sábado, 18 de septiembre de 2021

A veces, esperar es morir. A veces, esperar es vencer

 


Orlando Guevara Núñez

 


El  25 de junio de 1892, en un trabajo titulado El Partido, publicó Martí en el periódico Patria este aforismo.  Comentaba, en este caso, el proceso de organización del Partido Revolucionario Cubano.

Comienza diciendo que los partidos que han de durar, los que arrancan de la conciencia pública y vienen a ser el molde visible del alma de un pueblo, su brazo y su voz, y que no tienen por objeto el beneficio de un hombre interesado, o de un grupo, “no se han de organizar con la prisa indigna y artificiosa del interés personal, sino, como se organiza el Partido Revolucionario Cubano, con el desahogo  y espontaneidad de la opinión libre”.

Afirmó, en relación con la constitución de este Partido- apenas dos meses antes-  que: “Se esperó donde la espera parecía conveniente a la dignidad y firmeza  de la organización, a la opinión de desinterés absoluto y naturaleza popular que merece por sus métodos y fines el Partido: y la espera ha sido la victoria”.

Agrega que el bullicio no es la organización.  Y sigue con otros pensamientos aleccionadores: “Los árboles crecen y no se les ve; La mar se hincha, y no se nota hasta que la pleamar se lanza sobre la playa: Ni un momento perdido ni un momento apresurado. Apresurar es perder. Lo que importa es que todos los cubanos buenos, todos los cubanos activos, se junten con libertad y sinceridad. No es racha lo que levantamos, sino ejército”.

 

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