viernes, 1 de mayo de 2026

 

1ro. de mayo de 1959 y 1960:

el Che en Santiago de Cuba

.Orlando Guevara Núñez

Los dos actos por el 1ro. de mayo luego del triunfo de la Revolución, tuvieron como orador principal al comandante Che Guevara.

Ese día festivo de 1959, expresaría el guerrillero heroico:   “Lo primero que salta desde mi profunda fe revolucionaria, la primera afirmación que tenemos que decir es que hoy por primera vez en Cuba, por primera vez en América, el pueblo entero organizado ha desfilado con sus fuerzas armadas”.

“Los fusiles de las fuerzas armadas eran también los fusiles de los estudiantes, los fusiles de los obreros, los fusiles de los campesinos. Por primera vez un pueblo entero demostraba su decisión inquebrantable de defender la Revolución contra enemigo interno o externo”.

Y una afirmación con fuerza de presencia: “Es preferible morir mil veces a retroceder en el camino de la Revolución y puedo asegurarles, compañeros, en el nombre mío y en nombre de todo el Ejército Rebelde que no cien, no mil, un millón de veces si fuera necesario moriríamos antes que retroceder”. 

Esta es nuestra Revolución, es Revolución de todos. Este Primero de Mayo será el que dará inicio a todos los primeros de mayo que se sucederán en los que las Fuerzas Armadas del Ejército y las Fuerzas Armadas del Pueblo, desfilarán codo con codo como lo han hecho hoy por primera vez en la historia cubana.

Un llamado de alerta del Che en aquella ocasión fue estar vigilantes frente al enemigo que pretendería destruir la Revolución. Y el valor de la unidad del pueblo como requisito para la victoria. Abordó también la discriminación racial y enfatizó en la campaña del enemigo contra el comunismo tratando de quebrar la unidad del pueblo. Dijo que ese era el mismo anticomunismo de Trujillo y de Somoza.

Con amplitud abordó el Che el tema de la Reforma Agraria y las transformaciones que traería para los campesinos cubanos.

Al año siguiente, de nuevo resumió el Che el acto de Santiago de Cuba. Y de nuevo el alerta contra los enemigos.

¨Pero si es cierto que somos un ejemplo, que se está produciendo algo nuevo en América, si es cierto que el pueblo en armas ha derrocado a sus enemigos interiores y en una medida los ha expulsado fuera de sus fronteras, no nos olvidemos que nuestros enemigos son muy fuertes, que cuanto más consolidemos internamente nuestra Revolución, con más odio nos mirarán los de afuera; no sólo los colonialistas, no sólo los que dominan con su capital imperial, con sus fuerzas de desembarco otros países de América; también los traidores que por trasmano dominan en cada uno de nuestros países y pareciendo que gobiernan en nombre del pueblo, lo hacen obedeciendo órdenes ocultas que nacen todas en los grandes monopolios de todos los países imperialistas del mundo¨.

¨Y hoy Cuba, que ha sabido ganarse la admiración, el respeto y el cariño de toda la América, y aún del mundo entero, siente sin embargo sobre sí, cada vez más amenazador, el odio de los poderes imperiales y el odio de los traidores que nos rodean. Por eso estas manifestaciones del pueblo, estas manifestaciones de unidad revolucionaria, un entusiasmo de conciencia revolucionaria, deben servir no como un acto, un ejemplo esporádico, sino como un acto cotidiano, deben ser el pan nuestro de cada día, la comprensión y el estudio del momento revolucionario en que vivimos, una obligación diaria para nosotros los cubanos. Porque es cierto que hay una forma de agredir, una forma visible y armada, una forma explosiva que se produce de vez en cuando y que se llama guerra o invasión o agresión armada, pero para producir esa guerra o esa agresión, es necesario primero dividir a los sectores internos que se encargarían de la defensa del país¨.

