
Armamento incautado tras intento de infiltración en Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla.
Nuevos detalles sobre el proceso investigativo derivado del intento de infiltración al territorio nacional
de una lancha rápida con matrícula de Estados Unidos fueron ofrecidos
en una emisión especial del programa televisivo Razones de Cuba.
Según explicó el primer coronel Ybey Carballo Pérez, jefe de Estado Mayor de la Dirección de Tropas Guardafronteras, la
respuesta cubana ante el hecho se ajustó estrictamente a la base
reglamentaria, sustentada en un “escalonamiento de las medidas de fuerza
frente a un objetivo infractor: primero se identifica, luego se
persigue, se acompaña y se persuade”.
Subrayó que el empleo del armamento constituye el último recurso. “Solo se responde con armas de fuego cuando somos agredidos.
Es un modelo de actuación racional y defensivo, que prioriza evitar el
uso de las armas salvo en situaciones de agresión directa”, precisó.
Detalles del enfrentamiento

Embarcación guardafrontera cubana.
Carballo Pérez detalló que el incidente ocurrió el día 25, en
el municipio de Corralillo, en un área de la cayería exterior conocida
como Los Cayos de Falcones, específicamente en el canalizo Los Pinos.
“Estamos hablando de unas 10 millas de la faja costera, pero apenas a
una milla náutica de la faja exterior. Las aguas territoriales cubanas
comprenden 12 millas náuticas. La embarcación violó el espacio de aguas
jurisdiccionales cubanas”, puntualizó.
El objetivo naval fue detectado a las 7:10 a.m. mediante los
medios técnicos de las Tropas Guardafronteras, a 3,7 millas náuticas
dentro de aguas territoriales. “Se trataba de una embarcación
sospechosa. Se orientó entonces a nuestra lancha interceptora número 25
proceder a su identificación”, explicó.
Durante la aproximación, el objetivo infractor —de
procedencia estadounidense— comenzó a desplazarse rumbo sur a una
velocidad de 24 nudos. La lancha transportaba aproximadamente 1,8
toneladas de peso.
El jefe militar señaló además que se observaron personas en el agua,
quienes, al advertir la presencia de la unidad cubana, reembarcaron y
pusieron proa al oeste. “Nos encontrábamos a 185 metros cuando fuimos
agredidos con disparos. Como consecuencia, resultó herido el
comandante de la unidad, el capitán Yosmany Hernández Hernández, quien
recibió impactos en el abdomen y el antebrazo y sangraba
abundantemente”.
Ante la agresión, la tripulación cubana —integrada por cinco
combatientes— respondió al fuego. En el intercambio resultaron abatidos
tres de los diez ocupantes de la lancha infractora y siete quedaron
heridos. “A pesar de estar lesionado, el capitán no abandonó el timón”, rememoró.
Carballo Pérez valoró que la reacción fue “correcta,
enérgica y firme”, conforme a los protocolos establecidos. Reiteró que
las Tropas Guardafronteras mantienen un dispositivo en permanente de
disposición combativa, apoyado en medios técnicos de observación que
elevan la efectividad operacional.
Tras la neutralización de la embarcación, los heridos fueron evacuados y trasladados a centros hospitalarios. El armamento empleado por la parte cubana consistió en tres fusiles AKM y una ametralladora ligera RPK.
Resultados de la investigación preliminar

