martes, 11 de diciembre de 2018

No hay más que dos clases entre los hombres: la de los buenos, y la de los malos





Orlando Guevara Núñez

Certera definición de José Martí, que caracteriza  a los hombres en correspondencia con cómo piensan y actúan. En un escrito titulado Patria, publicado el 11 de junio de 1892 en el periódico de igual nombre, 
Precisamente sobre este periódico de la Revolución, gira el tema.  Patria  se ve en muchas penas –dice-. Le sobra alma y le falta espacio. Le sobra asunto y todo él es urgente. Tiene asunto para un número al día y publica uno por semana”
“El rico que cumplió con su deber –afirma-, y hubo muchos ricos que lo cumplieron, será honrado en Patria  Y el pobre que cumplió con su deber: y hubo muchos pobres que lo cumplieron”. Está hablando, sin duda, de la experiencia de la Revolución cubana, cuando ricos y pobres se abrazaron en la gloria por la independencia y libertad de la nación. Y juntos comenzaron la historia en la manigua frente al colonialismo español.
Teniendo en cuenta esa verdad, concluye que “hermanar es nuestro oficio”. Y agrega que “enoja oir hablar de clases. Reconocer que existen es contribuir a ellas. Negarse a reconocerlo, es ayudar a destruirlas”
Hay una clara subordinación al principio de la unidad y de los intereses patrióticos por encima de las posiciones económicas, políticas y sociales. Por eso sentencia que Patria  “tiene que poner en formas miles el alma sensata y generosa con que preparamos la nueva época de la  revolución”. ”Y quiere honrar a los buenos –prosigue- contar sus vidas, propagar el modo de pelear con éxito por la libertad, preparar la victoria de la libertad equitativa sobre los meros medios que se han de emplear para su triunfo, levantar un pueblo”.

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