miércoles, 4 de marzo de 2020

Reconocimiento en su comunidad a la primer teniente Evelyn Blanco Cadalzo




. Orlando Guevara Núñez

Hermosas  frases  y diplomas  de reconocimiento recibió  en la tarde del pasado 4 de marzo,  en presencia de sus vecinos, en el Distrito José Martí, la primer teniente de la Policía Nacional Revolucionaria Evelyn Blanco Cadalzo, quien en días pasados puso en alto la valentía de la mujer cubana, al impedir, a riesgo de su propia integridad física, que un grupo de personas indignadas por la vandalismo de violación de una niña de 8 años, ajusticiaran al autor de tan degradante hecho.
Junto a los vecinos, familiares y amigos de la homenajeada, participaron oficiales del Ministerio del Interior,  de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, dirigentes distritales y municipales de la Federación de Mujeres Cubanas y los Comités de Defensa de la Revolución, quienes reconocieron también  la actitud de  la destacada combatiente.
“Ella – se dijo- al contrario de lo que elementos enemigos de la Revolución han difundido, no arriesgó su vida por salvar a un delincuente. La arriesgó por preservar el cumplimiento de las leyes cubanas, por hacer cumplir lo aprobado por la inmensa mayoría de nuestro pueblo en la Constitución de la República de Cuba”.
Se valoró que  nadie tiene derecho a aplicar la justicia por su propia cuenta. Nuestro sistema judicial es el único facultado para hacerlo. Y en este caso lo hará, con toda la severidad requerida, pero con el apego al derecho de cada infractor  a un juicio con todas las garantías procesales.
 El socialismo, como  lo han reiterado Fidel y Raúl, es una sociedad basada en el orden, no en el caos y las indisciplinas sociales. Ese fue el principio que alentó a esta valiente santiaguera. Ella demostró el sentido humano de nuestra Policía Nacional Revolucionaria.  Y sobre ese pilar de conciencia, de profesionalidad y de fidelidad al pueblo, descansa la fortaleza de nuestra Policía y su condición de firme baluarte en la preservación de los bienes, la seguridad y la tranquilidad de nuestro pueblo.
La ocasión fue marco también para el saludo a todas las mujeres, con motivo de la cercana fecha del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. En honor a ellas, fue leído el pensamiento martiano de que  “Las campañas de los pueblos solo son débiles cuando en ellas no se alista el corazón de la mujer, pero cuando la mujer se estremece y ayuda, cuando la mujer, tímida y quieta de su natural, anima y aplaude, cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño, la obra es invencible”.

5 de marzo de 1960 ¡Patria o Muerte!






