lunes, 16 de abril de 2018

El señor Pence: A 57 años de Girón, las mismas mentiras



El “Señor Pence”, vicepresidente de los Estados Unidos, a quien se dirigió el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, en la Cumbre de Lima, no perdió la oportunidad para repetir mentiras que  hace ahora 57 años fueron desbaratadas en menos de 72 horas por el pueblo cubano en Playa Girón con la rotunda victoria contra la invasión mercenaria financiada, organizada, armada, dirigida- y “embarcada” según testimonio de varios de sus integrantes- por el gobierno de ese país, auto titulado campeón de la democracia y de los derechos humanos, títulos que no lo creen ni ellos mismos.
 El gobierno de los Estados Unidos y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) - los días precedentes a la invasión mercenaria de Playa Girón - lanzaron una campaña de mentiras, creyendo poder confundir a la opinión pública internacional y también a los cubanos.
Fueron mentiras del mismo tamaño de la derrota que los esperaba. Un informe secreto de la CIA expresó pocos días antes del artero ataque: "La posición del régimen de Castro se está volviendo más abierta y más audible. Las clases bajas son ahora activamente opuestas a Castro”.
“Frente a las oficinas del G-2, las filas de detenidos están formadas por las clases más pobres... la carencia de alimentos básicos y de artículos de la casa, que se sienten en todos los niveles de la sociedad, está causando creciente insatisfacción".
Esa mentira la necesitaban, incluso, para hacerles creer a los mercenarios que la invasión sería un simple juego.
Luego de los bombardeos del 15 de abril de 1961 a los aeropuertos de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba, con el fin de destruir en tierra los pocos aviones de combate de la Fuerza Aérea Revolucionaria,  además de haber  disfrazado las naves agresoras con insignias cubanas, lanzaron para el mundo la mentira de que "Pilotos de la fuerza aérea del primer ministro Fidel Castro se rebelaron hoy y atacaron tres de las bases aéreas del régimen de Castro con bombas y cohetes".
Llegaron a difundir la estupidez de que los milicianos cubanos no pelearían y esperarían como libertadores a los mercenarios, a quienes se sumarían. Hablaron de un "levantamiento anticastrista en la provincia de Camagüey", afirmaron que la Isla de Pinos había sido tomada por los rebeldes y 10 000 prisioneros políticos habían sido puestos en libertad y se habían plegado a la rebelión. Informaron falsos desembarcos por distintos puntos de Cuba, hasta por un supuesto Puerto de Bayamo, que no existe.
Igual propaganda engañosa lanzaron sobre nuestras gloriosas Fuerzas Armadas Revolucionarias. Una declaración bastante difundida afirmaba que "El pueblo, desesperado, con hambre, estaba ya llamando a grito herido de que fueran a liberarlos, que el Ejército Rebelde estaba pasado la mitad; que la aviación se sumaría en el momento oportuno, así como la Marina". Los propios mercenarios ofrecieron esa información, agregando que los habían engañado diciéndoles que Cuba era mandada por los rusos, chinos y checos y los niños eran separados de sus padres y enviados a Rusia.
El propio jefe militar, un capitán de la tiranía batistiana, ya prisionero, afirmó haber sido engañado por quienes lo mandaron en la invasión.
Uno de los tres curas falangistas, convertidos en mercenarios, se atrevió a una proclama al desembarcar: "Atención, atención, católicos cubanos, las fuerzas libertadoras han desembarcado en las playas cubanas, venimos en nombre de Dios".
Fracasada la invasión, las embajadas yanquis en el mundo fueron encargadas de difundir la mentira de que no había sido ejecutada tal invasión, pues se trataba de una operación de apoyo a las bandas contrarrevolucionarias alzadas en El Escambray.
Algunos años posteriores a la derrota norteamericana en Playa Girón, un asesor presidencial norteamericano, escribió por fin una verdad sobre esta historia:
"La realidad fue que Fidel Castro resultó ser un enemigo mucho más formidable y estar al mando de un régimen mucho mejor organizado de lo que nadie había supuesto. Sus patrullas localizaron la invasión casi en el primer momento. Sus aviones reaccionaron con rapidez y vigor. Su policía eliminó cualquier posibilidad de rebelión y sabotaje detrás de las líneas. Sus soldados permanecieron leales y combatieron bravamente".
Sin embargo, le faltó una causa por mencionar: la existencia de un pueblo entero dispuesto a morir de pie antes que vivir de rodillas. O como lo dijo el Comandante en Jefe Fidel Castro en esos días: "Cuba es hoy como una fortaleza rodeada por el imperialismo, defendida por un pueblo heroico, y los heroicos defensores de esta fortaleza ni se venden ni se rinden".

