viernes, 14 de agosto de 2026

 

Y desde entonces, ¡Fidel!

11 آب/أغسطس 2024Escrito por  
Y desde entonces, ¡Fidel!
Cubadebate

La primera vez que escuché el nombre de Fidel Castro, tenía yo diez años de edad. Fue después del asalto al Moncada. Lo mencionó mi madre, lamentándose de los crímenes que se cometían en Santiago de Cuba contra los jóvenes asaltantes. Le pregunté quién era Fidel y por qué estaba peleando. Solo atinó a responderme que él era bueno y quería ayudar a los pobres. Aquello quedó grabado en mi mente de niño.

En esa época, vivíamos en una zona rural distante unos 12 kilómetros del poblado de Niquero, provincia de Oriente. Mis padres eran de filiación ortodoxa, del Partido de Chibás. Pero el tiempo pasó. Y el nombre de Fidel Castro no dejó de ser evocado.

Hasta que en la mañana del 2 de diciembre de 1956, en el barrio donde vivíamos se escucharon unas inusuales explosiones. Pronto se supo que eran bombas lanzadas desde aviones, contra una expedición llegada por un lugar cercano a Belic. Y enseguida conocimos que al frente del grupo había venido Fidel Castro.

Al inicio, se divulgó que Fidel había muerto, versión que nadie creyó. En el cementerio de Niquero fueron sepultados 16 expedicionarios asesinados. Pero Fidel logró escalar la Sierra Maestra. Y se convirtió en un símbolo de rebeldía. Su nombre comenzó a fundirse en la conciencia del pueblo. Tenía yo 13 años de edad.

La lucha guerrillera hizo crecer la figura de Fidel y adentrarla más en la estima del pueblo, lo que se multiplicó con el triunfo de la Revolución y la proclamación de cada ley revolucionaria. Estuve entre los millones de cubanos que en esos convulsos momentos decidieron seguirlo como si fueran un soldado de su escuadra. Y siento orgullo de haber cumplido aquella decisión.

No imaginé nunca que algún día estrecharía la mano de Fidel. Cuando la victoria revolucionaria, yo era un campesino que solo había alcanzado un tercer grado de escolaridad. Y mis aspiraciones no iban más allá del arado y del machete en el pequeño conuco que trabajaba.

Pero la lucha revolucionaria me convocó a otros empeños. Así, la edad de 19 años me encontró en las filas del Partido de Fidel. Y la de 20, como secretario general del PURSC en el entonces seccional de Cauto Embarcadero, actual provincia de Granma.

Y ahí vino el primer encuentro personal con Fidel. Fue en los tristes días del ciclón Flora. En mi territorio hubo 257 muertos. Nos vimos en Bayamo. Me brindó un tabaco y un sorbo de ron que en algo atenuaba la molestia por la humedad de la ropa sin cambiarse ni sé la cantidad de días.

Al año siguiente hubo un segundo encuentro. Fue el 24 de julio de 1964, fecha en la que me desempeñaba como secretario general de la UJC y miembro del secretariado del Partido en la región. Fue una reunión con un tema molesto: problema en las relaciones entre el Partido y la dirección de la Agricultura en la región. Al Partido pertenecía la razón. Solo estábamos 11 personas, y la discusión duró unas cinco horas.

Al concluir el encuentro, ya fuera del local, Fidel fue a donde yo estaba y, con un brazo sobre mi hombro, me preguntó por mi función. Tras mi respuesta, indagó la cantidad de comités de base, de militantes, entre ellos cuántas mujeres y las tareas principales en las que trabajábamos. Pude contestarlo todo. La llegada de Carlos Rafael Rodríguez le puso fin al diálogo.

Hubo otro contacto personal. Fue en 1982. Me desempeñaba entonces como director del periódico Sierra Maestra, de Santiago de Cuba. Fui convocado a La Habana para recibir la Orden Juan Marinello, otorgada al periódico por su destacada labor en la difusión de las ideas revolucionarias. La entrega la hizo Fidel. Al depositar la condecoración en mis manos, me abrazó y solo me dijo en voz muy baja: ¡Hay que seguir trabajando!. En ese momento fijé mi vista en su rostro. Y todavía hoy no me explico cómo un hombre acostumbrado a tantas batallas y momentos difíciles, puede ser dueño de una mirada tan sublime, capaz de estremecer a quien la recibe.

