viernes, 19 de febrero de 2016

La defensa de la Revoluciòn: palabra de cubano, palabra de pueblo


.Orlando Guevara Nùñez
Los cubanos tenemos sobradas razones para seguir construyendo y defendiendo el  sistema social que por conciencia escogimos: el socialismo. Los enemigos de la Revolución tratan de ignorar esa verdad. En la coyuntura actual, luego del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos, no faltan  adversarios e incluso personas ingenuas, que defiendan  la idea de que debemos hacer concesiones –económicas y políticas-  como condicionante para eliminar el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a nuestro país hace 54 años.
La esencia de esas posiciones es una: que renunciermos al socialismo y regresemos al capitalismo.
El gobierno estadounidense ha planteado con toda claridad  que su política de bloqueo ha fracasado en el intento de destruir la Revolución. Y que los cambios actuales  son en los  métodos, pero con el mismo fin. Valoramos como positivos los pasos dados, pero compartimos con el gobierno cubano la convicción de que están muy lejos de llegar a la verdadera raíz del problema: la supresión de ese bloqueo, sin condicionamientos de ningún tipo, sin menoscabo de nuestra independencia y con un absoluto respeto a la voluntad de nuestro gobierno, que es la voluntad de nuestro pueblo.
Dos  direcciones se ha propuesto el gobierno norteamericano  priorizar en sus relaciones con Cuba: la ayuda al sector privado y el desarrollo de las comunicaciones. Es curioso, en el último aspècto, que siendo uno de los  más golpeados por el bloqueo, haya interés ahora en un desarrollo que, dentro de la estrategia del cambio de métodos, persiga utilizar las redes sociales como un medio  para influir en la conducta de los cubanos en contra de sí mismos.
La realidad cubana, sin embargo, es muy distinta a la de otros países donde esas redes han actuado con alguna efectividad. Nuestras razones para defender la Revolución son más poderosas que cualquier campaña y su verdad  es capaz de inponerse a las mentiras y las calumnias.
Defendemos la Revolución que nos liberó del capitalismo salvaje  y construye una sociedad  libre de explotados y explotadores. Porque los recursos de la nación están en manos del pueblo y no de monopolios extranjeros o nacionales. Porque las riquezas de la nación  no van a bolsillos particulares, sino que se invierten, totalmente, en beneficio de toda la población.
Somos defensores de un Estado socialista del  cual formamos parte real, no formal. Con instituciones armadas que son el mismo pueblo.  Sin desaparecidos, torturados ni asesinatos políticos. Con una democracia que nos garantiza no solo el voto, sino, lo que es más importante, el derecho a ser parte de las discusiones y de las decisiones. Nuestras principales leyes, incluyendo la superior, La Constitución, han sido discutidas por todo el pueblo, y sus opiniones han sido no solo escuchadas y estudiadas, sino que han servido para enriquecerlas.
En Cuba, apoyamos y defendemos  un sistema donde  fue erradicado el latifundismo, y los campesinos son dueños de la tierra;  donde la salud  es gratuita, sin excepción, para todos, poque la medicina dejó de ser una mercancía y los enfermos simples clientes. Porque en el capitalismo padecíamos una tasa de mortalidad  infantil de más de  60 por cada mil nacidos vivos y ahora está por debajo de 5. Porque la esperanza de vida al nacer de los cubanos, de menos de 60 años en el capitalismo, es ahora superior a los 78.
No nos dejamos confundir y seguimos defendiendo nuestro sistema, porque en Cuba no existe analfabetismo, porque la educación es gratuita, en todas las enseñanzas, para  todos, sin discriminación de ningún tipo. Porque somos el país del mundo con más docentes por alumnos.
Porque somos  un país con una juventud  sana, libre de la violencia que azota a muchos otros en el mundo; sin el flagelo de la droga y sin la incertidumbre del empleo cuando llega a la edad laboral.
Defendemos lo que somos y estamos dispuestos a no volver a ser lo que fuimos, porque no queremos  que los cubanos vuelvan  a servir de la carroña que nutre  a los  buitres  capitalistas.
Defendemos nuestro derecho a que los cubanos  no lleguen a ser nunca  parte de  los 1 000 millones de seres humanos hambrientos y desnutridos crónicos de malviven en el mundo;  de los  2 000 millones que no tienen acceso a asistencia médica ni  a medicinas;  de los casi 900 millones que consumen agua no potable; de los más de 1 600 millones que  no disfrutan de servicio eléctrico, y de una cifra superior a los 900 millones que  no tienen techo o viven en condiciones infrahumanas.
Esas tenebrosas cifran se nutren con unos 800 millones de analfabetos, 120 millones de niños sin escuelas, 250 millones de infantes que tienen que trabajar para ganar su sustento, de los cuales casi 20 millones tienen que hacerlo en condiciones de esclavitud, muchos de ellos bajo la explotacion sexual. Súmese a esa tragedia los más de 800 millones de desempleados, flagelo del que no escapan millones de personas en los países del llamado primer mundo.
Los cubanos defendemos la obra creada durante más de medio siglo- pese al bloqueo norteamericano y otras agresiones- porque nuestros ancianos gozan de una jubilación segura, porque más del  85 por ciento de las familias son dueñas absolutas de su vivienda y el resto paga alquileres mínimos, con derecho a poseerla en propiedad, sin  el temor de un deshaucio. Porque absolutamente nadie queda abandonado a su suerte, sin el apoyo de nuestro Estado socialista.
Porque nos sentimos orgullosos de Fidel y de Raúl, de nuestro Partido Comunista de Cuba, el único que queremos y necesitamos. Porque somos fieles a los 20 000 cubanos que cayeron  por la libertad que tenemos y a los 4 378 que han caído frente a las agresiones de los Estados Unidos,  su Agencia Central de Inteligencia y la contrarrevolución interna en más de medio siglo de agresiones y sabotajes.
Entre otras muchas razones, otras dos podrían agregarse: el orgullo de vivir en un país donde está cumplido el sueño martiano de que “Yo quiero que la ley primera de la República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”, y el legado fidelista, expresado frente al tribunal que lo juzgaba por los hechos del  26 de julio de 1953, rodeado de enemigos y de soldados armados con bayonetas: “Vivimos en un país libre que nos legaron nuestros padres, y primero se hundirá la Isla en el mar antes que consintamos en ser esclavos de nadie”.
Palabra de cubano, palabra de pueblo.