¨Y ustedes recuerdan muy bien que el Primero de Mayo del año pasado la advertencia que tenía que hacerles en nombre del Gobierno Revolucionario, que era que mantuvieran la unidad, que no se dejaran engañar por frases malévolas, por insinuaciones insidiosas, que rechazaran cada vez que se planteara el problema como una lucha entre comunismo y anticomunismo entre obreros cubanos. Les decía que el anticomunismo era el pretexto que siempre usa la reacción nacional e internacional para liquidar a todos los factores del progreso¨.

¨Pero cuando nosotros hablamos de anticomunismo y explicábamos la razón de ser del anticomunismo, no lo tomábamos como centro o como algo importante de por sí; el anticomunismo no era otra cosa que el arma de división de los poderes imperiales, con esa arma se dividían los hombres porque ya en Cuba no se les podía dividir entre obreros y campesinos o entre blancos, negros o mulatos¨.

¨La preocupación primordial del pueblo cubano hoy en día es defender la soberanía patria. Quiero decirles que todavía hay muchas tareas más por delante, que no es solamente la tarea de un soldado marchar, aprender a marchar, saber dos o tres pasos, saber obedecer voces de órdenes cuando se está en fila; es tarea del soldado saber defender cada pulgada del territorio nacional, saber hacerse fuerte en cada colina y en cada calle, saber construir barricadas y cavar trincheras, saber destruir tanques y saber defenderse de ataques aéreos, saber evitar los ataques con bombas de cualquier tipo que sea, saber derrotar y aniquilar al enemigo. Y esas serán las tareas que tendrán que afrontar las milicias revolucionarias de todo el país; los obreros de las ciudades tendrán que aprender a utilizar las ciudades como fortalezas para defenderse de cualquier enemigo; los obreros agrícolas sabrán utilizar los sembrados como fortaleza desde las cuales luchar exactamente igual y los campesinos tienen que aprender las leyes de la guerra de guerrillas para saber combatir al enemigo en cada pulgada cuadrada de nuestro territorio y para ser implacables con él. Y aniquilarlo una y otra vez y cuantas veces intente pisar nuestro suelo sagrado¨.

¨Frente a esas posibilidades, frente a las posibilidades de la agresión, tenemos que practicar la unidad combatiente del pueblo, tenemos que aprender a defendernos y a conocer en cada cubano bueno un hermano. Tenemos que repetirlo una y otra vez hasta el cansancio y repetirlo tan fuerte que llegue a los oídos del enemigo y sea convicción en el enemigo mismo hasta el punto de atemorizarlo y obligarlo a retroceder¨. ¡La consigna que planteó Fidel Castro el día que despidió a los muertos de La Coubre, la consigna de toda Cuba es ¡Patria o Muerte! .

 

 

 

 

José Martí: Sobre  Simón Bolívar

.Orlando Guevara Núñez

La devoción de José Martí hacia Simón Bolívar tuvo fuerza de inmensidad.  Lo admiró como un referente, como un libertador y fundador de pueblos. Léase esta pequeña semblanza, publicada en La Edad de Oro:

“Bolívar era pequeño de cuerpo.  Los ojos le relampagueaban y las palabras se le salían de los labios. Parecía como si estuviera esperando siempre la hora de montar a caballo. Era su país un país oprimido, que le pesaba en el corazón, y no le dejaba vivir en paz. La América entera estaba como despertando.  Un hombre solo no vale nunca más que un pueblo entero; pero hay hombres que no se cansan cuando su pueblo se cansa , y que se deciden a la guerra antes que los pueblos, porque no tienen que consultar a nadie más que a sí mismos, y los pueblos tienen muchos hombres,  y no pueden consultarse tan pronto. Ese fue el mérito de Bolívar, que no se cansó de pelear por   libertad de Venezuela,  cuando parecía que Venezuela se cansaba. Lo  habían derrotado los españoles: lo habían echado del país. Él se fue a una isla  a ver su tierra de cerca, a pensar en su tierra” .