La grandeza de Fidel trascendió las fronteras cubanas y las de nuestro continente. Fue profundamente querido por millones de humildes en el mundo y odiado por los explotadores. De él nos quedan hoy su recuerdo, su ejemplo y el valor de sus ideas. Desde que escuché por primera vez su nombre, pienso que no dejó nunca de crecer. Ahora guardo con orgullo seis documentos personales por él firmados a mi nombre. Uno por el exitoso cumplimiento de la misión internacionalista en Angola. Los otros, por 20, 25, 30, 35 y 40 años como cuadro del Partido Comunista de Cuba. No tomo esto como vanidad personal. Lo valoro como testimonio de mi eterna fidelidad hacia él.

Por eso no tengo dudas en afirmar que desde aquel día que siendo un niño escuché por vez primera su nombre, no lo olvidé. Ni lo olvidaré. Lo grabé primero en mi mente, después en mi conciencia y luego en mi acción. Así, aquel niño, aquel joven, aquel adulto y el anciano que ahora soy, proclaman su verdad de que ¡Desde entonces, Fidel!

 

jueves, 13 de agosto de 2026

 

Santiago de Cuba honra a Fidel

13 August 2026 Escrito por 

En cuadro apretado el pueblo santiaguero acudió al cementerio patrimonial Santa Ifigenia con el marcado propósito de honrar a Fidel en el día su Centenario, en consecuencia con la responsabilidad que entraña custodiar sus sus cenizas  y de la máxima fidelista de acompañarlo aún "en los momentos más difíciles".

Una ofrenda floral enviada por su eterno compañero de luchas, el Líder al frente de la Revolución General de Ejército Raúl Castro Ruz, fue depositada ante el monumento funerario por jóvenes "de esta generación que no lo dejará morir jamás, porque las ideas no se matan", aseguró Carlos Antonio Leyva Isaac, uno de los encargados del arreglo de la cinta.



Encabezada por la miembro del Comité Central del Partido y su Primera Secretaria aquí, Beatriz Johnson Urrutia, y el Vicegobernador, Waldis González Peinado, la ceremonia fue propicia para entregar a 100 nuevos militantes el carné del Partido Comunista de Cuba, el heredero de la confianza depositada por el pueblo en su Líder Histórico.

A nombre de los que ingresan a las filas, Yasmin Saldívar Montes de Oca, de la Refinería de Petróleo Hermanos Díaz, se refirió "a la responsabilidad que tenemos de continuar la obra de Fidel, nuestro eterno Comandante en Jefe; que significa actuar con su misma firmeza e inquebrantable fe en la victoria. Gracias por tu ejemplo y enseñanzas".

Flores sueltas fueron colocadas por los congregados, que "no le fallaremos a Fidel, por eso vine desde mi finca en las laderas de la Sierra Maestra", acotó el profesor Gregorio Santana Infante uno de los "millones de agradecidos que hoy le acompañan"; tampoco faltó Juan Zamora de la Torre, uno de los primeros choferes, en Santiago, de Fidel y Raúl.

La siembra, en una de las áreas verdes de Santa Ifigenia, del caguairán número 81 que la Sociedad Cultural José Martí concibe dentro de su programa de conmemoración, también honró al mejor discípulo del Apóstol de nuestra independencia.


 

Foto: Cubaminrex

El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba rechaza en los términos más enérgicos la decisión del gobierno de la República Dominicana de expulsar a diez funcionarios diplomáticos de la Embajada de Cuba en ese país y a sus familiares.

No existe motivo alguno que justifique esta decisión de las autoridades dominicanas. Los diplomáticos cubanos han actuado siempre en estricto apego a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y con absoluto respeto a las leyes de esa hermana nación.

No hay otra explicación para esta acción que no sea el sometimiento del gobierno de República Dominicana a las presiones del gobierno estadounidense, que, en su empeño de aislar a Cuba, se ha propuesto dañar nuestras relaciones diplomáticas con los países de la región.

No es primera vez que el gobierno dominicano se alinea a la política hostil y la escalada agresiva de los Estados Unidos contra nuestro país. La exclusión de Cuba de la postergada X Cumbre de las Américas y el cambio de voto de República Dominicana sobre la resolución cubana contra el bloqueo en la Asamblea General de la ONU son ejemplo de ello.