viernes, 12 de febrero de 2016

El Papa y el Kirill se abrazan en Cuba




.Orlando Guevara Núñez

A las  2:25 minutos de este viernes  12 de febrero de 2016, un abrazo  entre el Papa Francisco y el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa de toda Rusia, en el aeropuerto José Martí, de la Repùblica de Cuba, marcó un hito en la historia de las dos instituciones cristianas, quienes en estos momentos sostienen un diálogo que concluirá en breves horas con la lectura de un comunicado conjunto, sin dudas de gran trascendencia para toda la humanidad.
Su Santidad  Kirill está desde ayer en tierra cubana, mientras que Su Santidad Francisco llegó en horas de la tarde de hoy. Ambos fueron recibidos por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros cubano, General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Estaremos en espera del  anunciado comunicado, con la seguridad de que la paz  mundial  será beneficiada y abrirá nuevos cauces para la comprensión entre  todas las personas honestas, con independencia de su filiación religiosa, incluyendo a los no creyentes, a escla universal.

Cruzarán sus caminos en La Habana el Papa Francisco y el Patriarca Kirill

El Papa Fran­cisco y el Patriarca Kirill,  coincidirán este viernes en La Habana antes de seguir sus respectivas giras por Latinoamérica
En busca de soluciones a los problemas que hoy preocupan a los cristianos católicos y ortodoxos rusos, el Papa Fran­cisco y el Patriarca Kirill escribirán hoy viernes, en la ca­pital, una página inédita en la historia eclesial.
Tras siglos de desencuentros y un largo proceso de conversaciones, coincidirán en La Habana antes de seguir sus respectivas giras por Latinoamérica, región declarada como Zo­na de Paz por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), hace dos años.
La reunión de este viernes es vista como una oportunidad para que dos instituciones religiosas que agrupan a millones de feligreses en el mundo, trabajen en pos de la convivencia civilizada y la paz; una histórica cita, que llena de orgullo a Cuba al ser escogida como sede.
Además, el encuentro será el primero entre los máximos representantes de dos de las principales iglesias desde el año 1054, cuando se produjo el Cisma dentro del cristianismo.
“Mi querido hermano”, así ha llamado el Papa Francisco al Patriarca de Moscú y de toda Rusia, durante la tradicional oración do­minical, en la plaza de San Pedro en el Va­ticano, en el contexto de los preparativos de la reunión, augurio de una posible gira del Sumo Pontífice por Rusia.
Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, señaló esta se­mana que la Santa Sede y el Patriarcado de Moscú desean que la cita del viernes próximo sea una señal de esperanza para todos los hombres de buena voluntad.
Por su parte, el cardenal Pietro Parolin, Se­cretario de Estado vaticano, destacó la selección de Cuba como país sede para el cónclave, por ser un territorio neutro, donde no existen dificultades de tipo confesional.
El Patriarca hizo la propuesta porque estará realizando un viaje por América Latina, y el Papa, quien desde el principio afirmó que se reuniría con él en cualquier lugar, aceptó esta propuesta, dijo Parolin.
Subrayó que el documento que firmarán los prelados dará un gran aporte a la causa ecuménica y a la paz en el mundo.
En tanto, el metropolita Hilarión, durante la conferencia de prensa en el Departamento para las Relaciones Eclesiásticas Exteriores del Patriarcado de Moscú, recordó que la reunión entre el Patriarca de Moscú y el Papa se prepara desde hace casi 20 años.
Explicó que el genocidio de cristianos co­mo consecuencia del terrorismo, apresuró la realización de ese inédito evento.
El abrazo entre los dignatarios en La Ha­bana es un nuevo e importante paso hacia mejores vínculos religiosos, e incidirá positivamente, no solo en las relaciones entre el catolicismo y la ortodoxia, sino también para la paz en el mundo, agregó Hilarión.
Intereses comunes contribuyeron a la realización del esperado cónclave que según el comunicado conjunto de la Santa Sede y del Patriarcado moscovita, busca consensuar as­pectos de colaboración.
