miércoles, 5 de octubre de 2016

Después de 40 años, vigentes la palabras de Fidel: ¡Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!




. Orlando Guevara Núñez
Este 6 de octubre se cumplen 40 años del crimen de Barbados, cuando un avión cubano fue saboteado en pleno vuelo, acabando con la vida de 73 personas, 57 de ellas cubanas, 11 guyanesas 5 coreanas.
El dolor no ha terminado. Y allá, en el país que se autoproclama campeón del antiterrorismo internacional, se pasea todavía uno de los principales culpables de aquel holocausto. El gobierno de Obama no fue culpable del sabotaje, pero lo adoptó, lo bautizó y sigue protegiendo a sus autores.
El nombre de Luis Posada Carriles sigue siendo una mancha para la dignidad del pueblo de los Estados Unidos, aunque él siga siendo acogido allí como un héroe, sencillamente porque su crimen se cometió contra el pueblo cubano.
Cuba sigue guardando luto por sus muertos queridos.
Wilfredo Pérez Pérez, 36 años, piloto; Ángel Tomás Rodríguez, 36 años, jefe de preparación técnica de Cubana de Aviación; Miguel Espinosa Cabrera, 47 años, copiloto; Ernesto Machín Guzmán, 40 años, mecánico de aviación; Ramón J. Fernández  Lefebre, 39 años, sobrecargo mayor de Cubana de Aviación;  Magaly Grave de Peralta Ferrer, 33 años, aeromoza de vuelos internacionales; Moraima González Prieto,21 años, aeromoza de vuelos internacionales; Marlene González Arias,23 años, aeromoza de vuelos internacionales, Silvia Marta Pereira Jorge, 28 años, aeromoza de vuelos internacionales; Miriam Remedios de la Peña, 24 años, aeromoza de vuelos internacionales.
No importaba quienes fueran. Las entrañas criminales de las bestias, porque llamar personas a esos asesinos sería una ofensa a la especie humana, solo estaban obsesionadas en un fin: matar.
La patria cubana no ha olvidado a ninguno de sus muertos.
Valentín Ladrón de Guevara, 39 años, técnico de Cubana de Aviación; Armando Ramos Pagán, 38 años, piloto de Cubana de Aviación; Armando E. Armengol Alonso, 58 años, piloto de Cubana de Aviación; Carlos T. Coquero Perdomo, 43 años, inspector de seguridad aeronáutica; José Pestana González, 41 años, jefe de departamento de Cubana de Aviación; Roberto G. Palacios Torres, 27 años, navegante de Cubana de Aviación; Guillermo Valencia Guinot, 53 años, sobrecargo internacional; Eusebio Sánchez Domínguez, 25 años, sobrecargo internacional;  Lázaro Serrano Mérida, 32 años, sobrecargo internacional;  María Elena Rodríguez del Rey Bocalandro, 28 años, aeromoza de vuelos internacionales.
El odio hacia Cuba es una enfermedad crónica en la mente de los terroristas y asesinos amamantados por las autoridades de los Estados Unidos. Piensan que matando cubanos matan ideas. Y lo que logran es que las ideas se profundicen más en la conciencia del pueblo. Nuestros hermanos caídos, multiplican nuestras convicciones, y sus nombres se erigen en nuevos estandartes de lucha.
Lázaro Otero Madruga, 34 años, inspector de ruta de Cubana de Aviación, Emilio Castillo Castillo, 33 años, inspector de vuelos de Cubana de Aviación; Carlos Cremata Trujillo, 41 años, despachador de vuelos de Cubana de Aviación; Martí Suárez Sánchez, 30 años, supervisor de tráfico aéreo internacional; Tomás J González Quintana,47 años, supervisor de control general de Cubana de Aviación; Jorge de la Nuez Suárez, secretario del Partido en la Flota Camaronera del Caribe; Ricardo Cabrera Fuentes, 23 años, atleta del Equipo Nacional de Sable; Leonardo Mackenzie Grant, 22 años, atleta del Equipo Nacional de Florete; Luis E. Morales Viego, 45 años, técnico del Equipo Nacional de Esgrima; Carlos M. Leyva González, 19 años, atleta del Equipo Juvenil de Esgrima.