“Un negro  generoso lo ayudó cuando ya no lo quería ayudar nadie. Volvió un día a pelear con trescientos héroes,  con los trescientos libertadores. Libertó a Venezuela.  Libertó a Nueva Granada, libertó al Ecuador.  Libertó al  Perú .  Fundó una nación nueva, la nación de  Bolivia.  Ganó batallas sublimes con soldados descalzos y medio desnudos . Todo se estremecía y se llenaba de luz en su alrededor. Los generales peleaban a su lado con valor sobrenatural.  Era un Ejército de jóvenes. Jamás se peleó tanto, ni se peleó mejor en el mundo por la libertad. Bolívar no defendió con tanto fuego el derecho de los hombres  a gobernarse por sí mismos, como el derecho de América a ser libre. Los envidiosos exageraron sus defectos.  Bolívar murió de pesar del corazón más que del  mal del cuerpo, en la casa de un español , en Santa Marta Murió pobre. y dejó una familia de pueblos”.

Y otros juicios del Apóstol cubano definen en toda su grandeza al libertador de  América:

“ Los siglos y la Naturaleza Americana se condensaron y dieron a Bolívar”.   Con Bolívar, se dio al mundo el hombre americano, expansivo, pujante, y suntuoso como nuestra Naturaleza”

¡ Oh, no! En calma no se puede hablar de aquel que no vivió jamás en ella:  ¡de Bolívar se puede hablar con una montaña por tribuna,  o entre relámpagos y rayos , o con un manojo de pueblos libres en el puño ,y la tiranía descabezada a los pies!

¡Pero así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y  ceñudo, sentado aún en la roca de crear, co n el Inca al lado y el haz de banderas a los pies; así está él ,calzadas aún las botas de campaña, porque lo que no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy, porque Bolívar tiene que hacer en América todavía!

jueves, 30 de abril de 2026

 

José Martí:  Las elecciones en Estados Unidos

.Orlando Guevara Núñez

Bien de cerca presenció nuestro Martí los procesos eleccionarios presidenciales en los Estados Unidos. Y dedicó varios espacios periodísticos a su análisis.

En uno de estos artículos, expresó:  “Es recia, y nauseabunda una campaña  presidencial en los Estados Unidos. Desde mayo, antes de que cada partido elija sus candidatos, la contienda empieza. Los políticos de oficio, puestos a echar los sucesos por donde más les aprovechen, no buscan para candidatos a la presidencia aquel hombre ilustre cuya virtud sea de premiar o de cuyos talentos pueda haber bien el país, sino el que por su maña o fortuna o condiciones especiales pueda, aunque esté maculado, asegurar más votos al partido, y más influjo en la administración a los que contribuyen  a nombrarlo y sacarle victorioso¨.

Y prosiguió su análisis:  ”Una vez nombrados en las convenciones los candidatos, el cieno sube hasta los arzones de las sillas. Las barbas blancas de los diarios olvidan el pudor de la vejez. Se vuelcan cubas de lodo sobre las cabezas.  Se miente y exagera a sabiendas. Se dan tajos en el vientre y por la espalda. Se creen legítimas todas las infamias. Todo golpe es bueno, con  tal  que aturda al enemigo. El que inventa una villanía eficaz, se pavonea orgulloso. Se juzgan dispensados, aún los hombres eminentes, de los deberes más triviales del honor. No concibe nuestra hidalguía latina tal desborde.  Todavía asoman, detrás de cada frase, las culatas de aquellas pistolas con que años atrás, y aún hoy de vez en cuando, se argumentaba acá en los diarios en épocas de elecciones. Es un hábito brutal que curará el tiempo. En vano se leen con ansia en esos meses, los periódicos de opiniones más opuestas. Un observador de buena fe no sabe cómo analizar  una batalla en que todos creen lícito campear de mala fe. De plano niega un diario lo que de plano afirma el otro. De propósito cercena cada uno cuanto honre al candidato adversario. Desconocen en esos días el placer de honrar¨.