Según declaró a la Radio Vaticana el padre Hyacinthe Des­tivelle, del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cris­tianos que se ocupa de las relaciones con las Iglesias ortodoxas del mundo eslavo, entre los temas de la declaración común que suscribirán el Papa Fran­cisco y el Patriarca Kirill, sobresalen la defensa de la vida, del matrimonio y de la familia y el problema de los cristianos perseguidos en el Medio Oriente.
El experto dominico, quien estará también en La Habana, explicó que la declaración común no tendrá una naturaleza teológica, porque este tipo de diálogo se da desde hace tiempo en el ámbito de la comisión internacional para el diálogo entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas, que comenzó en Jerusalén el 4 de enero de 1964.
Ambas iglesias —Católica y Ortodoxa— comparten la doctrina de los siete sacramentos: la eucaristía —comunión—, el bautismo —que los ortodoxos realizan por inmersión y no por aspersión como en el catolicismo—, la confirmación, la penitencia o confesión, la ordenación sacerdotal, el matrimonio y la extremaunción.
Sin embargo, a diferencia de los católicos, la legislación canónica ortodoxa permite que hombres casados sean sacerdotes, pero no así los obispos, quienes son elegidos entre los sacerdotes célibes o viudos.
Su Santidad Kirill visitó Cuba por primera vez en 1995 para revitalizar la comunidad ortodoxa rusa y regresó en el 2004 para participar en la colocación de la primera piedra de la catedral ortodoxa rusa en La Habana, en su condición de Metropolita Smolensk y Kaliningrado y presidente del De­par­tamento de Relaciones Eclesiásticas Exteriores del Pa­triar­cado de Moscú.
Del 17 al 20 de octubre de 2008 realizó una tercera visita a la Isla para participar en las jornadas de los Días de Rusia en la Isla y ofició en la capital la Divina Liturgia de consagración de la Catedral Ortodoxa Rusa Nuestra Señora de Kazán en la Avenida del Puerto.
En esa ocasión se reunió con el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, quien destacó, en reflexión publicada en los medios de comunicación nacionales, los principios éticos del Patriarca kirill, emanados de las prédicas de Cristo, según los  Evangelios y su concepción ecuménica de las religiones.
Kirill fue elegido como Patriarca de Moscú y toda Rusia el 27 de enero del 2009 y entronizado pocos días después, luego del fallecimiento del Patriarca Alexis II.
Por su parte, el Papa Francisco realizó en septiembre del año pasado una visita a la Isla en la que se sintió, según declaró públicamente como “en familia y cuando uno está en familia se siente en casa”.
Agradeció en su primera estancia en tierras antillanas “el calor que brota de gente que sabe recibir, que sabe acoger, que sabe hacer sentir en casa como los cubanos”, opinión que comparte el Primado de la Iglesia Or­todoxa Rusa, que ha señalado que “los años pasan, pero los cubanos siguen siendo hermanos”.
El esperado encuentro entre el Papa Fran­cisco y el Patriarca Kirill ratificará a Cuba como tierra fértil de diálogos, donde también otras delegaciones han negociado y conversan sobre la paz.
UN MENSAJE DE ESPERANZA
El periplo que comenzó este jueves en La Habana Su Santidad Kirill, Patriarca de Mos­cú y de toda Rusia, es valorado ya como una señal de esperanza para todos los hombres de buena voluntad.
El Primado de la Iglesia Ortodoxa Rusa llegó en la tarde de ayer en visita oficial a la Isla, en el cuarto viaje que realiza a la mayor de las Antillas, que estará matizado en esta ocasión por la cita histórica que tendrá con el Papa Francisco.
La reunión entre los dignatarios es un nuevo e importante paso hacia mejores vínculos religiosos, e incidirá positivamente, no so­lo en las relaciones entre el catolicismo y la ortodoxia, sino también para la paz en el mundo.
Intereses comunes contribuyeron a la realización del esperado encuentro que según el comunicado conjunto de la San­ta Sede y del Patriarcado moscovita, busca consensuar as­pectos de colaboración.
Como una histórica cita y una oportunidad ha sido calificada la reunión de la que se espera que las dos instituciones religiosas que agrupan a millones de feligreses en el mundo, acuerden trabajar en pos de la convivencia civilizada y la paz.
(Tomado del periódico Granma)