. Orlando Guevara  Núñez

El  4 de marzo de 1960, la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos y el gobierno de ese país, cometieron contra Cuba uno de los más  abominables crímenes:  el sabotaje al vapor francés La Coubre, anclado en el muelle de La Habana, cargado con armas para que el pueblo pudiera defenderse de las agresiones imperiales.
En la trágica explosión – fueron dos- perdieron la vida 101 cubanos, los heridos multiplicaron esa cifra, mientras que seis marinos franceses se sumaron a los fallecidos. Aquel episorio sangriento llenó de indignación a todo nuestro pueblo. Dolor y luto. Pero nadie se amilanó. Por el contrario, creció el fervor revolucionario y fue mayor la decisión de combate y de victoria.
Al día siguiente, en el entierro de las víctimas, todos escuchamos con atención las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro. Y esa vez, como siempre, él encontró la forma de que cada golpe nos sirviera como incentivo para continuar la lucha.
“Y sin inmutarnos por las amenazas –así lo dijo-  sin inmutarnos por las maniobras, recordando que un día nosotros fuimos 12 hombres solamente y que, comparada aquella fuerza nuestra con la fuerza de la tiranía, nuestra fuerza era tan pequeña y tan insignificante, que nadie habría creído posible resistir; sin embargo, nosotros creíamos que resistíamos entonces, como ­creemos hoy que resistimos a cualquier agresión.  Y no solo que sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencer cualquier agresión, y que nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria: la de la libertad o la muerte.  Solo que ahora libertad quiere decir algo más todavía: libertad quiere decir patria.  Y la disyuntiva nuestra sería patria o muerte.
Así nació, hace ahora 60 años la consigna que es hoy escudo de todo nuestro pueblo. Ese mismo ¡Patria o Muerte! nos ha acompañado frente a todas las agresiones yanquis, frente a los daños del bloqueo criminal que tiene la misma edad;  y cuando un año después se produjo la invasión mercenaria de Playa Girón, organizada, financiada, entrenada y dirigida por Estados Unidos, en el primer contacto que hicieron con nuestros milicianos, al conminarlos a rendirse, se irguió, como símbolo de resistencia y de victoria el grito de ¡Patria o Muerte!, acompañado por disparos de la dignidad.
Y cuando otro año más tarde, en octubre de 1962, los cubanos estuvimos amenazados de un holocausto nuclear, fue realmente heroico y conmovedor el espectáculo de un pueblo ocupando trincheras, las mujeres sustituyendo a los hombres en los puestos de trabajo, en los campos de cultivo, y  los estudiantes aprendiendo el manejo de las armas, enarbolando con fuerza mayor nuestra consigna de ¡Patria o Muerte!
El mismo ¡Patria o Muerte! que acompañó al pueblo cubano en el cumplimiento de misiones internacionalistas para defender la soberanía de pueblos hermanos; el mismo que han llevado y llevan los cientos de miles de médicos, enfermeras y técnicos de la salud a decenas de naciones para salvar vidas, curar o aliviar enfermedades e incluso para prevenirlas.
Es, a 60 años de su nacimiento, el grito insignia del pueblo cubano, que cada vez le da más sentido. Porque hoy, al decir ¡Patria o Muerte! estamos expresando no solo nuestra decisión de morir por la patria, sino, sobre todo, la convicción de que quien pise nuestro suelo en son de guerra, encontrará la muerte, mientras nosotros seguiremos teniendo patria

martes, 3 de marzo de 2020

Emotivo abrazo de generaciones en el Santa Ifigenia




.Orlando Guevara Núñez
El cementerio patrimonial Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba, fue escenario de un abrazo de generaciones, al realizarse un encuentro entre antiguos fundadores y dirigentes de la Asociación de Jóvenes Rebeldes y la Unión de Jóvenes Comunistas, y los 250 delegados a la Asamblea Provincial de la UJC que sesionará este 5 de marzo en la capital santiaguera.
Junto visitaron el Sendero de los Padres Fundadores, donde están los restos de Mariana Grajales, Carlos Manuel de Céspedes, José Martí y el Comandante en Jefe Fidel Castro. Visitaron también el sitio funerario que recuerda al patriota Perucho Figueredo, autor de nuestro Himno Nacional, cuyas notas fueron, en su homenaje, entonadas por jóvenes y veteranos.
El recorrido se hizo también por el sendero que perpetúa la memoria de 137 fundadores y cuadros de la UJC y el Partido, sepultados en este cementerio. Se desfiló ante la tumba de William Soler Ledea, joven luchador clandestino en Santiago de Cuba, asesinado cuando contaba con apenas 15 años de edad.
Como colofón del encuentro, junto a la tumba del héroe de la lucha clandestina, Frank País y su hermano Josué, la máxima dirigente juvenil en la provincia,  Annia Poblador Serguera, recibió del grupo de fundadores un pergamino con el nombre de todos los compañeros fallecidos, a quienes en cada aniversario se les rinde tributo y se realiza un pase de lista, actividad que, en lo adelante, asumirá la Unión de Jóvenes Comunistas.
Significó Annia el hondo contenido de este encuentro, un abrazo entre el pasado y el presente, como garantía del futuro.