Con este nuevo acto, las autoridades dominicanas lesionan sensiblemente los vínculos entre los dos gobiernos, pero no podrán lacerar los profundos e históricos nexos existentes entre los pueblos cubano y dominicano, cimentados desde las luchas de ambos países por la independencia hasta nuestros días. Ilustres dominicanos forman parte de las páginas gloriosas de la historia de Cuba y viceversa. Nuestros pueblos comparten lazos culturales, económicos y de solidaridad, a los cuales no renunciaremos. 

Cuente siempre el pueblo dominicano con la invariable amistad y solidaridad del pueblo cubano.

La Habana, 13 de agosto de 2026

 

¡Nuestro Fidel de siempre!

.Orlando Guevara Núñez

Fidel Alejandro. Un hombre cuya vida cumplió el significado de su nombre. Fidel: voz latina, equivale a: fiel, digno de confianza. Atributos: afán de hacer bien todas las cosas, deseo de ayudar a todos; seguridad en sí mismo; reflexivo; pensar antes de actuar y por eso certero en sus decisiones. Alejandro: nombre de origen griego. Simboliza el hombre defensor, protector, el gran salvador.
Así, el 13 de agosto de 1926 nació, en Birán, el hombre que, con esas cualidades, es símbolo de fidelidad, de confianza, protector, defensor y salvador de su pueblo. Y más allá.
Una vida que resume la historia cubana de lucha, de sacrificio, de dignidad, de gloria y de victorias cubanas. La historia del pasado, del presente y del futuro.
El Fidel Alejandro de las luchas estudiantiles, del Moncada, de La historia me absolverá, de la prisión, del exilio, del Granma, de la Sierra Maestra.
El forjador de la unidad del pueblo para la victoria de la Revolución;  el  de Playa Girón, de la Crisis de Octubre, el  pilar de un pueblo al que sembró la decisión de que nacimos en un país libre que nos legaron nuestros padres y primero se hundirá la Isla en el mar antes que consintamos en ser esclavos de nadie.
El Fidel Alejandro respetado hasta por la propia muerte, porque ella se empeñó tantas veces infructuosamente en buscarlo, que cuando lo encontró ya él había ascendido a la inmortalidad.
Ese es Fidel.  Nuestro Fidel. Símbolo  del patriotismo, del humanismo, del internacionalismo y del antiimperialismo. Símbolo del socialismo al cual no renunciaremos nunca.
¡Nuestro Fidel de siempre!. 

 

 Mis Cien  profundos  y firmes  motivos para admirar  a Fidel  y decirle siempre así: Comandante en  Jefe Ordene,  juramos vencer. (Acróstico).

.Orlando Guevara Núñez

M isil de largo alcance moral 
I ncansable batallador
S oñador de realidades

Cúspide de la hidalguía
Infranqueable al miedo
Entusiasmo contagiante
Nitidez de principios

P resagiador  certero del futuro
R iqueza de iniciativas
O rientación sin desvíos
F idelidad sin límites
U niversalidad de ideas
N avegante hacia puertos seguros
D irección  inequívoca
O bra mayor: el pueblo cubano
S oldado del mundo

Y ema incubadora del bien

F orjador  de  inmensidades               
I nagotable optimismo 
Raudal de ideas y esperanzas universales                              
M edicina para los males sociales            
E  ducador incansable                       
S entido del honor y la dignidad

M  ambí de todos los tiempos          
O  rientador de multitudes
T  alla de gigante
I   nternacionalista de corazón 
V  isionario de problemas y soluciones
O  brero sin pausas
S  olidaridad  y hermandad verdaderas

P  atriotismo sincero
A  mor por su pueblo
R  edentor de los pobres
A  bogado de los pueblos 

a  rbol de frondosas ramas
d  isparos contra lo imposible
M entor de multitudes
I  mperecedero ejemplo
R  iqueza moral
A  póstol de las ideas nobles
R  ebeldía contra injusticias

A  ltruismo sin fronteras

F  idelidad intachable 
I   nagotable fuente del saber
D  ecisión inclaudicable de lucha 
E  ncendedor de auroras
L  atinoamericanismo y antimperialismo

Y  acimiento de modestia

D  imensión de pueblo
E  jemplaridad de su vida
C  aballero hasta con el enemigo
I   nsobornable en cuerpo y alma
R  aíz  maceísta y martiana
L  íder indiscutible de su pueblo
E  tica sin manchas