miércoles, 10 de febrero de 2016

Reconocen labor y ejemplo de los combatientes santiagueros


.Orlando Guevara Núñez
La fidelidad de los combatientes de la Revolución cubana en Santiago de Cuba, su capacidad para la resistencia y la victoria, el ejemplo que representan para las nuevas generaciones, y la atención sistemática y respeto  que merecen recibir del Partido Comunista de Cuba, del gobierno, instituciones estatales, organizaciones de masas y del pueblo, fueron temas abordados por Lázaro Expósito Canto, integrante del Comité Central del Partido y primer secretario de esta organización en la provincia, al intervenir  en  el debate de los resultados del trabajo durante el 2015 de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC) en este territorio.
Fue  precisamente la atención  a los más de 31 000 asociados a esta organización, el tema central del   debate, durante el cual los integrantes de la Dirección Provincial pasaron revista a los avances logrados y los aspectos que continúan siendo objetivos para el año presente.l
Al  análisis se sumaron las palabras del general de brigada ® Marco A. Gutiérrez Bello Vicepresidente- Jefe Sección de Organización de la Dirección Nacional de la ACRC; del general de división ® Antonio Enrique Lussón, vicepresidente del Consejo de Ministro e integrante de la Dirección Nacional de los combatientes, y del presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, Reinaldo García Zapata.
En el informe presentado por el coronel ® Adolfo Pérez Pestana, presidente provincial de la ACRC y en varias intervenciones, se destacó la labor en la creación y funcionamiento de los sitiales históricos en centros educacionales, la conmemoración del aniversario 40 de la Operación Carlota, el homenaje a los combatientes en diversas fechas, además del trabajo  de educación patriótico militar e internacionalista de las organizaciones de base y en coordinación con la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).
La atención a los combatientes- se reiteró por los participantes- no debe ser solo material en temas como la vivienda, la salud, la seguridad y asistencia social – aspectos a los cuales tienen derecho todos los cubanos- sino también en el orden afectivo, de reconocimiento individual, familiar y colectivo. Esos objetivos pueden resumirse en una aseveración de Lázaro Expósito Canto: Ellos nos inspiran, nos comprometen, nos impulsan y preferimos morir antes que fallarles.