(…)  Se ve aturdir, escamotear, comprar, falsear el voto¨.

Plena vigencia tienen en Estados Unidos los mismos problemas y deformaciones denunciados por José Martí.  Es esa la “democracia” que quiere el imperio yanqui, más que vendernos, imponernos a los cubanos.

miércoles, 29 de abril de 2026

 

José Martí: El sacrificio oportuno es preferible a la aniquilación definitiva

.Orlando Guevara Núñez

Cuando José Martí expresó este pensamiento estaba tratando un tema para él esencial: las intenciones de los Estados Unidos de anexarse a Cuba. Fue en una carta a su amigo y patriota Gonzalo de Quesada, firmada el 29 de octubre de 1889, en Nueva York.

Con visión de presente y de futuro, está alertando Martí a Quesada, quien había sido nombrado Secretario del delegado de Argentina a la Conferencia Internacional Americana, en Washington, iniciada  el 2 de octubre de ese mismo año, sobre los peligros que se vislumbraban.

Le habla sobre “el peligro en que está usted, de que, con el pretexto de amistad, se le acerquen personas interesadas que quieran valerse de la posición de confianza de que goza, cerca de una delegación importante a la que con la astucia se quisiera deslumbrar, o confundir, o convertir, o traer a la estimación de personas que llevan el veneno donde no se les ve. Lo han de querer usar, descaradamente unos, y otros sin que usted lo sienta”.

Lo alerta sobre la habilidad de los hombres decididos a intrigar y necesitados de servir, y le dice que es necesario ser hábil y honrado, contra los que son hábiles, y no honrados.

Le comenta que “hay marea alta en todas estas cosas de anexión”, y sobre una presunta visita a La Habana del Secretario de Estado del gobierno de Estados Unidos, a favor de la anexión, respecto a la que él mismo ha recibido comunicación. En ese contexto, Martí considera peligroso, o por lo menos inútil, el  mencionado Congreso Internacional.

Fue posición de Martí la inconveniencia de que el tema Cuba fuera llevado a ese evento, en el que la parte principal la tendrían los Estados Unidos. Sin embargo, dice que comprendió inevitable incluir allí esa agenda, buscando siempre el modo más útil, puntualizando que “para mí no lo es ninguno que no le garantice a cuba su absoluta independencia”.

Afirma que para que la Isla sea norteamericana no necesitamos hacer ningún esfuerzo, porque si no aprovechamos el poco tiempo que nos queda para impedir que lo sea, por su propia descomposición vendrá a serlo. Dijo que eso espera este país  y a eso debemos oponernos nosotros. Plantea su oposición a que Estados Unidos pretenda la libertad cubana de España, siendo una nación que por razones geográficas, de estrategia, hacienda y política nos necesita.

Se refiere a los propósitos confesos o tácitos de los Estados Unidos sobre Cuba y expone  tres  interrogantes: La indemnización, ¿quién la había de garantizar, sino la única nación americana que puede hacerla efectiva?  Una vez en Cuba los Estados Unidos, ¿quién los saca de ella?  Y ¿por qué ha de quedar Cuba en América, como según este precedente quedaría, a manera no del pueblo que es, propio y capaz, sino como una nacionalidad artificial, creada por razones estratégicas?

Las respuestas, el propio Martí las ofrece en su carta a Gonzalo: “Base más segura quiero para mi pueblo. Ese plan, en sus resultados, sería un modo directo de anexión. Y su simple presentación lo es. Es cuando afirma que el sacrificio oportuno es preferible a la aniquilación definitiva. Y argumenta que es posible la paz de Cuba independiente con los Estados Unidos, y la existencia de Cuba independiente, sin la pérdida, o una transformación que es como la pérdida de nuestra nacionalidad,