domingo, 3 de mayo de 2026

 

 

José Martí:  sobre los pueblos

.Orlando Guevara Núñez 

 El tema de los pueblos fue una constante en la obra martiana. En sus

discursos y escritos volvía con frecuencia sobre este tema, con valiosos aportes sobre los valores que debían formar parte de la cultura, la conciencia, la historia y  el bregar de los pueblos.

“Con el dolor y la sangre, lo mismo que los hombres, nacen los pueblos”, dijo, afirmando también que: “ Lo que un grupo ambiciona, cae; perdura lo que un pueblo quiere, y que  comienza a ser desventurado un pueblo que comienza a ser desagradecido’.

Sobre las ambiciones y deformaciones que pueden afectarlos, dijo: “Así mueren los pueblos, como los hombres, cuando por bajeza o brutalidad prefieren los goces violentos del dinero a los objetos más fáciles y nobles de la vida: el lujo pudre”.

Y precisó nuestro Héroe Nacional:   “En virtudes y solo sobre la base de virtudes,  se alzan los pueblos respetables y nobles”. Y opinó:  “Sólo las virtudes producen en los pueblos un bienestar constante y serio”.

Otra hermosa definición: “No es hombre honrado el que desee para su pueblo una generación de hipócritas y de egoístas. Seamos honrados cueste lo que cueste. Después seremos ricos”. En otra ocasión afirmó: “De  la virtud se hacen los pueblos, y de la capacidad para anteponer al gusto, el decoro”.

En su criterio, “Un pueblo instruido será siempre fuerte y libre”.  Y una definición certera:   “Ignoran los déspotas que el pueblo, la masa adolorida, es el verdadero jefe de las revoluciones”.  Señaló también que “Ni pueblos ni hombres respetan a quien no se hace respetar”.

Otra afirmación martiana indicó que En un pueblo, hay que tener las manos sobre el corazón del pueblo. Y que  “En pueblos, solo edifican los que perdonan y aman”. Y  que “Un pueblo está hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan” y que “El gobierno de un pueblo es el arte de ir encaminando sus realidades”.

Véanse otras apreciaciones martianas sobre los pueblos:

“Los pueblos nuevos han de librarse de la lepra de los negocios inútiles”. “Los pueblos han de vivir criticándose, porque la crítica es la salud, pero con un solo pecho y una sola mente”.

“El hombre hecho, desestima al que no sabe hacerse. El pueblo que tiene fe en sí, desdeña al pueblo que no  tiene  fe en sí. Un pueblo que desdeña a otro, es amigo peligroso para el desdeñado”.

“Mantengamos puro el espíritu de nuestros pueblos para que no nos deslumbre el tamaño, ni nos corrompa el espectáculo del amor excesivo a la riqueza”

También afirmó: “Los pueblos que no creen en la perpetuación y universal sentido, en el sacerdocio y glorioso ascenso de la vida humana, se desmigajan como un mendrugo raído de ratones”.

Dijo que  “El pueblo que compra, manda; el pueblo que vende, sirve. El pueblo que quiere morir, vende a un solo pueblo, y el que quiere salvarse, vende a más de uno”.

Apreció que “¡Para un pueblo esclavo no hay más año nuevo que el que se abra con la fuerza de su brazo por entre las filas de sus enemigos: el primer día de año nuevo será el primer combate por nuestra libertad”. Y añadió:” Un pueblo no es independiente cuando ha sacudido las cadenas de sus amos: empieza a serlo cuando se ha arrancado de su ser los vicios de la vencida esclavitud”.

Para Marti,  “Los pueblos, como los volcanes, se labran en la sombra, donde solo ciertos ojos los ven”. Sentenció que  “La grandeza de los pueblos no está en su tamaño” y que  “El pueblo más grande no es aquel en que una  riqueza desigual y desenfrenada produce hombres crudos y sórdidos y mujeres venales y egoístas;   pueblo grande, cualquiera que sea su tamaño, es aquel que da hombres generosos y mujeres puras.  La prueba de cada civilización humana está en la especie de hombre y de mujer que en ella se produce”.

“Pueblo que se somete, perece”, fue otra apreciación martiana, confirmada por la historia. Advirtió que: “El habitante de un pueblo libre debe acostumbrarse a la libertad”. Y que:   “El pueblo que abdica del uso de la razón, y que deja que se explote su país, es un pueblo vil”

“La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia .individual de sus habitantes. Una nación libre es el resultado de sus pobladores libres, acotó. Dijo que El empuje de un pueblo irritado solo lo detienen sus propios errores.

Señaló que “ Es de pueblos fuertes, el amor a la unión para el socorro mutuo”. Y que   “Los pueblos no se unen sino con lazos de fraternidad y amor”.

