.Orlando Guevara Núñez
El concepto sobre la libertad fue una constante en el pensamiento del
Apóstol de la independencia cubana. Constituyó
el sentido de su vida. Por ella luchó hasta su último aliento. La
defendió en sus discursos, en cartas, en artículos periodísticos, en su poesía.
En todos los escenarios posibles.
“La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin
ella, o decidirse a comprarla por su precio”. (...) ¡Y no sé si vale la pena de vivir, después de
que el país donde se nació decida darse
un amo!
Para él, esa condición era el todo de un pueblo. Y hay un concepto de
excepcional profundidad que vale estudiar por su vigencia para Cuba y para
todos los pueblos. Helo aquí: “No estriba el amor patrio en afianzar la libertad: estriba en labrar un pueblo en
que la libertad se afiance”. Es eso, precisamente, lo que ha hecho la
Revolución, bajo la certera dirección de Fidel, de Raúl y el resto de la
dirección cubana.
Sobre cómo él valoraba a nuestro pueblo en relación con la libertad, no
dudó en asegurar que: “El cubano, antes que la libertad, se arranca la vida”.
(…) “Otros amen la ira y la tiranía. El cubano es capaz del amor, que hace
perdurable la libertad”.
Denunció aspectos que en relación con la libertad no eran reales ni nobles.
“El hombre de pecho libre niega su corazón a la libertad egoísta y
conquistadora”. Y aludiendo a la España
colonial: “La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente
manchada de sangre”. Y otra más: “Cambiar de dueño no es ser libre”.
Vertió Martí el criterio de que: “Libertad
es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, pensar y hablar sin
hipocresía” y que “El ejercicio de la
libertad fortifica: el cultivo de la inteligencia, ennoblece”. Además, “Solo la
libertad trae consigo la paz y la riqueza”. “Y Cuba debe ser libre, de España y
de los Estados Unidos”
Consideró necesario requisitos así expresados: “La libertad ha de ser práctica constante para que no
degenere en una formula banal”. (…) “En los pueblos libres el derecho ha de ser
claro. En los pueblos dueños de sí mismos, el derecho ha de ser popular”.
Encontré un pensamiento martiano muy interesante, relacionado con los ricos
que se sumaron a la lucha por la independencia cubana: “El servicio a la
revolución de la libertad puede lavar la culpa de la riqueza acumulada con el
fruto de la esclavitud”.
Otra concepción martiana –citada por Fidel en su alegato ante el tribunal
que lo juzgaba por los hechos del 26 de Julio de 1953, expone su criterio sobre
la libertad: “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Estos son los que se rebelan con fuerza terrible
contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su
decoro.”
Otras dos aspiraciones martianas sobre la libertad fueron cumplidos
plenamente por la Revolución cubana: ¡Para un pueblo esclavo no hay más año
nuevo que el que se abra con la fuerza de su brazo por entre las filas de sus
enemigos: el primer día de año nuevo será el primer combate por nuestra
libertad! (…) “El primer afán de la
libertad de Cuba sería, al día siguiente del triunfo, salir a sembrar
trabajadores”.
Sentenció nuestro Apóstol que “La libertad no es placer propio: es deber extenderla a
los demás: el esclavo desdora al dueño:
da vergüenza ser dueño de otro”, que
“Los labios se nos manchan diciendo
que hay hombres dueños de otros hombres, y que “De hombres de sacrificio
necesita la libertad”
Solo estudiando la vida y la obra de
José Martí, pudiera conocerse su amplia labor en pro de la libertad de Cuba, de
América y de la humanidad. Siempre en
contra de la esclavitud, por él considerada como la gran pena del mundo. Vale,
sin embargo, esta reducida selección de sus pensamientos, como homenaje sincero
en el aniversario 125 de su caída en combate, Tenemos los cubanos el honor de
haber cumplido un mandato martiano: “Un
pueblo libre y justo es el único homenaje propio de los que mueren por él”.