José Martí: sobre los pueblos
.Orlando Guevara Núñez
El tema de los pueblos fue una constante en la obra martiana. En sus
discursos y escritos volvía con frecuencia sobre este tema, con valiosos aportes sobre los valores que debían formar parte de la cultura, la conciencia, la historia y el bregar de los pueblos.
“Con el dolor y la sangre, lo mismo que los hombres, nacen los pueblos”, dijo, afirmando también que: “ Lo que un grupo ambiciona, cae; perdura lo que un pueblo quiere, y que comienza a ser desventurado un pueblo que comienza a ser desagradecido’.
Sobre las ambiciones y deformaciones que pueden afectarlos, dijo: “Así mueren los pueblos, como los hombres, cuando por bajeza o brutalidad prefieren los goces violentos del dinero a los objetos más fáciles y nobles de la vida: el lujo pudre”.
Y precisó nuestro Héroe Nacional: “En virtudes y solo sobre la base de virtudes, se alzan los pueblos respetables y nobles”. Y opinó: “Sólo las virtudes producen en los pueblos un bienestar constante y serio”.
Otra hermosa definición: “No es hombre honrado el que desee para su pueblo una generación de hipócritas y de egoístas. Seamos honrados cueste lo que cueste. Después seremos ricos”. En otra ocasión afirmó: “De la virtud se hacen los pueblos, y de la capacidad para anteponer al gusto, el decoro”.
En su criterio, “Un pueblo instruido será siempre fuerte y libre”. Y una definición certera: “Ignoran los déspotas que el pueblo, la masa adolorida, es el verdadero jefe de las revoluciones”. Señaló también que “Ni pueblos ni hombres respetan a quien no se hace respetar”.
Otra afirmación martiana indicó que En un pueblo, hay que tener las manos sobre el corazón del pueblo. Y que “En pueblos, solo edifican los que perdonan y aman”. Y que “Un pueblo está hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan” y que “El gobierno de un pueblo es el arte de ir encaminando sus realidades”.
Véanse otras apreciaciones martianas sobre los pueblos:
“Los pueblos nuevos han de librarse de la lepra de los negocios inútiles”. “Los pueblos han de vivir criticándose, porque la crítica es la salud, pero con un solo pecho y una sola mente”.
“El hombre hecho, desestima al que no sabe hacerse. El pueblo que tiene fe en sí, desdeña al pueblo que no tiene fe en sí. Un pueblo que desdeña a otro, es amigo peligroso para el desdeñado”.
“Mantengamos puro el espíritu de nuestros pueblos para que no nos deslumbre el tamaño, ni nos corrompa el espectáculo del amor excesivo a la riqueza”
También afirmó: “Los pueblos que no creen en la perpetuación y universal sentido, en el sacerdocio y glorioso ascenso de la vida humana, se desmigajan como un mendrugo raído de ratones”.
Dijo que “El pueblo que compra, manda; el pueblo que vende, sirve. El pueblo que quiere morir, vende a un solo pueblo, y el que quiere salvarse, vende a más de uno”.
Apreció que “¡Para un pueblo esclavo no hay más año nuevo que el que se abra con la fuerza de su brazo por entre las filas de sus enemigos: el primer día de año nuevo será el primer combate por nuestra libertad”. Y añadió:” Un pueblo no es independiente cuando ha sacudido las cadenas de sus amos: empieza a serlo cuando se ha arrancado de su ser los vicios de la vencida esclavitud”.
Para Marti, “Los pueblos, como los volcanes, se labran en la sombra, donde solo ciertos ojos los ven”. Sentenció que “La grandeza de los pueblos no está en su tamaño” y que “El pueblo más grande no es aquel en que una riqueza desigual y desenfrenada produce hombres crudos y sórdidos y mujeres venales y egoístas; pueblo grande, cualquiera que sea su tamaño, es aquel que da hombres generosos y mujeres puras. La prueba de cada civilización humana está en la especie de hombre y de mujer que en ella se produce”.
“Pueblo que se somete, perece”, fue otra apreciación martiana, confirmada por la historia. Advirtió que: “El habitante de un pueblo libre debe acostumbrarse a la libertad”. Y que: “El pueblo que abdica del uso de la razón, y que deja que se explote su país, es un pueblo vil”
“La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia .individual de sus habitantes. Una nación libre es el resultado de sus pobladores libres, acotó. Dijo que El empuje de un pueblo irritado solo lo detienen sus propios errores.
Señaló que “ Es de pueblos fuertes, el amor a la unión para el socorro mutuo”. Y que “Los pueblos no se unen sino con lazos de fraternidad y amor”.
“Se afirma un pueblo que honra a sus héroes,” es una enseñanza legada por nuestro Apóstol, que los cubanos hemos asumido de forma permanente, junto a su pensamiento de que “República es un pueblo que tiene a la derecha la chaveta del trabajo y a la izquierda el rifle de la libertad.
“Se puede esperar todo de un pueblo donde la mujer es virtuosa y el hombre es honrado”. “Bello es que los pueblos combatan por su libertad: más solo tienen derecho de combatir por su libertad los que no oprimen la de otro”
“Un pueblo no se funda como se manda un campamento”, escribió en una carta al Generalísimo Máximo Gómez
No hay comentarios:
Publicar un comentario