“Se afirma un pueblo que honra a sus héroes,” es una enseñanza legada por nuestro Apóstol, que los cubanos hemos asumido de forma permanente, junto a su pensamiento de que “República es un pueblo que tiene a la derecha la chaveta del trabajo y a la izquierda el rifle de la libertad.

“Se puede esperar todo de un pueblo donde la mujer es virtuosa y el hombre es honrado”. “Bello es que los pueblos combatan por su libertad: más solo tienen derecho de combatir por su libertad los que no oprimen la de otro”

“Un pueblo no se funda como se manda un campamento”, escribió en una carta al Generalísimo Máximo Gómez

 

sábado, 2 de mayo de 2026

 

 

José Martí:  Sobre los Estados Unidos

.Orlando Guevara Núñez

José Martí conoció con profundidad a la sociedad norteamericana. La estudió y escribió sobre ella, desentrañando sus ventajas y sus defectos. Denunció las desigualdades, los odios y las contradicciones entre los poderosos y los desposeídos. 

Alertó sobre el peligro de ese país para la libertad de los pueblos de América. He aquí algunos de los fragmentos martianos dedicados a este tema.

“Los hombres no aprenden aquí a amarse,  ni aman al suelo donde nacen  por casualidad y dónde bregan sin respiro en la lucha animal y atribulada por la existencia. Aquí se acumulan los ricos de una parte y los desesperados de otra.  El Norte se cierra y está lleno de odios. Del Norte hay que ir saliendo”.

“El Norte ha sido injusto y codicioso ; ha pensado más en asegurar  a unos pocos la fortuna, que  en crear un pueblo para el bien de todos”.

“En el Norte no hay amparo ni raíz.  En el Norte se  agravan los problemas y no existe la caridad y el patriotismo que los pudieran resolver”.  Y apuntó  que:   “Las leyes americanas han dado al Norte alto grado de prosperidad y lo han elevado al más alto grado  de corrupción”.

“De nuestra sociología – dijo -  se sabe poco y de  leyes tan precisas como esta otra: Los pueblos de América  son más libres y prósperos a medida que más se apartan de los Estados Unidos. Los pueblos de América ascienden a la libertad segura y generosa en la misma proporción que Estados Unidos  desciende de ella”.

Otra opinión de profundidad fue ésta: “ De nuestra América se sabe menos de lo que urge saber aún por aquellos que fingen de opinadores en las cosas públicas y celebran a los Estados Unidos con tanta pasión como la que ponen en denigrar a los demás pueblos de América, sin conocer de estos  ni aquellos más que la engañosa superficie”.

Carta a un amigo, en febrero de 1889:   “De mí, no le diría más que quejumbres, sobre todo ahora que estoy fuera de mí, porque lo que desde hace años vengo temiendo y anunciando, se viene encima, que es la política conquistadora de los Estados Unidos, que ya anuncian oficialmente por boca de  Blaine y Harrison su deseo de tratar de mano alta a todos nuestros países, como dependencias naturales de éste, y de comprar a Cuba. Para morir se necesita más de lo que parece, porque yo estoy muerto desde hace mucho tiempo, y vivo, pero si de una mala noticia se pudiera morir,  yo habría muerto de esta”.

viernes, 1 de mayo de 2026

 

1ro. de mayo de 1959 y 1960:

el Che en Santiago de Cuba

.Orlando Guevara Núñez

Los dos actos por el 1ro. de mayo luego del triunfo de la Revolución, tuvieron como orador principal al comandante Che Guevara.

Ese día festivo de 1959, expresaría el guerrillero heroico:   “Lo primero que salta desde mi profunda fe revolucionaria, la primera afirmación que tenemos que decir es que hoy por primera vez en Cuba, por primera vez en América, el pueblo entero organizado ha desfilado con sus fuerzas armadas”.

“Los fusiles de las fuerzas armadas eran también los fusiles de los estudiantes, los fusiles de los obreros, los fusiles de los campesinos. Por primera vez un pueblo entero demostraba su decisión inquebrantable de defender la Revolución contra enemigo interno o externo”.

Y una afirmación con fuerza de presencia: “Es preferible morir mil veces a retroceder en el camino de la Revolución y puedo asegurarles, compañeros, en el nombre mío y en nombre de todo el Ejército Rebelde que no cien, no mil, un millón de veces si fuera necesario moriríamos antes que retroceder”. 

Esta es nuestra Revolución, es Revolución de todos. Este Primero de Mayo será el que dará inicio a todos los primeros de mayo que se sucederán en los que las Fuerzas Armadas del Ejército y las Fuerzas Armadas del Pueblo, desfilarán codo con codo como lo han hecho hoy por primera vez en la historia cubana.

Un llamado de alerta del Che en aquella ocasión fue estar vigilantes frente al enemigo que pretendería destruir la Revolución. Y el valor de la unidad del pueblo como requisito para la victoria. Abordó también la discriminación racial y enfatizó en la campaña del enemigo contra el comunismo tratando de quebrar la unidad del pueblo. Dijo que ese era el mismo anticomunismo de Trujillo y de Somoza.