lunes, 2 de marzo de 2020

Un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército





 .Orlando Guevara Núñez

Este  aforismo  forma parte de la cultura política de los cubanos.   Palabras publicadas en el periódico Patria, en Estados Unidos, el 14 de julio de 1894.   Las   aprendí con Antolina, mi  inolvidable maestra de segundo grado, quien solía repetirlo a sus alumnos y dictarlo para que fuera copiado y aprendido.
El trabajo se tituló Los días de Juárez.  Se  refería al ilustre mexicano Benito Juárez, nacido en 1806 y fallecido el 18 de julio de 1872. Fue presidente de su país entre los años 1858-1872 y, al morir fue declarado Benemérito de la Patria y de Las Américas. Proclamó una idea también universalmente conocida: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.
Martí elogia la figura de Juárez y exalta su papel en aquella hora de lucha por la independencia de América. “México no yerra; y se afianza y agrega, mientras se encona y descompone el vecino del Norte”.
“Y es que la tierra mestiza anuncia al mundo codicioso que ya es nación el indio solo de los  treinta fieles, que, con meterse por el monte  a tiempo, salvó la libertad, y la América acaso; porque un principio justo desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”.
“Es que México ratifica cada año ante el mundo- con su derecho creciente de república trabajadora y natural- su determinación de ser libre. Y lo será porque
domó a los soberbios. Los domó Juárez, sin ira.”
Martí está reconociendo los grandes obstáculos de México para mantener su independencia, pero el derecho a ésta le otorga la posibilidad del triunfo, aún ante la superioridad del enemigo.
Sobre Benito Juárez había escrito Martí diez años antes- mayo de 1884- en La América, Nueva York:
“Las grandes personalidades, luego que desaparecen de la vida, se van acentuando y condensando; y cuando se convoca a los escultores para alzarles estatua se ve que no es ya esto tan preciso, porque como se han petrificado en el aire por la virtud de su mérito, las ve todo el mundo”.

domingo, 1 de marzo de 2020

Dedican a José Martí actividades por el Día de la Prensa Cubana





.Orlando Guevara Núñez


Las actividades por el Día de la Prensa Cubana, comenzaron este primer día de marzo, en Santiago de Cuba, con un homenaje a nuestro periodista mayor, José Martí, junto al Mausoleo que guarda sus restos, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, de esta ciudad.
Una representación de cuadros de dirección de los medios de comunicación, periodistas y dirigentes de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), depositaron una ofrenda floral a nuestro Héroe Nacional y renovaron su compromiso de continuar la obra martiana desde las trincheras del periodismo revolucionario.
La presidenta de la UPEC Provincial, Lourdes Palau Vázquez, destacó el honor que para los santiagueros significa tener a Martí en las filas del periodismo cubano y ser depositario de  sus restos. Se refirió también a la digna respuesta de nuestro pueblo ante el vandalismo recientemente cometido  contra los bustos del Apóstol de la Independencia cubana, por mercenarios al servicio del imperio norteamericano.
Tras referirse al legado del Autor Intelectual del Moncada sobre el ejercicio del periodismo, destacó a otros próceres que utilizaron esta profesión como arma de combate, entre ellos al Comandante en Jefe Fidel Castro y a Juan Manuel Márquez, segundo jefe de la expedición del Granma, asesinado en los días posteriores al desembarco.
En este día inicial, los profesionales santiagueros de la prensa  también depositaron flores en las tumbas de Mariana Grajales, Madre de la Patria; Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria, y de nuestro eterno Comandante en Jefe, Fidel Castro.
Junto a Lourdes, presidió la actividad la compañera Judhit González, integrante del Buró Ejecutivo del Comité Provincial del Partido. La jornada por el Día de la Prensa Cubana se extenderá hasta el 14 de marzo, fecha de 1892 en que Martí fundó el periódico Patria para luchar por la independencia frente a España, difundir las ideas de la Revolución y lograr la unidad de los cubanos en pos de esa patriótica lucha.
Entre las principales actividades figura el taller De Martí a Fidel, con temas sobre estos dos grandes de la patria cubana, encuentros en las delegaciones de base de la UPEC y la ya tradicional visita a la Sala de Oncología y Hematología del Hospital Infantil, La Colonia.