lunes, 8 de febrero de 2016

El Che Guevara: Ciudadano de Cuba y del mundo





.Orlando Guevara Núñez



El 9 de febrero de 1959, el Consejo de Ministros del Gobierno Revolucionario de Cuba acordó otorgar al Comandante Ernesto Guevara de la Serna (Che) la ciudadanía cubana. Esa condición la había ganado ya con creces por sus inestimables servicios a la Revolución.
En México el Che conoció a Raúl, a Fidel y a otros exiliados cubanos que preparaban el regreso a Cuba para reiniciar la lucha armada comenzada contra el tirano Fulgencio Batista el 26 de Julio de 1953 con los asaltos a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes,  en Bayamo.
El Che se sumó a la gesta libertaria cubana. Y el 2 de diciembre de 1956 estaba entre los 82 expedicionarios que desembarcaron en Los Cayuelos, lugar cercano a Playas Coloradas, Niquero, entonces provincia de Oriente, ahora perteneciente a la provincia de Granma, nombre de la histórica embarcación que los condujo a nuestras costas, encabezados por el joven revolucionario Fidel Castro.
En esa expedición, el Che venía como Teniente, jefe de Sanidad. A los tres días del desembarco, en Alegría de Pío, zona de Niquero, al ser sorprendidos, los combatientes rebeldes se dispersan en varios grupos. Tres de ellos caen en combate. En los días posteriores, otros 18 hechos prisioneros mueren brutalmente asesinados. El Che resulta herido, pero logra sobrevivir e incorporarse días después a la Sierra Maestra, junto a Fidel, para proseguir la lucha.
El propio guerrillero cuenta que en esa ocasión, al emprender la marcha y tener ante sí una mochila con medicamentos y una caja de balas, pudiendo optar por una sola, tomó las balas. En aquellos momentos, el deber de soldado se imponía ante la profesión de médico.
Participó después en el combate de La Plata, litoral Sur de la Sierra Maestra, el 17 de enero de 1957, donde se forjó la primera victoria del naciente Ejército Rebelde contra las fuerzas armadas de la tiranía, que contaban entonces con más de 40 000 efectivos bien armados y asesorados por especialistas militares de los Estados Unidos.
El 28 de mayo de 1957 participó  en el combate de El  Uvero, también en la costa Sur de las montañas orientales. Allí tuvo lugar una de las más importantes victorias rebeldes, calificada por el propio Che como la obtención de la mayoría de edad de la guerrilla.
En estas acciones militares comenzó a ponerse a prueba la capacidad del futuro jefe. Así, en julio de ese mismo año de 1957, el Che es el primer combatiente  ascendido por Fidel en la Sierra Maestra al grado de Comandante del Ejército Rebelde. Y es nombrado también jefe de la Columna 4, primera que surgió de la Columna Uno José Martì, bajo el mando directo del máximo jefe revolucionario.
Su capacidad militar, demostrada en las múltiples  acciones que dirigió, así como también su talla política, le merecieron que en agosto de 1958, Fidel lo nombrara jefe de la Columna 8 Ciro Redondo, la que junto a la Columna 2 Antonio Maceo, dirigida por el Comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán, tendría la misión de conducir la Invasión hacia el Occidente del país, reeditando así la proeza militar que a finales del siglo XIX realizaran el Lugarteniente General del Ejército Libertador Cubano, Antonio Maceo Grajales y el Generalísimo Máximo Gómez Báez, contra el ejército colonial español.
Tanto las fuerzas del Che como las de Camilo, cumplieron su misión. Y en Santa Clara, actual provincia de Villa Clara, la Columna del Che desarrolló una de las acciones decisivas determinantes para el descabezamiento de la tiranía batistiana, al tomar la ciudad, descarrilar un tren blindado, incautar un gran número de armas, rendir las principales posiciones enemigas e imponer la victoria rebelde en ese territorio. En medio de esa acción, se produjo la huida del dictador y se logro la victoria definitiva de la Revolución.
Así, de guerrillero y jefe rebelde, el Che pasó a constructor de la nueva sociedad. Múltiples y fructíferas fueron sus ocupaciones en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, al frente del Banco Nacional de Cuba, el Ministerio de Industrias y otras tareas, entre estas las relacionadas con la política exterior.
El Che fue el fundador del trabajo voluntario en Cuba y legó a los cubanos un profundo y verdadero sentimiento de internacionalismo proletario, al tiempo que su pensamiento revolucionario ahondó en el propósito de formar al hombre nuevo, al hombre del siglo XXI, despojado de las lacras y taras del sistema anterior y portador de un ser superior, capaz de los mayores sacrificios por su Patria y por la humanidad, sin pedirle nada a nadie, si explotar a nadie. Es por eso que hoy el lema de la Organización de Pioneros de Cuba, que lleva el nombre de nuestro Héroe Nacional, José Martì, expresa: Pioneros por el Comunismo, ¡Seremos como el Che!
Por esas razones, cuando se otorgó al Comandante Ernesto  Guevara de la Serna, el Che, la condición de ciudadano cubano, él ya lo era con sobradas razones, con el aval de los hechos.
Demostró su vocación internacionalista tierras africanas y al caer
 gloriosamente en Bolivia, herido el 8 de octubre de 1967 y asesinado el día 9, el Che había ganado un escalón más alto de ciudadanía: el de ciudadano del mundo.
Su imagen y su pensamiento recorren hoy muchas calles y parajes de nuestro Continente y de otras tierras del mundo que alzan sus puños y sus voces para conquistar o preservar sus derechos.
Por eso hoy su grito de guerra ¡Hasta la victoria siempre!, fructifica. Y en la nueva historia que nace, están presentes su memoria, su ejemplo y su fe inquebrantable en el triunfo que solo podrá alcanzarse con sacrificio, con lucha, frente al enemigo común e irreconciliable: el imperialismo norteamericano