S  inceridad ante todo y  ante todos
I   diosincrasia de cubano
E  nemigo de la opresión
M artiano, marxista, bolivariano
P  upila insomne de la patria
R  ascacielos de la dignidad
E  cuanimidad imperturbable

A  urora sin ocaso
s  endero sin escombros
i cono de rebeldía y de constructor

C  ultivador de virtudes
 0  bra de  pasado, presente y futuro
M  aestro de generaciones
A  ntimperialista de ideas y acción
N  aturalidad en su actuar
D  emocracia verdadera
A  usteridad cabal
N  ave con proa hacia el porvenir.
T  ableteo de disparos justicieros
E  misario de libertad e independencia

E  mprendedor de grandezas
N  ervios de acero

J  usticia repartida
E  ntera confianza en el hombre
F  e  en los valores humanos
E  xplicación clara y convincente

O  céano de bondad  y hermandad   
R  esistencia en la guerra y en la paz
D  ecoro
E  mprendedor  de proezas
N  acionalidad: el mundo
E  mbajador del cariño

J   irón de historia y de gloria                                                                      
U  niversidad viviente
R  ío de eterno caudal 
A  gua que vence sequías
M  isterios escudriñados
0  jos que nunca dormitan
S  avia para nuevos frutos

V  enas de sangre  bravía
e  ntrañas plenas de amor
n  aturaleza sin ocaso
c  artilla de diaria lectura   
E  n el sitial de la inmortalidad
 R  astro para seguir su huella


•    Así es Fidel. Y  estos CIEN  motivos  para quererlo, admirarlo y seguirlo, no son todos. Hago coincidir el número con sus  cien años  cumplidosr. Y aún cuando ya no esté físicamente entre nosotros, los motivos  seguirán creciendo y apuntando hacia lo infinito. Resultado  inequívoco de su grandeza. 

miércoles, 12 de agosto de 2026

 

 

José Martí: El cubano, antes que la libertad, se arranca la vida

..Orlando Guevara Núñez

Con el título  Persona y patria. El 1ro. de abril de 1893, publicó José Martí un artículo en el periódico  Patria  en el cual escribe este pensamiento.  Enfatiza, en esta ocasión, el papel rector del Partido Revolucionario Cubano como organización de los cubanos, y puntualiza que el Delegado electo no es “la cabeza imperante e inamovible, de cuyo capricho o alucinación depende el sacudimiento y llamada a muerte del país en que nació”.

Analiza que puede hoy ser uno y mañana otro el Delegado. Y rebate y alerta sobre una campaña en Cuba para desacreditar su persona. Afirma que “El Partido Revolucionario Cubano es la unión de pensamiento y voluntad de todas las organizaciones cubanas y puertorriqueñas del destierro”

Reafirma su convicción de que el poder está en todos, no en una persona. Y  dice que para zares no es nuestra sangre. Sobre nuestro pueblo, escribe: “El cubano, indómito a veces por lujo de rebeldía, es tan áspero al despotismo como cortés con la razón”. El cubano es independiente, moderado y altivo. Es su dueño y no quiere dueños. Quien pretenda ensillarlo, será sacudido.

Se refirió a que en América había pueblos que estaban al caer, porque la libertad quedó en manos  de gente que no la amaba, o la entendía solo para su casta superior. Es cuando afirma: “Pero en nosotros hay una masa pública, que conoce y adora la libertad, que la habla y escribe, que la razona y la acomoda a lo verdadero, que la defenderá con las uñas y con los dientes; ¡allí estaremos todos, defendiéndola! ¡No hay placer como el de defenderla!: el cubano, antes que la libertad, se arranca la vida”.

Conoce los  obstáculos contra los que debe lucharse, pues la sociedad no es perfecta. Menciona a los indiferentes, egoístas,  viciosos, pero confía en que esa gente puede sumarse a la revolución. El Partido Revolucionario vive y triunfa, porque es la libertad, opina.

Volviendo sobre el tema de lo personal y la patria, puntualiza que “La persona hemos puesto de lado”; ¡bendita sea la patria! Hace una importante definición: la de que “La guerra que prevé y ayuda el Partido Revolucionario Cubano es la guerra de todos (…) y lo que no sea guerra de todos, y de seguro lleve la voz que ha de llevar, o no es verdad, o es la guerra de rincón”. Asevera que la idea de la persona redentora es de otro mundo y edades, no de un pueblo crítico y complejo que no se lanzará a un sacrificio estéril, sino por sus verdaderos intereses y su bienestar