Con amplitud abordó el Che el tema de la Reforma Agraria y las transformaciones que traería para los campesinos cubanos.

Al año siguiente, de nuevo resumió el Che el acto de Santiago de Cuba. Y de nuevo el alerta contra los enemigos.

¨Pero si es cierto que somos un ejemplo, que se está produciendo algo nuevo en América, si es cierto que el pueblo en armas ha derrocado a sus enemigos interiores y en una medida los ha expulsado fuera de sus fronteras, no nos olvidemos que nuestros enemigos son muy fuertes, que cuanto más consolidemos internamente nuestra Revolución, con más odio nos mirarán los de afuera; no sólo los colonialistas, no sólo los que dominan con su capital imperial, con sus fuerzas de desembarco otros países de América; también los traidores que por trasmano dominan en cada uno de nuestros países y pareciendo que gobiernan en nombre del pueblo, lo hacen obedeciendo órdenes ocultas que nacen todas en los grandes monopolios de todos los países imperialistas del mundo¨.

¨Y hoy Cuba, que ha sabido ganarse la admiración, el respeto y el cariño de toda la América, y aún del mundo entero, siente sin embargo sobre sí, cada vez más amenazador, el odio de los poderes imperiales y el odio de los traidores que nos rodean. Por eso estas manifestaciones del pueblo, estas manifestaciones de unidad revolucionaria, un entusiasmo de conciencia revolucionaria, deben servir no como un acto, un ejemplo esporádico, sino como un acto cotidiano, deben ser el pan nuestro de cada día, la comprensión y el estudio del momento revolucionario en que vivimos, una obligación diaria para nosotros los cubanos. Porque es cierto que hay una forma de agredir, una forma visible y armada, una forma explosiva que se produce de vez en cuando y que se llama guerra o invasión o agresión armada, pero para producir esa guerra o esa agresión, es necesario primero dividir a los sectores internos que se encargarían de la defensa del país¨.

¨Y ustedes recuerdan muy bien que el Primero de Mayo del año pasado la advertencia que tenía que hacerles en nombre del Gobierno Revolucionario, que era que mantuvieran la unidad, que no se dejaran engañar por frases malévolas, por insinuaciones insidiosas, que rechazaran cada vez que se planteara el problema como una lucha entre comunismo y anticomunismo entre obreros cubanos. Les decía que el anticomunismo era el pretexto que siempre usa la reacción nacional e internacional para liquidar a todos los factores del progreso¨.

¨Pero cuando nosotros hablamos de anticomunismo y explicábamos la razón de ser del anticomunismo, no lo tomábamos como centro o como algo importante de por sí; el anticomunismo no era otra cosa que el arma de división de los poderes imperiales, con esa arma se dividían los hombres porque ya en Cuba no se les podía dividir entre obreros y campesinos o entre blancos, negros o mulatos¨.

¨La preocupación primordial del pueblo cubano hoy en día es defender la soberanía patria. Quiero decirles que todavía hay muchas tareas más por delante, que no es solamente la tarea de un soldado marchar, aprender a marchar, saber dos o tres pasos, saber obedecer voces de órdenes cuando se está en fila; es tarea del soldado saber defender cada pulgada del territorio nacional, saber hacerse fuerte en cada colina y en cada calle, saber construir barricadas y cavar trincheras, saber destruir tanques y saber defenderse de ataques aéreos, saber evitar los ataques con bombas de cualquier tipo que sea, saber derrotar y aniquilar al enemigo. Y esas serán las tareas que tendrán que afrontar las milicias revolucionarias de todo el país; los obreros de las ciudades tendrán que aprender a utilizar las ciudades como fortalezas para defenderse de cualquier enemigo; los obreros agrícolas sabrán utilizar los sembrados como fortaleza desde las cuales luchar exactamente igual y los campesinos tienen que aprender las leyes de la guerra de guerrillas para saber combatir al enemigo en cada pulgada cuadrada de nuestro territorio y para ser implacables con él. Y aniquilarlo una y otra vez y cuantas veces intente pisar nuestro suelo sagrado¨.

¨Frente a esas posibilidades, frente a las posibilidades de la agresión, tenemos que practicar la unidad combatiente del pueblo, tenemos que aprender a defendernos y a conocer en cada cubano bueno un hermano. Tenemos que repetirlo una y otra vez hasta el cansancio y repetirlo tan fuerte que llegue a los oídos del enemigo y sea convicción en el enemigo mismo hasta el punto de atemorizarlo y obligarlo a retroceder¨. ¡La consigna que planteó Fidel Castro el día que despidió a los muertos de La Coubre, la consigna de toda Cuba es ¡Patria o Muerte! .