Armamento incautado tras intento de infiltración en Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla.
Por su parte, el coronel Víctor Álvarez Valle, segundo jefe del
órgano especializado en delitos contra la Seguridad del Estado, informó
que, ante hechos de esta naturaleza, se conforma un equipo
multidisciplinario para conducir la investigación.
Reveló que, como novedad, la instrucción penal determinó que no fue una, sino dos las embarcaciones que salieron desde Cayo Marathon, en Florida.
“Una presentó dificultades técnicas en el trayecto y los ocupantes se
trasladaron a la otra, razón por la cual arribaron finalmente en una
sola lancha”, explicó.
El peritaje técnico evidenció 13 impactos de bala en la
embarcación cubana, localizados en estribor, en el casco y en las
barandas.
“Se trata de una unidad de nueve metros de eslora. Solo se empleó
armamento reglamentario. No hubo lanzacohetes ni otro tipo de armas como
se ha especulado”, enfatizó el primer coronel.
La lancha procedente de Estados Unidos, equipada con motor
fuera de borda, presentaba 21 impactos de bala. Contaba con GPS y
equipos de radionavegación. El intercambio de disparos ocurrió a
aproximadamente 20 metros de distancia, lo que —según el oficial—
evidencia la cercanía y la intensidad del enfrentamiento.
Durante la inspección se ocuparon fusiles de distintos
calibres, una escopeta Winchester, fusiles tipo DB AR-15, un fusil
Delta, 11 pistolas y un módulo individual para cada uno de los diez
ocupantes, que incluía fusil, pistola, cuchillo, uniforme de camuflaje,
medicamentos, pasamontañas, casco y otros aditamentos. También portaban
medios de comunicación, equipos de visión y materiales estériles.
Se contabilizaron 134 cargadores y un total de 12 846 municiones de diferentes calibres, entre ellos 5.56x45 mm y 7.62 mm (AKM).
Una de las pistolas ocupadas tenía capacidad para perforar chalecos
antibalas. Asimismo, fueron incautados un dron con dos cámaras, diez
equipos de comunicación, cuchillos de comando, una planta eléctrica
portátil, una cizalla para cortar candados y emblemas identificativos,
entre ellos el del denominado movimiento contrarrevolucionario 30 de
Noviembre y distintivos de “autodefensa del pueblo”.
Los fusiles incautados —según precisó— poseen un alcance
efectivo de hasta 800 metros y se encontraban en perfecto estado
técnico.
Álvarez Valle señaló que entre los implicados figura Amijail Sánchez
González, identificado como uno de los organizadores y previamente
incluido en la lista nacional de personas vinculadas a actividades
terroristas. Añadió que la investigación apunta a que la autoría
intelectual corresponde a Maritza Lugo Fernández, residente en Estados
Unidos y señalada como principal promotora del denominado movimiento 30
de Noviembre.

El objetivo del grupo —afirmó— era infiltrarse en el
país, promover desorden público, ejecutar actos violentos y atacar
unidades militares. “El armamento incautado es armamento de combate. No
se trata de una falacia”, subrayó.
Proceso penal y atención médica

Armamento incautado tras intento de infiltración en Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla.
Edward Robert Campbell, fiscal jefe de dirección de la Fiscalía General de la República, explicó que varios
de los implicados ya figuraban en la lista nacional de personas
vinculadas a terrorismo, a la que ahora se agregan nuevos elementos.
Los detenidos, con propuesta de medida cautelar, enfrentan
cargos por agresión armada, entrada ilegal al territorio nacional y
delitos asociados a actos terroristas, violencia y tráfico ilícito de
armas.
Indicó que el marco sancionador para el terrorismo prevé penas que
oscilan entre 10 y 15 años en los casos menos graves, hasta 20 años o
30 años de privación de libertad o la pena de muerte en los supuestos
más severos. Aseguró que se ha respetado el debido proceso y que las actuaciones fueron recibidas formalmente por la Fiscalía.
Señaló además que, al tratarse de hechos financiados desde el
exterior, las personas involucradas fuera del país también podrían
enfrentar cargos por financiamiento al terrorismo. Añadió que,
según lo expuesto, también se habrían violado disposiciones legales
estadounidenses relativas a navegación y portación de armas.
En el ámbito sanitario, el coronel Dr. Juan Antonio Ramírez, jefe de Servicios Médicos del Ministerio del Interior, informó que el capitán Yosmany Hernández Hernández evoluciona favorablemente y se encuentra fuera de peligro. “Recibió heridas en el abdomen y el antebrazo. Su estado es estable y mantiene buena evolución clínica”, precisó.
Igualmente, los detenidos heridos reciben atención médica con todos
los recursos necesarios. “Es una práctica ética de nuestras
instituciones brindar asistencia sin distinción”, afirmó.
Finalmente, el primer coronel Carballo Pérez reiteró que Cuba
mantiene cooperación operacional con el Servicio de Guardacostas de
Estados Unidos en materias migratorias, enfrentamiento al narcotráfico y
búsqueda y salvamento. En relación con este hecho, aseguró que
hubo intercambio de información casi en tiempo real con el enlace de la
embajada estadounidense y autoridades en Miami, a quienes se les
ofrecieron detalles del incidente.
Las autoridades indicaron que continuarán informando a la población conforme avancen las investigaciones.