miércoles, 11 de febrero de 2026

 José Martí sobre la patria

 .Orlando Guevara Núñez

Hacia la patria profesó siempre nuestro Héroe Nacional el más puro de sus amores. Por ella vivió y murió. Y por eso sigue viviendo.

Se podrían llenar cientos de cuartillas con palabras por él dedicadas a ese amor, a la necesidad de forjar y defender la patria, y a ella dedicarlo y subordinarlo todo, como el mayor deber.

Como homenaje a nuestro Martí, seleccionamos algunos de estos pensamientos, con fuerza de presencia para el pueblo cubano y más allá.

La primera definición – una de las más universales- es muy conocida y citada por los cubanos:  “Patria es humanidad, es aquella porción de la humanidad que vemos más de cerca y en que nos tocó nacer; y ni se ha de permitir que con el engaño del santo nombre se defienda a monarquías inútiles, religiones ventrudas o políticas descaradas y hambronas, ni porque a estos pecados se dé a menudo el nombre de patria, ha de negarse el hombre a cumplir su deber de humanidad, en la porción de ella que tiene más cerca. Esto es luz y del Sol no se sale. Patria es eso. Quien lo olvida, vive flojo y muere mal, sin apoyo ni estima de sí, y sin que los demás lo estimen: quien cumple, goza, y en sus años viejos siente y tramite la fuerza de la juventud “(…)

Esta definición la hizo Martí aludiendo a  un patriota  e  intelectual dominicano, Manuel de Jesús Peña, quien se encontraba en Santiago de Cuba, pretendiendo fundar una revista literaria. Había sido oficial del Ejército Libertador Cubano durante la guerra de 1868.

Otros hermosos conceptos: “Si me preguntan cuál es la palabra más bella, diré que es “patria”; y si me preguntan por otra, casi tan bella como “patria”, diré “amistad. (…)  También dijo que: “Arbusto solitario es el alma del hijo enamorado de la patria que lejos de su amada sufre sin consuelo; manera de morirse es ésta de vivir alejado de la patria”.

Léanse estas otras, relacionadas con el deber patrio¨ “La patria nos tiende los brazos. No hay más que un modo de obedecerla: ¡Juntos y adelante!  (…)  “A la patria no se le ha de servir por el beneficio que se pueda sacar de ella, sea de gloria o de cualquier otro interés, sino por el placer desinteresado de serle útil”. (…) “Para mí la patria no será nunca triunfo,  sino agonía y deber”. (…)  “Quien piensa en sí no ama a la patria”. (…) “La Patria es ara, no pedestal”. (…) ”El vanidoso mira a su nombre, y el hombre honrado a la patria”.

Definió su criterio sobre la patria perteneciente a todos, no a grupos. “Patria es comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas”. (…)  “La patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie”. (…)”La patria no es de nadie: y si es de alguien, será, y esto solo en espíritu, de quien la sirva con mayor desprendimiento e inteligencia”. (…)

“Patria es eso, equidad, respeto a todas las opiniones y consuelo al triste”. (…) “La patria es de todos y es justo y necesario que no se niegue en ella asiento a ninguna virtud”.

Sobre la disposición de defenderla, afirmó: ¡Antes que cejar en el empeño de hacer libre  y próspera a la patria, se unirá el mar del Sur al mar del Norte, y nacerá una serpiente de un huevo de águila! (…) ¡El que deja de hacer, en las cosas de la patria, todo lo que puede hacer, es traidor a la patria” (…)  “Para la patria nos levantamos. Es un crimen levantarse sobre ella” (…)”Quien ha defendido con valor a mi patria y su libertad de hombre, es como acreedor mío, y me parece mi hermano” (…).” Honrar a la patria es una manera de pelear por ella, así como hacer algo que la deshonre es pelear contra ella”.

En la poesía de Martí, hay bellas y épicas alusiones a la patria. Léanse estas dos. Una contenida en su obra Abdala: “El amor, madre, a la patria/ no es el amor ridículo a la tierra/ Ni a la yerba que pisan nuestras plantas / Es el odio invencible a quien la oprime/ Es el rencor eterno a quien la ataca” Y otra dedicada a los ocho estudiantes de medicina asesinados por el gobierno colonial español: “Cuando se muere en brazos de la patria agradecida/ La muerte acaba, la prisión se rompe; / ¡Empieza al fin, con el morir, la vida!”

En sus Versos Sencillos, nos legó este deseo: “Yo quiero cuando me muera/ sin patria, pero sin amo/ tener en mi losa un ramo/ de flores, y una bandera”.  Y afirmó que “Todo hombre está obligado a honrar con su vida privada, tanto como con la pública, a la patria.

Y en pocas palabras, resume su concepción sobre la recompensa o no para quienes cumplen o dejan de cumplir con los deberes patrios:   ¡La patria ve: y censura, o premia!