domingo, 15 de abril de 2018

16 de abril, tres efemérides gloriosas cubanas en una fecha





.Orlando Guevara Núñez

El 16 de abril de 1961, resume tres efemérides  gloriosas para el pueblo cubano. Una, la declaración del carácter socialista de la Revolución cubana. Otra, el Día del Miliciano. Y la tercera, la fundación del Partido Comunista de Cuba.
Los tres acontecimientos, alimentados de una sola raíz: el patriotismo, la unidad y la disposición del pueblo de defender Revolución al precio que fuera necesario.
Ese histórico 16 de abril, al despedir el duelo de los siete cubanos que habían perdido la vida el día anterior, víctimas de los bombardeos yanquis a los aeropuertos de Santiago de Cuba, Ciudad Libertad y San Antonio de los Baños, el Comandante en Jefe Fidel Castro proclamó que esta era la Revolución patriótica, democrática  y socialista, de los humildes, por los humildes y para los humildes.
El pueblo miliciano allí presente, con sus puños y sus fusiles en alto, juró defender esa Revolución al precio que fuera necesario. En todos los rincones del país, el pueblo armado, ante la inminente agresión mercenaria que comenzó al día siguiente por Playa Girón, se dispuso a defender desde ese momento no solo la obra revolucionaria, sino también, la ideología socialista.
Esa disposición se materializó en el combate, cuando los milicianos, junto al Ejército Rebelde y la Policía Nacional Revolucionaria, combatieron con heroísmo a los invasores, aniquilándolos en menos de 72 horas. Cada pulgada de tierra del país se convirtió en una trinchera.
En honor a esa gloria y a esa victoria, fue escogido el 16 de abril como Día del Miliciano, celebrado cada año, como homenaje a los hombres y mujeres que combatieron directamente a los mercenarios o estuvieron dispuestos a hacerlo a todo lo largo del país.
El tercer acontecimiento, la fundación del Partido Comunista de Cuba, fue uno de los más genuinos frutos de la unidad revolucionaria. No fue que ese día hubiese un acto de constitución del Partido. Hubo un acontecimiento de pueblo.
Hasta ese momento existían, por separado, las tres principales organizaciones revolucionarias que habían luchado contra la tiranía batistiana: el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, con su Ejército Rebelde; el Directorio Revolucionario 13 de Marzo y el Partido Socialista Popular. Todas marchaban hacia un mismo fin, pero aún no se habían unido en una sola organización.
Fue a partir de Playa Girón que se unieron en las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), con el Comandante en Jefe Fidel Castro como Secretario General y el Comandante Raúl Castro como Segundo Secretario. El proceso unitario fue ejemplo de lealtad al pueblo. En junio de 1961, las tres organizaciones habían acordado disolverse para dar paso a una sola, con la integración de todas.  El 8 de marzo de 1962 quedó integrada la Dirección Nacional de las ORI, dada a conocer el 22 de ese mismo mes.
A partir de entonces se comenzó a perfeccionar el máximo organismo de dirección política de la Revolución cubana, comenzando, en el mismo 1962, la construcción del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC), cuyos militantes, como sigue siendo hoy, para ingresar a sus filas, tienen que contar con la opinión favorable de las masas en los lugares donde laboran.
Ese proceso unitario tuvo un punto importante el día 3 de octubre de 1965, cuando el PURSC adoptó el nombre de Partido Comunista de Cuba y eligió a su  primer Comité Central, encabezado también por Fidel Castro y Raúl Castro como Primer y Segundo Secretarios, respectivamente.
Teniendo en cuenta, sin embargo, el simbolismo del 16 de abril, máxima expresión de unidad inquebrantable del pueblo cubano, día en que todo el pueblo juró defender la ideología socialista y su Revolución, se decidió que esa fecha fuera designada también como fundación del Partido Comunista de Cuba.