Hoy en Cuba, los nombres de sus hijos  masacrados en aquel bárbaro crimen identifican centros de trabajo y estudiantiles, donde las nuevas generaciones conocen su historia, y los recuerdan e imitan  no por su trágica muerte, sino por su vida ejemplar.
Virgen M. Felizola García, 17 años, atleta del Equipo Nacional de Florete; Ignacio Martínez Gandía, 25 años, entrenador de sable del Equipo Nacional de Esgrima; Inés Luaces Sánchez, 21 años, atleta del Equipo Nacional de Florete; Milagros Peláez González, 21 años, atleta del Equipo Nacional de Esgrima; Jesús Gil Pérez, técnico del Equipo Nacional de Esgrima; Nancy Uranga Romagosa, 22 años, atleta del Equipo Nacional de Esgrima; José A. Arencibia Arredondo, 23 años, atleta del Equipo Nacional de Esgrima; Alberto Drake Crespo, 18 años, atleta del Equipo Nacional de Sable; Cándido Muñoz Hernández, 20 años, atleta del Equipo Nacional de Esgrima; Ramón Infante García, 27 años, atleta del Equipo Nacional de Espada.
Al decir del poeta cubano Manuel Navarro Luna, hay muertos que no caben en sus tumbas. En este caso, ni siquiera el ancho mar es capaz de encerrarlos. Por eso vienen a la Patria en cada ola que llega a nuestras costas.
Enrique Figueredo del Valle, 19 años, atleta del Equipo Nacional de Esgrima; Juan Duany González, 18 años, atleta del Equipo Nacional de Sable; Julio Herrera Aldama, 25 años, atleta del Equipo Nacional de Esgrima; Santiago E. Hayes Pérez, 30 años, entrenador del Equipo Nacional de Florete; Orlando López Fuentes, 34 años, entrenador del Equipo Nacional de Espada; Nelson Fernández Machado, 22 años, atleta del Equipo Nacional de Esgrima; Jesús Méndez Silva, atleta del Equipo Nacional de Florete; José A. Fernández Garzón, 19 años, atleta del Equipo Nacional de Esgrima; Demetrio Alfonso González,44 años, Comisionado Nacional de Tiro; Manuel Permuy Hernández,40 años, dirigente del Partido en el INDER.
Octubre 6 de 1976. Dolor de pueblo. Heridas incurables. Odio saciados en personas inocentes. Luto en Cuba, regocijo entre la mafia contrarrevolucionaria, en eterno maridaje con los gobiernos norteamericanos. Los nombres de nuestros compañeros caídos, burlan sus ignotas tumbas y se levantan acusadoras contra los criminales.
Manuel A. Rodríguez Font, 46 años, funcionario de Cubana de Aviación en Barbados; Julia Rosa Torres Álvarez, esposa del jefe de la Oficina de Cubana de Aviación en Barbados, Jesús Rojo Quintana,33 años, funcionario de Cubana de Aviación; Argelio  Reyes Aguilar, director de la Flora Camaronera del Caribe; Sonia Coto Rodríguez, 33 años, trabajadora de la Flota Camaronera del Caribe; Alberto Mario Abréu Gil, 38 años, jefe de abastecimiento de la Flota Camaronera del Caribe; Domingo Chacón Coello, 21 años, combatiente del Ministerio del Interior.
Aquel fatídico día, Cuba compartió el dolor con otras naciones. Once guyaneses y cinco coreanos perdieron la vida en el brutal sabotaje. Ellos hicieron exclamar a nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro:
“Hacia nuestros hermanos guyaneses y cubanos inmolados ese día va también nuestro recuerdo más ferviente en estos instantes. Ellos nos recuerdan que los crímenes del imperialismo no tienen fronteras, que todos pertenecemos a la misma familia humana y que nuestra lucha es universal”.
A los 57 cubanos  dedicamos hoy nuestra obra. En ellos nos inspiramos cada día para los combates presentes y los que están por venir.
La impunidad continúa. Pero ante ella, repetimos las palabras de Fidel, con vigencia para todos los tiempos: ¡Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!

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