 

 

martes, 10 de febrero de 2026

 

 

José Martí contra la anexión de Cuba al imperio yanqui (6 y final)


.Orlando Guevara Núñez

 

“Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas y mi honda es la  de  David”.

 

Basta leer o escuchar estas palabras para saber que fueron escritas por José Martí el día antes de su caída en Dos Ríos, es decir, el 18 de mayo de 1895.   El destinatario fue su amigo mexicano Manuel Mercado. La muerte de nuestro Héroe Nacional dejó inconclusa esta carta. Pero aun así, constituye un valioso documento histórico y político. Y una de sus más contundentes denuncias al apetito anexionista yanqui contra Cuba.

Estaba Martí consciente de la posibilidad de morir. Por eso escribe en la misma misiva: “Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y  mi deber- puesto que lo entiendo y tengo fuerzas para realizarlo-  de  impedir a tiempo, con la independencia de Cuba, que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso”. “En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin”.

Clara definición antiimperialista de José Martí, que supo vislumbrar el carácter ambicioso y ansias de expansión y dominio del naciente imperialismo. Y desarrolla más la idea sobre el peligro del anexionismo a los Estados Unidos.

“Las mismas obligaciones menores  y públicas de los pueblos – como ése de Vd. y el mío- más vitalmente interesados  en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas de allá y los españoles, el camino que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal  que los desprecia, les habrían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos”.

Y argumenta más.  “Por acá yo hago mi deber. La guerra de Cuba, realidad superior a los vagos y dispersos deseos de los cubanos  y españoles anexionistas, a que solo daría relativo poder su alianza con el gobierno de España, ha   venido a su hora en América para evitar, aún contra el empleo franco de todas esas fuerzas, la anexión de Cuba a los Estados Unidos, que jamás la aceptarán de un país en guerra, ni pueden contraer, puesto que la guerra no aceptará la anexión, el compromiso odioso y absurdo de abatir por su cuenta y con sus armas una guerra de independencia americana”

Relata Martí su reciente conversación con un corresponsal del periódico Herald, de Estados Unidos; hablaron del anexionismo, de las posiciones autonomistas y éste le refiere una opinión dada a entender de Martínez Campos, sobre que llegada la hora, España preferiría entenderse con los Estados Unidos a rendir la isla a los cubanos.

“Viví en el monstruo,  y le conozco las entrañas: y mi honda es la de David”, le dijo a su amigo mexicano,  “En mí – escribe- sólo defenderé lo que tengo yo por garantía o servicio de la Revolución. Sé desaparecer. Pero no desaparecería mi pensamiento, ni me agriaría mi oscuridad.”(…)

“Hay afectos de tan delicada honestidad… “Ahí quedó truncada la carta. Adviértase la última palabra: honestidad.

Tras el holocausto de Dos Ríos, el imperialismo norteamericano logró su sueño de dominar a Cuba. Y el 1ro. de enero de 1899, tras de intervenir en una guerra ya perdida por España, estableció aquí un gobierno interventor que no cesó hasta haber impuesto la Enmienda Platt, mediante la cual la Isla quedaba subordinada a los designios yanquis. O lo que es lo mismo: Cuba pasaba, de colonia española, a  neocolonia  de los Estados Unidos.

Como desagravio de aquel hecho bochornoso, otro 1ro, de enero, ahora de 1959 – exactamente 60 años después, triunfó la Revolución,  el  acontecimiento más trascendente del siglo XX  cubano. A partir de entonces comenzaron a hacerse realidad los sueños martianos de independencia, libertad y la existencia de una república con todos y para el bien de todos.

 


 

Falleció Ángel Luis Mena Kindelán

 

.Ricardo Martínez Masdeu

 

Hay hombres que hasta después de muertos dan luz de aurora. Este pensamiento martiano retrata a Ángel Luis Mena  Kindelán,  santiaguero y dirigente sindical durante más de dos décadas, hasta su jubilación, fallecido la pasada semana.

 

Desde su puesto de trabajador carpintero se destacó como dirigente sindical, ocupando luego responsabilidades en los sindicatos Agropecuario, Forestales y en la CTC de Oriente. Fue segundo secretario de la CTC en la provincia de Santiago de Cuba; sus méritos avalaron su promoción a secretario general de la CTC provincial de Guantánamo y  a  secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Ligera.

 

Organizó y dirigió nacionalmente el Movimiento de Jubilados de la CTC. Fue fiel abanderado del principio de que derechos y deberes deben ir juntos. Cumplió misión internacionalista en Angola como asesor de los sindicatos de ese país. Fue fundador de las Milicias Nacionales Revolucionarias y militante del Partido Comunista de Cuba.

Para Ángel Luis Mena Kindelán nuestro recuerdo agradecido por la obra de su vida.