sábado, 14 de abril de 2018

En los pueblos que han de vivir de la agricultura, los gobiernos tienen el deber de enseñar, preferentemente, el cultivo de los campos



. Orlando Guevara Núñez

Recuerdo que Antolina, mi maestra de segundo grado, nos enseñó ese pensamiento martiano. Pero nunca había indagado dónde y cuándo Martí hizo esa afirmación. Ahora lo sé.
Fue en un artículo publicado en la revista La América, de Nueva York, en mayo de 1894. Utilizó como título: La próxima exposición de New Orleans,  y se dirigía a los gobiernos, municipios, Escuelas de Agricultura y hacendados de la América Latina posibles concurrentes a la referida exposición.

A continuación de las palabras citadas, Martí agrega: Se está cometiendo en el sistema de educación de América Latina un error gravísimo: en pueblos que viven casi por completo  de los productos del campo, se educa exclusivamente a los hombres para la vida urbana, y no se les prepara para la vida campesina.
Ese principio martiano fue citado por Fidel en su alegato La historia me absolverá, al referirse a la necesidad de una reforma integral de la enseñanza en Cuba, en correspondencia con las necesidades de las generaciones” llamadas a vivir en una patria más feliz”.
Y como la vida urbana – apuntó Martí-  solo existe a expensas y por virtud de la campestre, y de traficar  en sus productos, resulta que con el actual sistema de educación se está creando un gran ejército de desocupados y desesperados; se está poniendo una cabeza de gigante a un cuerpo de hormiga.
Habla Martí, en ese artículo de las muchas cosas provechosas que pueden aprenderse en ese evento ferial. Y opina las  ventajas de conocerlas y aplicarlas. Sin embargo  alerta sobre personas de países de América que han ofrecido a Estados Unidos partes de su territorio, a cambio de determinados apoyos. De esas personas dice que  sería bueno conocerlas para “hacer una picota que llegase a las nubes, ly poner en ella su nombre, en letras bien negras”
Y concluye diciendo: “A eso no se debe venir a Estados Unidos. A la exposición de Nueva Orleans sí; que nos llaman con cariño y no hay riesgo de venir, sino provecho.

Estados Unidos: otra vez la mentira como arma de guerra




.Orlando Guevara Núñez
Está demostrado que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está siguiendo al pie de la letra la tradición imperialista de utilizar la mentira para fabricar pretextos que le sirvan para agredir a otros pueblos. No importa el tamaño de la mentira. Y ese es el caso del reciente ataque al heroico pueblo de Siria.
La mentira está bien ensayada, pero mal  escenificada. En la comparecencia de Trump y del Pentágono para anunciar la agresión, una palabra se repite hasta la saciedad: armas químicas. Pretenden engañar a la opinión pública y a su propio pueblo, idiotizar a las personas para conseguir su apoyo.
Una vez más, la careta  del imperio agresor cae al suelo. Y su desprecio a la ONU gana dimensiones no solo de irrespeto, sino también de peligro para el destino de la humanidad. La aventura emprendida en Siria puede ser la chispa que prenda una hoguera inextinguible, de la cual el propio agresor sufra su propagación.
Otras potencias – en este caso Francia y el Reino Unido- se han sumado a la mentira y el crimen. No han vacilado en certificar el uso de armas químicas por el gobierno sirio contra civiles. No existen pruebas, pero el pretexto hay que buscarlo.
Ahora resulta que este trío de potencias imperiales se erige en “defensores” del pueblo sirio, cuando han apoyado siempre a los terroristas  culpables de haber  sumido a ese  pueblo en una terrible guerra que ha causado cientos de miles de muertos, de heridos y desplazados.
Se sabe que el presidente Trump, desde su ascenso al poder – la propia prensa yanqui  lo ha publicado-  ha dicho públicamente más de dos mil mentiras. Algunas risibles, otras indignantes, pero en este caso es de una extrema peligrosidad y no solo para otros pueblos, sino también para el de Estados Unidos y sus cómplices.
La injustificada agresión comenzó. Habrá que ver si su fin  lo ponen los agresores o lo pone el heroico pueblo sirio, al cual no le falta capacidad, decisión y cooperación  para hacerlo.

