sábado, 22 de junio de 2013

Otra vez las mentiras de EU contra Cuba



.Orlando Guevara Núñez

El Departamento de Estado de los Estados Unidos, en fechas recientes, ha repetido  las más burdas mentiras para tratar de restar prestigio a la Revolución cubana. Lo que no ha podido lograr por la fuerza, quiere lograrlo con las calumnias más groseras.
De nuevo ha incluido a Cuba entre los países promotores del terrorismo. Y también ha acusado a nuestro país de tráfico de personas y especialmente de niños. Ni ellos mismos – estoy seguro- creen lo que dicen.
Desde el mismo triunfo de la Revolución, los gobiernos imperiales norteamericanos no han cesado de ejercer el terrorismo contra Cuba. Esa sucia política ha costado a este país 3 478 muertos, 2 099 impedidos físicos permanentes y millones de pesos de pérdidas económicas por sabotajes, sin contar los cuantiosos daños provocados por el bloqueo que aún permanece en pie, para vergüenza de los gobernantes que se auto titulan  modelo de la democracia y de los derechos humanos, a las vez que son los principales responsables de que en el mundo existan cientos de millones de seres humanos sin derechos.
Cuba no ha realizado nunca un acto terrorista contra los Estados Unidos ni contra ningún otro país.
En nuestro país los niños son protegidos y gozan de todos los derechos y oportunidades para crecer y desarrollarse como hombres y mujeres libres. Ninguno de ellos forma parte de los casi 250 millones de infantes que en el mundo tienen que trabajar- a veces en condiciones de esclavitud- para ganar su sustento y ayudar a su familia.
Ningún niño cubano carece de escuelas y maestros, ni de asistencia médica, ni de oportunidades para estudiar hasta el nivel universitario. Puede afirmarse, sin temor a equívocos, que los niños son atendidos antes de nacer. Y todos esos derechos, sin costo alguno para los padres. ¿Podría decir lo mismo el gobierno de los Estados Unidos, donde más de 8 millones de pequeños viven en la pobreza y unos tres millones no tienen techo propio donde pasar la noche?
Si alguna persona honesta, independientemente de su filiación ideológica, conociera a fondo la verdad sobre todo el engaño que ha sido el proceso que llevó a la cárcel en Estados Unidos  a cinco cubanos detenidos en 1998 por ser antiterroristas, por monitorear a grupos terroristas que desde ese país operan contra el nuestro con entera impunidad y –lo peor- con incondicional apoyo, no tendría otra opción que repudiar esa injusticia e identificar a ese gobierno como lo que en realidad es: el máximo exponente del terrorismo de estado.
Sin dudas, el verdadero objetivo de esas falsas acusaciones es fabricar argumentos con el objetivo de realizar una intervención en Cuba, en nombre de los derechos humanos y de la democracia, palabras que encubren, únicamente, el apetito imperial de destruir a la Revolución e implantar de nuevo el capitalismo salvaje que ya, para los cubanos, no tendrá jamás presente ni futuro.
Si las mentiras del Departamento de Estado fueran castigadas como en el caso de Pinocho, es decir, haciéndole crecer la nariz, la suya adquiriría dimensiones trasatlánticas.

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