miércoles, 3 de marzo de 2021

José Martí, su amor hacia la patria

                                       

 

.Orlando Guevara Núñez

 


Hacia la patria profesó siempre  nuestro Héroe Nacional el más puro de sus amores. Por ella vivió y murió. Y por eso sigue viviendo.

Se podrían llenar cientos de cuartillas con palabras por  él  dedicadas a ese amor, a la necesidad de forjar  y defender  la patria, y  a  ella dedicarlo y subordinarlo todo, como el mayor deber.

Hoy como homenaje a nuestro Martí, en el aniversario 125 de su caída en combate, seleccionamos algunos de estos pensamientos, con fuerza de presencia para el pueblo cubano y más allá.

La primera definición – una de las más universales- es muy conocida y citada por los cubanos:  “Patria es humanidad, es aquella porción de la humanidad que vemos más de cerca y en que nos tocó nacer; y ni se ha de permitir que con el engaño del santo nombre se defienda a monarquías inútiles, religiones ventrudas o políticas descaradas y hambronas, ni porque a estos pecados se dé a menudo el nombre de patria, ha de negarse el hombre a cumplir su deber de humanidad, en la porción de ella que tiene más cerca. Esto es luz y del Sol no se sale. Patria es eso. Quien lo olvida, vive flojo y muere mal, sin apoyo ni estima de sí, y sin que los demás lo estimen: quien cumple, goza, y en sus años viejos siente y tramite la fuerza de la juventud “(…)

Otros hermosos conceptos: “Si me preguntan cuál es la palabra más bella, diré que es “patria”; y si me preguntan por otra, casi tan bella como “patria”, diré “amistad. (…) “Arbusto solitario es el alma del hijo enamorado de la patria que lejos de su amada sufre sin consuelo;  manera de morirse es ésta de vivir alejado de la patria”.

Léanse estas otras, relacionadas con el deber patrio¨  “La patria nos tiende los brazos. No hay más que un modo de obedecerla: ¡Juntos y adelante!  (…)  “A la patria no se le ha de  servir por el beneficio que se pueda sacar de ella, sea de gloria o de cualquier otro interés, sino por el placer desinteresado de serle útil”. (…)Para mí la patria no será nunca triunfo,  sino agonía y deber”. (…)  “Quien piensa en sí no ama a la patria”. (…) “La Patria es ara, no pedestal”. (…) ”El vanidoso  mira a su nombre, y el hombre honrado a la patria”.

Definió su criterio sobre la patria perteneciente a todos, no a grupos. “Patria es comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas”. (…)  “La patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie”. (…)”La patria no es de nadie: y si es de alguien, será, y esto solo en espíritu, de quien la sirva con mayor desprendimiento e inteligencia”. (…) “Patria es eso, equidad, respeto a todas las opiniones y consuelo al triste”. (…) “La patria es de todos y es justo y necesario que no se niegue en ella asiento a  ninguna virtud”.

Sobre la disposición de defenderla, afirma: ¡Antes que cejar en el empeño de hacer libre  y próspera a la patria, se unirá el mar del Sur al mar del Norte, y nacerá una serpiente de un huevo de águila! (…) ¡El que deja de hacer, en las cosas de la patria, todo lo que puede hacer, es traidor a la patria” (…)  “Para la patria nos levantamos. Es un crimen levantarse sobre ella” (…)”Quien ha defendido con valor a mi patria y su libertad de hombre, es como acreedor mío, y me parece mi hermano” (…).” Honrar a la patria es una manera de pelear por ella, así como hacer algo que la deshonre es pelear contra ella”.

En la poesía de Martí, hay bellas y épicas alusiones a la patria. Léanse estas dos. Una contenida en su obra Abdala: “El amor, madre, a la patria/ no es el amor ridículo a la tierra/ Ni a la yerba que pisan nuestras plantas / Es el odio invencible a quien la oprime/ Es el rencor eterno a quien la ataca. Y otra dedicada a los ocho estudiantes de medicina asesinados por el gobierno colonial español: Cuando se muere en brazos de la patria agradecida/ La muerte acaba, la prisión se rompe; / ¡Empieza al fin, con el morir, la vida! /

En sus Versos Sencillos, nos legó este deseo: “Yo quiero cuando me muera, sin patria, pero sin amo, tener en mi losa un ramo de flores, y una bandera” Y en pocas palabras, resume su concepción sobre la recompensa o no para quienes cumplen o dejan de cumplir con los deberes patrios:   ¡La patria ve: y censura, o premia!  

 

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