jueves, 12 de abril de 2018

La democracia verdadera: la definida y aplicada por Fidel




.Orlando Guevara Núñez

La palabra democracia está de moda hoy en todo el mundo. Y quienes más la esgrimen son aquellos que menos la ejercitan y más la violan. Son los mismos que en nombre de esa palabra agreden a personalidades, gobiernos y pueblos que practican una democracia real, lo cual no conviene a los intereses imperiales en todas las latitudes del Universo.
La democracia  que permite a los ricos explotar a los pobres; que permite a los pobres elegir a sus gobernantes entre millonarios, corruptos y ladrones; que permite la mentira para engañar a los pueblos, que utiliza a los grandes medios de prensa y a los mecanismos judiciales para convertir fraudes en leyes, y escamotear  o entorpecer el desarrollo de las naciones revolucionarias y progresistas. Esa es la democracia modelo impuesta hoy por el capitalismo en muchos países.
Esa es la democracia que preconiza la desprestigiada OEA para los pueblos de nuestra América. Todo cuanto se aparte de esa reaccionaria doctrina, es calificado de antidemocracia.
Los cubanos, que desde 1959 erradicamos la democracia burguesa en nuestro país, aprendimos que la democracia verdadera no consiste solo en ejercer el voto, sino en ejercer el poder, en ser parte de las decisiones, en convertir al Estado en un mecanismo para proteger el derecho del pueblo.
Por eso seguimos suscribiendo hoy el concepto de democracia planteado por el Comandante en Jefe Fidel Castro en el acto de celebración del  1ro. de Mayo, en 1960, en la otrora Plaza Cívica, hoy Plaza de la Revolución, en la capital cubana. Ese día, Fidel dijo a los trabajadores:
“Te hablaban de derechos que nunca existieron para ti.  Tus hijos no tenían asegurado ni el derecho a una escuela; tus hijos no tenían asegurado ni el derecho a un médico; tus hijos no tenían asegurado ni el derecho a un pedazo de pan; y tú mismo no tenías asegurado ni el derecho al trabajo”
“Te inventaron una democracia que consistía en que tú, que eres la mayoría, no contaras para nada.  Y así, a pesar de tu tremenda fuerza, a pesar de tus sacrificios, a pesar de lo que tú trabajabas para los demás dentro de esa vida nacional, tú, a pesar de ser la mayoría, ni gobernabas ni contabas para nada”

“¡Y a eso llamaban democracia!  Democracia es aquella en que las mayorías gobiernan ; democracia es aquella en que la mayoría cuenta; democracia es aquella en que los intereses de la mayoría se defienden; democracia es aquella que garantiza al hombre, no ya el derecho a pensar libremente, sino el derecho a saber pensar, el derecho a saber escribir lo que se piensa, el derecho a saber leer lo que se piensa o piensen otros ; el derecho al pan, el derecho al trabajo, el derecho a la cultura, y el derecho a contar dentro de la sociedad.  ¡Democracia, por eso, es esta, esta democracia de la Revolución Cubana! “
Una ovación de veinte minutos estremeció los cimientos de la Plaza y la conciencia de los cubanos.
Y entonces, Fidel concretó más su concepto sobre la verdadera democracia.