sábado, 6 de febrero de 2016

Aquel cálido mensaje de Camilo al pueblo de Santiago de Cuba



.Orlando Guevara Núñez
El Comandante Camilo Cienfuegos,  Señor de la Vanguardia  el Héroe de Yaguajay, uno de los dirigentes  más queridos del pueblo de Cuba, al visitar la ciudad de Santiago de Cuba, dedicó a ésta un cálido mensaje, publicado en el periódico Sierra Maestra.
Las páginas de este diario y su Sala de Historia, conservan la imagen del  legendario guerrillero,  durante aquella memorable visita.

Marzo 22-1959
Santiago heroico:
Hoy te hemos visitado por primera vez y nos llevamos el mejor de los recuerdos, he visto la actividad revolucionaria de este pueblo y sé que sabrán en la paz llenar su cometido como lo llenaron en la guerra.
Desde este periódico al servicio de la Revolución, un abrazo a todos los santiagueros,  desde este periódico del pueblo, el más afectuoso saludo a todos los soldados de la  libertad.
Camilo Cienfuegos.

miércoles, 3 de febrero de 2016

La libertad que quiere el imperio para los cubanos


.Orlando Guevara Núñez
En reiterados momentos, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama ha dicho que sus gestiones para eliminar el bloqueo a Cuba persiguen ayudar al pueblo cubano. Ha mencionado, para ese fin, las palabras libertad, derechos humanos y democracia. No se diferencian en nada, a las utilizadas por el gobierno norteamericano cuando hace 54 años adoptó esa criminal guerra económica que  viene, desde entonces,  acosando y no  ayudando a este pueblo.
¿Cuál es la libertad que quieren para los cubanos? Quieren la libertad de los capitalistas para explotar a los trabajadores. La libertad de los latifundistas para avasallar a los campesinos, arrebatarles sus tierras y sumirlos en la miseria de la cual los liberó la Revolución. Quieren la libertad de gobiernos corrupto para regresar a las masas al analfabetismo, a la insalubridad, al desempleo, al hambre. Libertad para que se instalen de nuevo en el poder los ladrones, asesinos y corruptos  como Fulgencio Batista.
En el mundo convulso de hoy, el capitalismo es responsable de que en el planeta  que habitamos malvivan más de 1 000 millones de seres humanos hambrientos y desnutridos crónicos; 2 000 millones no tienen acceso a asistencia médica ni medicinas; casi 900 millones consumen agua no potable; más de 1 600 millones no disfrutan de servicio eléctrico, y una cifra superior a los 900 millones no tienen techo o viven en condiciones infrahumanas.
Esas tenebrosas cifran se nutren con unos 800 millones de analfabetos, 120 millones de niños sin escuelas, 250 millones de infantes que tienen que trabajar para ganar su sustento, de los cuales casi 20 millones tienen que hacerlo en condiciones de esclavitud, muchos de ellos bajo la explotacion sexual. Súmese a esa tragedia los más de 800 millones de desempleados, flagelo del que no escapan millones de personas en los países del llamado primer mundo.
La libertad que nos ofrecen es la de volver a nutrir esas bochornosas cifras.
Las palabras democracia y derechos humanos esconden la defensa de un sistema retrógrado, que como ave de rapiña se alimenta de los despojos causados por la  explotación y la pobreza. Nos quieren vender una democracia en la cual el poder pertenece siempre a los millonarios que, como fieras, luchan en las urnas de votos solo para hacer crecer las urnas de sus fortunas privadas, sin otras esperanzas para las masas que seguir esperando por las promesas incumplidas.
Para ellos, la democracia es el derecho a  ser electos, en medio de un sistema perfectamente diseñado para que cada vez los ricos sean más ricos y los pobres sean cada vez más pobres. La democracia que proclama el pluripartidismo, pero que desde mediados del siglo XIX solo dos partidos se distribuyen el poder y son, en esencia, un mismo partido, el de los poderosos contra los débiles. Para las masas, es como si los condenados a muerte tuviesen la libertad de  elegir  a sus verdugos.
