miércoles, 24 de julio de 2019

¿Cómo fueron involucrados los comunistas en el juicio por los hechos del Moncada?



                        


.Orlando Guevara Núñez
Se sabe que en el juicio por los hechos del 26 de julio de 1953 fueron incluidas 59 personalidades de partidos políticos y de la oposición, que nada tenían que ver con la acción. Y entre ellos estuvieron Lázaro Peña y Joaquín Ordoqui, integrantes del partido de los comunistas cubanos, el Partido Socialista Popular (PSP).
Un integrante de la dirección de ese partido en Oriente en aquella época, Walfrido La O Estrada, me habló sobre ese acontecimiento. El 24 de julio, el entonces Secretario General del PSP, Blas Roca Calderío, cumplía 45 años de edad. Y  la dirección nacional le había encargado a la provincia realizar una actividad para la celebración.
Por esa circunstancia, el propio Blas, el presidente del Partido, Juan Marinello, Lázaro Peña y otros varios dirigentes comunistas estaban en Santiago de Cuba.
Como parte del homenaje sería ofrecido un almuerzo en el local del Gremio de Panaderos. Todo dentro de la austeridad que regía la vida de ese partido, constantemente acosado por la tiranía batistiana.
Se contaba con el permiso del Gobernador Provincial. Pero Blas indicó se pusiera también en conocimiento del jefe militar, Alberto del Río Chaviano, quien censuraba las reuniones de los comunistas. Y a esta actividad se opuso también el sicario. Ante la negativa, se acordó realizar el almuerzo en un kiosco que por el carnaval  tenía el PSP. Y así se hizo. Al recibir la noticia de la negativa, estaban en la casa de la familia Maceo.
. Fue entonces cuando “Fifí”  Maceo, descendiente de la heroica familia santiaguera, le expresó al Secretario General del PSP que Batista y Chaviano podrían impedir el almuerzo en el lugar donde se había programado, pero que en su casa seguía mandando el General Antonio y allí ellos no podrían entrar.
La misma “Fifí”  solicitó a Juan Marinello que pronunciara las palabras de homenaje a Blas. Y el Presidente del PSP habló sobre la vida ejemplar del obrero zapatero devenido en dirigente del proletariado, sobre su espíritu de superación, su fidelidad a la clase obrera y su ejemplo para el resto de los dirigentes y militantes comunistas.
En la mañana del 25 de julio, el homenajeado y Marinello partieron vía aérea hacia la capital del país, mientras que Lázaro Peña y Joaquín Ordoqui lo hacían por carretera hacia Holguín, donde celebrarían una reunión.
Los compañeros procedentes de los municipios habaneros fueron invitados a una noche de Carnaval, para partir luego, en ómnibus, a sus lugares de origen.
Así, cuando en la madrugada del 26 de Julio de 1953 se produce el asalto a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, teniendo  Chaviano conocimiento sobre la presencia de los dirigentes comunistas en esta ciudad, los relaciona de inmediato con la acción. Y comienza la cacería.
Romárico Cordero, miembro de la Dirección Nacional del PSP y dirigente agrario, avisa con rapidez a la dirección santiaguera para que saquen de su local a todos los compañeros, pues ya se comentaba que los comunistas estaban peleando en el Moncada y seguramente el lugar sería allanado.
Blas y Marinello, por haberse marchado antes, escapaban de la redada. Pero Lázaro Peña y Joaquín Ordoqui fueron apresados en Holguín e involucrados en el proceso judicial por el asalto moncadista,  en el cual fueron absueltos. Un grupo de los habaneros resultaron detenidos en Camagüey, algunos de ellos fueron maltratados, golpeados y heridos.
Estos bochornosos acontecimientos hicieron del cumpleaños 45 de Blas Roca un episodio triste. Era la faceta real de un gobierno llamado democrático, donde ni siquiera para un homenaje a uno de sus líderes podían reunirse los comunistas.
La  figura  de Blas es hoy símbolo de todo un pueblo que lo recuerda con cariño. El fue un pilar para que a Cuba no regrese  jamás la ignominia del capitalismo. Fue, es y continuará siendo, fuente de inspiración para el pueblo cubano en su larga lucha por mantener la obra conquistada.

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