“¡Democracia es esta en que tú, campesino, cuentas y recibes la tierra que hemos recobrado de las manos extranjeras usurarias que la explotaban!  ¡Democracia es esta en que tú, obrero agrícola azucarero, recibes 80 000 caballerías de tierra para que no tengas que vivir en las guardarrayas!  ¡Democracia es esta en que tú, trabajador, tienes asegurado tu derecho al trabajo sin que te puedan echar a la calle a pasar hambre!   ¡Democracia es esta en que tú, estudiante pobre, tienes la oportunidad de sacar un título universitario, si eres inteligente, aunque no seas rico!   ¡Democracia es esta en que tú, hijo de obrero, o hijo de campesino, o hijo de cualquier familia humilde, tienes una maestra y tienes una escuela donde poder educarte!    ¡Democracia es esta en que tú, anciano, tendrás asegurado tu sustento cuando ya no te puedas valer por tu propio esfuerzo!    ¡Democracia es esta en que tú, cubano negro, tienes derecho al trabajo sin que nadie te lo pueda arrebatar por estúpidos prejuicios!   ¡Democracia es esta donde tú, mujer, adquieres la plena igualdad con todos los demás ciudadanos y tienes derecho hasta a empuñar un arma para defender tu patria junto con los hombres!   ¡Democracia es esta, en que un gobierno convierte las fortalezas en escuelas, que le quiere construir una casa a cada familia para que cada familia tenga techo!  ¡Democracia es esta, que quiere para cada enfermo el médico que lo atienda!  ¡Democracia es esta, que no recluta un campesino para hacerlo soldado, corromperlo y convertirlo en enemigo del obrero de su propio hermano campesino, sino que convierte al soldado, no en un defensor de los privilegios, sino en un defensor de los derechos de sus hermanos, los campesinos y los obreros!   ¡Democracia es esta, que no divide al pueblo en sectores humildes, enfrentándolos unos a los otros!  ¡Democracia es esta, en que un gobierno busca la fuerza del pueblo y la une!  ¡Democracia es esta, que hace fuerte al pueblo, porque lo une!  ¡Democracia es esta, que les entrega un fusil a los campesinos, y les entrega un fusil a los obreros, y les entrega un fusil a los estudiantes, y les entrega un fusil a las mujeres, y les entrega un fusil a los negros, y les entrega un fusil a los pobres, y le entrega un fusil a cuanto ciudadano esté dispuesto a defender una causa justa!  ¡Democracia es esta, en que no solo cuentan los derechos de la mayoría, sino que le entrega armas a esa mayoría!  ¡Y eso solo lo puede hacer un gobierno realmente democrático, donde las mayorías gobiernen! “
Hoy,  a casi  58 años de aquellas magistrales palabras de Fidel, cuando  el  gobierno norteamericano, su Ministerio de Colonias Yanquis (0EA) y  algunos gobiernos latinoamericanos  traidores a sus pueblos  proclaman en Lima, Perú, sus mismas falacias sobre la democracia, y en su nombre atacan directamente a Cuba, Venezuela, apoyan la injusticia contra Lula, o calumnian a la Bolivia de Evo, o a la Nicaragua sandinista, vale la defensa del concepto fidelista sobre la verdadera democracia.
Y vale la exhortación de Fidel aquel histórico día al pueblo cubano, que es como si se estuviera dirigiendo hoy  a los verdaderos cubanos participantes en la Cumbre Alternativa  de los Pueblos en Perú:
“A los pueblos hermanos de América, id a contarles lo que es Cuba; id a rebatir las mentiras que se escriben contra esta tierra generosa y noble, id a decirles que este pueblo no está aquí porque siga a nadie, que este pueblo está aquí por razones muy profundas, ¡que este pueblo está aquí porque en la vida del Gobierno Revolucionario hemos sabido cumplir con el pueblo, y el pueblo es leal con los que son leales con él!, ¡y el pueblo tiene fe en los que tienen fe en él  ¡Id a decirles a los pueblos hermanos que aquí hay un pueblo espartano y que de nosotros podrán decir solo lo que dice la lápida que se escribió en el paso de las Termópilas:  “Id a decirle al mundo que aquí yacen 300 espartanos, que prefirieron morir antes que rendirse”