Nos quieren vender a los cubanos la democracia y los derechos humanos de un imperio decadente, donde la policía mata cada año a dos mil personas, sobre todo negras, con la mayor impunidad. Nos hablan de democracia los jerarcas de un país donde menos del 10 por ciento de los obreros están sindicalizados, donde las mujeres ganan menos salario que los hombres por igual trabajo e igual calificación. Donde la educación y la salud no son patrimonio de todos. Un país donde la violencia y la droga son prácticas habituales. Y nos prometen democracia y derechos humanos los principales responsables de que en el mundo existan tantos humanos sin derechos y tantos crímenes en nombre de la democracia.
Hace pocos días leí un artículo del prestigioso intelectual argentino Atilio A. Borón, publicado en el boletín Por Cuba. Escojo solo un párrafo relacionado con el mismo tema que abordo.
“Esta disyunción entre palabras y acciones obliga a preguntar si hay uno o dos Obamas. Uno dice que quiere que “el pueblo cubano sea libre”. Se sobreentiende que el pueblo norteamericano ya lo es: por ejemplo, libre para tener más afroamericanos entre 20 y 24 años en las cárceles que en las universidades; libre para tener un 15 % de la población bajo la línea de pobreza; libre para que la mayoría de los niños de Estados Unidos viva en la pobreza; libre para que policías blancos maten a unos mil quinientos afroamericanos en el último año sin tener que rendir cuentas ante la justicia. Libres para no poder pagar la matrícula universitaria, o comprar los medicamentos que necesitan. Libres también para ver como el 1 % más rico se enriquece cada día más mientras que el 90 % inferior en la distribución del ingreso reduce su patrimonio a lo que poseía hace treinta años, en 1986, mientras que el 3 % más rico hoy se adueña de algo más de la mitad del total de la riqueza de ese país según los datos de la Oficina del Censo”.
El presidente Obama tiene a su alcance otra forma más práctica, más sabia y verdaderamente humana de ayudar al pueblo si es ese realmente su deseo.  Puede ejercer su poder para eliminar las bases esenciales del bloqueo y dejarle al Congreso solo la parte formal para eliminarlo totalmente. Elimínense  las leyes Helms-Burtton, la Torricelli, la de Ajuste Cubano; devuélvase la ilegal Base Naval de Guantánamo, convertido en centro de prisión y de torturas. Cese la política de hostigamiento y lucha por cambiar el sistema que los cubanos elegimos libremente y hemos demostrado saberlo defender hasta con nuestras propias vidas. 
Nuestro Héroe Nacional, José Marti, dijo en una ocasión, precisamente respondiendo a ofensas norteamericnas sobre nosotros, que los cubanos habíamos peleado como hombres y  a veces como gigantes para ser libres. Esa es la decisión que no podrá ser nunca bloqueada, ni desarraigada de la conciencia cubana.  Desde que el 17 de diciembre de 2014  que se hizo público el  inicio a la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, se han sumado dos años más del bloqueo. Si hoy el presidente Obama se refiriera al tema, tendría que agregárselos a la duración de una política que él mismo reconoció como fracasada.
Apoyamos en todo su dimensión el diálogo. Y nuestro apoyo es total hacia las posiciones adoptadas por el gobierno cubano. Dispuesto a discutirlo todo de igual a igual. Que los gobiernos de los Estados Unidos no hayan entendido ese mensaje, es otro de sus grandes fracasos frente a la Revolución cubana, frente al gobierno cubano, o lo que es lo mismo: frente al pueblo cubano.