los cubanos.   Palabras publicadas en el periódico Patria, en Estados Unidos, el 14 de julio de 1894.     Las   aprendí con Antolina, mi inolvidable maestra de segundo grado, quien solía repetirlo a sus alumnos y dictarlo para que fuera copiado y aprendido.

El trabajo se tituló Los días de Juárez.  Se  refería al ilustre mexicano Benito Juárez, nacido en 1806 y fallecido el 18 de julio de 1872. Fue presidente de su país entre los años 1858-1872 y  al morir  resultó  declarado Benemérito de la Patria y de Las Américas. Proclamó una idea  muy  conocida: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Martí elogia la figura de Juárez y exalta su papel en aquella hora de lucha por la independencia de América. “México no yerra; y se afianza y agrega, mientras se encona y descompone el vecino del Norte”.

“Y es que la tierra mestiza anuncia al mundo codicioso que ya es nación el indio solo de los  treinta fieles, que, con meterse por el monte  a tiempo, salvó la libertad, y la América acaso; porque un principio justo desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”.

“Es que México ratifica cada año ante el mundo- con su derecho creciente de república trabajadora y natural- su determinación de ser libre. Y lo será porque  domó a los soberbios. Los domó Juárez, sin ira.”

Martí está reconociendo los grandes obstáculos de México para mantener su independencia, pero –señala- el derecho a ésta le otorga la posibilidad del triunfo, aún ante la superioridad del enemigo.

Sobre Benito Juárez había escrito Martí diez años antes- mayo de 1884- en La América, Nueva York:

“Las grandes personalidades, luego que desaparecen de la vida, se van acentuando y condensando; y cuando se convoca a los escultores para alzarles estatua se ve que no es ya esto tan preciso, porque como se han petrificado en el aire por la virtud de su mérito, las ve todo el mundo”.

jueves, 17 de septiembre de 2026

 

José Martí: No hay tirano que afronte a un pueblo en pie

.Orlando Guevara Núñez

A estas palabras, agregó Martí  otras que encierran una verdad  inobjetable: “Los pueblos dormidos, invitan a sentarse sobre su lomo, y a probar el látigo y la espuela en sus  ijares”. Estos pensamientos están contenidos en un amplio artículo, fechado en Nueva York, el 19 de enero de 1883, y publicado en el diario argentino La Nación, el 18 de marzo de igual año.

El análisis corresponde a cómo fueron las festividades de fin de año en esa ciudad. Expresa que hubo diferencias en relación con otros años. Que antes, todas las puertas estaban abiertas y ahora muchas se cerraron. Y ofrece un criterio sobre los cambios en esa sociedad. “El ansia de la fortuna bebe en flor, como abeja venenosa, las mieles de la vida. Ni al corazón mismo se le abren las puertas hasta que no se tienen vencidas ya las de la fortuna. En los nuevos ancianos hay como el descontento de haber vivido; en los nuevos jóvenes, como el miedo de no vivir bastante”.

Menciona personalidades fallecidas, aconteceres coincidentes con el fin de año. Pero apunta que en ese pueblo no hay tiempo para contar los muertos, ni el muerto les parece árbol arrancado del jardín, y  que la vida es demasiado exigente para que la memoria sea bastante fiel.  Se refiere, y caracteriza, a otras ciudades de los Estados Unidos.

De forma especial se refiere a un político, Benjamín Butler, gobernador de Boston. Fue republicano y luego demócrata, al cual los diarios lo señalan como posible candidato a la presidencia de la República.

 De este hombre  dice que “sabe ver y verá ahora que el país está descontento de los audaces, pródigos y soberbios republicanos, y que los demócratas que pudieran sucederles, no se dan prisa a acreditarse de desinteresados, modestos, compactos y probos; y que la República, fatigada acaso de tanto logrero, buscador de oficio, cómplice de contratistas, e instrumento de politicastros, que son plaga que roe uno y otro partido, tiende la vita colérica en busca de nueva aurora”

Opina que Butler está a lo que nace y se pone a que le den de lleno los rayos de la nueva luz. En este contexto, expresa otro pensamiento: “Todo hombre nace rey; la labor está en hallar en sí los útiles con que se hace el trono”.

Ofrece juicios sobre el poder. Dice que La libertad  ha de ser práctica constante para que no degenere en una formula banal. “El mismo campo que cría la era, cría las ortigas, Sostiene, sobre la base de las sociedades analizadas,  que todo poder amplia y prolongadamente ejercido, degenera en casta. Con la casta vienen los intereses, las altas posiciones, los miedos de perderlas, las intrigas para sostenerlas. Las castas se entrebuscan, y se hombrean unas a otras”.

Hace Martí un análisis de las rivalidades entre el partido Demócrata y el Republicano. Llega a la conclusión de que mutuamente se atacan, pero cada uno es portador de los vicios que corroen al  otro. Casi al final del artículo, vierte otro criterio que retrata la realidad de los Estados Unidos en la época analizada: “Tal va estando ya la virtud, que es necesario ponerla del lado del interés para que venza”. Aún  hoy, para esa nación, el análisis martiano tiene vigencia.

 

miércoles, 16 de septiembre de 2026

 

José Martí: Se tiene el talento para honrarse con él, no para deshonrar a los demás

.Orlando Guevara Núñez

Con indignación escribe José Martí el artículo en el que aparecen estas palabras. Se está solidarizando con un grupo de mexicanos que fueron a la redacción de la Revista Universal,  en México,  protestando por un artículo publicado en un periódico de  la capital de ese país, en el cual se ofende a los mexicanos.  Los  visitantes decían que no era mexicano, aunque allí hubiese nacido, el periodista causante de la ofensa.

Y Martí compartió ese criterio y afirma: “Aunque hayan nacido en México, los que se han puesto error voluntario en el pensamiento y lodo en la pluma, no son mexicanos “Califica nuestro Apóstol de extranjeros del decoro, a los que en vez de prestar a su patria el apoyo útil de un hombre honrado, desconceptúan y desprestigian la tierra en que nacieron.

El  periodista había escrito que en  México no hay honra ni hay virtud. Y al respecto, Martí asevera que  algunos quieren tener ingenio a costa de la buena fama, sin saber que la honesta decencia es la condición primera del donaire.  Y al final dice que fuera  conveniente que no se permitiera dar a la prensa nada que no se publicase con la firma del que escribe, para que luego, si ponía fango en la punta de la pluma, oyese perpetuamente, como un golpe en la conciencia y una herida en el decoro, “Ese, ése ha sido”.

El referido artículo martiano fue publicado en la Revista Universal, el 21 de octubre de 1875.