jueves, 5 de noviembre de 2026

 

 

José Martí: El gobierno de un pueblo es el arte de ir encaminando sus realidades

 

.Orlando Guevara Núñez

Este pensamiento fue completado con las siguientes palabras:” bien sean rebeldías o preocupaciones, por la vía más breve posible, a la condición única de paz, que es aquella en que no haya un solo derecho mermado”. La idea aparece en Patria, bajo el título de Los pobres de la tierra, edición del 24 de octubre de 1894.

Comienza elogiando la posición revolucionaria de los obreros cubanos en Estados Unidos, y refiere que trabajaron el día 10 de octubre dedicado a la patria. Expresa que no se trata de una lisonja, sino de una realidad. Fija su criterio sobre la validez de que ricos y pobres se unan en el ideal patriótico.  “Para salvar a la patria  de crímenes-agrega-  se ha madurado el alma pura de esta revolución: no para cometerlos”.

Habló sobre el sacrificio. En medio de la pobreza, de ofrendar ese día de

trabajo  para la patria. Y afirmó que: “A otros podrá parecer que no hay sublime

grandeza en este sacrificio, que cae sobre tantos otros”. Y  “Que el rico dé lo

que le sobre es justo, y bien poco es, y no hay que celebrarlo, o la  celebración

debe ser menor, por ser menor el esfuerzo”.

Argumenta que en el caso del pobre, que en el destierro tiene apenas cubiertos los pies de  los hijos, quite de su inseguro jornal, que sin anuncio suele fallarle por meses,  el pan  y la carne que lleva medidos a su casa infeliz, y de su extrema necesidad, a una república invisible, y tal vez ingrata, sin esperanza de pago o de gloria, es merito muy puro, en que no puede pensarse sin que llene de amor el corazón, y la patria de orgullo.

Afirma nuestro José Martí que un pueblo está hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan. Y define que en un día no se hacen repúblicas; ni ha de lograr Cuba, con las simples batallas de la independencia, la victoria a que, en sus continuas  renovaciones, y lucha perpetua entre el desinterés y la codicia y entre la libertad  y la soberbia, no ha llegado aún, en la faz de todo el mundo, el género humano.

¡Ah, los pobres de la tierra (…)  esos que jamás niegan su bolsa a la caridad, ni su sangre a la libertad!, exclama. Y exterioriza el placer que será después de conquistada la libertad de la patria, entrar mano a mano, como premio a la gran fatiga,  y regar por la casa pobre y por la escuela el arte, y la esperanza por los rincones coléricos y desamparados, y amar sin miedo la virtud, aunque no tenga mantel para su mesa, y levantar en los pechos hundidos toda el alma del hombre. “¡Qué placer será la muerte, libre de complicidades con las injusticias del mundo, en un pueblo de almas levantadas!

 

Y concluye afirmando que a esos obreros  trabajaron el 10 de octubre para una patria que no les será ingrata. Son esas las realidades que deben ser encaminadas.

 

martes, 3 de noviembre de 2026

 

José Martí: Ancho campo en el mundo hay para vivir con decoro

 

.Orlando Guevara Núñez

En una de las muchas cartas a su amigo Gonzalo de Quesada, escribe Martí este  modo de pensar’ Y en ella le dice, además, que “poco vale este amigo infeliz e impotente; pero sabe donde  está la virtud, y el modo de conciliarla con las obligaciones de la vida, sin faltar a éstas ni a ella” 

Le asegura que las almas nacidas para la honradez no tienen conveniencia, ni viven tranquilas, fuera de la honradez.  La misiva está fechada en Nueva York, el  16 de noviembre de 189l   

Afirma que son algunos los vendidos y muchos los venales, pero el honor puede echarlos atrás cuando salen de las filas al escuchar el látigo que los convoca o ver servido el plato de lentejas,

Hace alusión a la penuria económica que le ha impedido haber publicado el periódico para Cuba y América, una sola en su previsión y pensamiento. Dice que ya podría estar publicado  si  él hubiese decidido aceptar  ayuda de personas que no compartían su modo de pensar, pero  que ideas de esa dignidad   no deben aparecer con pobreza ante el público, porque es dañarlas más que defenderlas. El decoro de los hombres es una prédica constante en Martí. Para él es esa una condición indispensable, pues sin decoro no es posible  ni predicar ni hacer obra digna y en bien de la patria.

Al final, le escribe al fiel amigo: Hay que levantarse, sacudirse el polvo y seguir andando.

 

lunes, 2 de noviembre de 2026

 

José Martí: ¿A dónde va la América y quién la junta y guía?  Sola, y como un solo pueblo, se levanta. Sola pelea. Vencerá, sola

 

.Orlando Guevara Núñez 

En un discurso hizo Martí esta afirmación. Fue el 19 de diciembre de 1889, en la Sociedad Literaria Hispanoamericana, con la asistencia de los delegados a la Conferencia Internacional Americana.   El encuentro es de hermandad y de esperanzas.

El escenario es Estados Unidos. Y Martí puntualiza que allí  han llegado unos por la tormenta, otros, por la leyenda y otros por el comercio, y otros por la determinación de escribir, en una tierra que no es libre todavía,  la última estrofa del poema de 1810.

Pero al mismo tiempo confiesa que  por ungida que esté la América en que nació Lincoln, “para nosotros, en el secreto de nuestro pecho, sin que nadie ose tachárnoslo ni no los pueda tener a mal, es más grande, porque es nuestra, y porque ha sido más infeliz, la América en que nació Juárez”.

Hace una descripción  elocuente sobre el terror de la colonización española en América. Y evoca el recuerdo de Simón Bolívar, con su “cohorte de astros” ¡A caballo la América entera! Elogia la gran lucha libertaria. Hidalgo, San Martín, los Andes. El amor de los pueblos de América por su libertad es idea recalcada por Martí. Y afirma que solo perdura, y es para bien, la riqueza que se crea, y la libertad que se conquista, con las propias manos.

Por eso vivimos aquí-afirmó- orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla. No como siervos futuros ni como aldeanos deslumbrados, sino con la determinación  y la capacidad para contribuir a que se le estime por sus méritos y se le respete por su sacrificio.

Y enfatiza un postulado: ¡Donde no se olvida y donde no hay muerte, llevamos a nuestra América, como luz y como hostia; y ni el interés corruptor, ni ciertas nuevas modas de fanatismo, podrán arrancárnosla de allí!