lunes, 4 de mayo de 2026

 

José Martí:  Sobre el deber

.Orlando Guevara Núñez

El concepto sobre el deber formó siempre parte del pregón y el ejemplo personal de nuestro Héroe Nacional. El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber. Así lo predicó y cumplió.  Afirmó también que el deber de un hombre está allí donde es más útil.

¨¨Dos marcas – dijo- tiene la historia para nuestra frente: la del deber cumplido es una; otra, la del deber abandonado. ¿Quién querrá ir por el mundo, en la hora de agonía de la patria idolatrada, con la marca infame?¨ Exaltando ese valor, proclamó:  “honrar a los que cumplieron con su deber es el modo más eficaz que se conoce hasta hoy de estimular a  los  demás  a que lo cumplan”.

“Un hombre es el instrumento del deber: así se es hombre”, señaló en otra ocasión. Y agregó sobre el mismo tema: “No puede ser;  ver un deber y no cumplirlo es faltar a él”.  Y “Antes que lo que conviene hacer está lo que se debe hacer:  por fortuna en mí el cumplimiento del deber ni aún  es meritorio porque es hábito,  Sé que al cabo he de decidirme por lo que la  más escrupulosa conciencia deba hacer”.

Otro hermoso concepto:” Yo no quiero en el mundo más que mi deber, a mis amigos y mis hijos, y el recuerdo de las horas fugaces en que he sido amado”. Apuntó que en las repúblicas es un deber ejercitar todos los derechos.

“Poseer algo no es más que el deber de cumplirlo bien; puesto que he tenido cariño en el pecho, es para vaciarlo y si no lo hago falto a mi deber hacia los demás, qué es mayor que mi deber hacia mí”. “Y  tengo miedo de salir de la vida sin haber tenido ocasión de cumplir mi deber”.  “Un hombre es el instrumento del deber, así se es hombre”

Enfatizó el Maestro: ¨Cada hombre trae en sí el deber de añadir, de domar, de revelar¨. ¨El primer deber de un hombre de estos días es ser un hombre   de su tiempo¨, puntualizó  que ¨Haber servido  mucho  obliga  a seguir sirviendo¨ y   que ¨En las repúblicas es un deber ejercitar todos los derechos¨. Además,  que el talento, es el deber de emplearlo en beneficio de los desamparados. Suyo es el criterio de que:   ¨El mejor amigo de los hombres es el que los pone delante de su deber , y les dice: Mira. El deber se ha de cumplir en alguna parte, aquí o luego”.

“Todo hombre tiene el deber de cultivar su inteligencia, por respeto a sí propio y al mundo”, aseveró.  Y exteriorizó un deseo: “Quisiera ser relámpago, y cubrirlo todo: -todo el deber- luego vendrán otros a la gloria”. “Me parece que algo aspiro de un estupor de pena, en que he vivido años enteros.  He cumplido en ellos dolorosamente mi deber”.

Proclamó que:  “Alcanzar fama, no es más que el deber de mantenerse constantemente a su altura, y que solo los inútiles tienen el derecho a ser perezosos”. Y emitió la opinión de que de culto a culto, el de todos los deberes es más hermoso que el de todas las sombras.

“Hago lo que debo y amo a una mujer. Luego, soy fuerte” dijo.. También aseveró el Maestro: “Y puesto que vivir no es placer:  y puesto que llegar a todo es necesario andar por lo que llega a ello, cúmplase el deber, vívase la vida, ándese”.

“La altivez en la defensa de la libertad necesaria para cumplir con los deberes que él impone,  ha de ser igual a la presteza para abandonarlo cuando se nos nieguen los medios de ejercerlo dignamente”. Ese fue otro de sus conceptos sobre el deber.

“El deber de un patriota que ve lo verdadero está en ayudar a sus compatriotas, sin soberbia y sin ira, a ver la verdad”.  “La fraternidad no es una concesión, es un deber”aseguró.

Otros muchos y valiosos conceptos nos legó Martí sobre el deber. Es válido leerlos, estudiarlos, convertirlos en propósitos y cumplirlos, siempre para la satisfacción de quienes lo cumplen y de quienes se beneficien con ese deber cumplido.

domingo, 3 de mayo de 2026

 

Fidel: de sus 100 años, 68

como Comandante en Jefe

.Orlando Guevara Núñez

Este 3 de mayo se cumplen 68 años del nombramiento de Fidel como Comandante en Jefe de la Revolución cubana. Ese histórico acontecimiento tuvo como escenario la  Sierra Maestra, en plena lucha guerrillera.

A raíz del fracaso de la Huelga de Abril de 1958, el máximo líder rebelde convocó a una reunión en la Sierra Maestra, en un lugar conocido como Alto de Mompié, a la cual asistieron los principales dirigentes del Movimiento  Revolucionario 26 de Julio en el país. Allí fueron analizados, entre otros importantes,  los temas sobre los resultados de la huelga, la situación del Movimiento 26 de Julio y la estrategia para la contraofensiva rebelde frente a la ofensiva de la tiranía batistiana .

El  juicio crítico sobre el fracaso de la huelga propició el acuerdo, aquel  3 de mayo, de seguir  la lucha armada directa, dirigida militar y políticamente por Fidel, reservando  esa acción obrera  para un  momento posterior y oportuno; el Ejército Revolucionario del Movimiento 26 de Julio pasó a Ejército Rebelde, es decir, no de una sola organización, sino de todas y de todos quienes a él quisieran ingresar,  y la Dirección Nacional fue sustituida por un Ejecutivo radicado no en el llano, sino  en la Sierra Maestra, encabezado por Fidel.
Fue ese el momento en que otra decisión, expresión de unidad y reconocimiento a la autoridad y prestigio del líder político y guerrillero, tuvo lugar en Alto de Mompié: Fidel fue nombrado Comandante en Jefe de todas las fuerzas revolucionarias.

De esa histórica reunión emanaron las decisiones para enfrentar y derrotar la ofensiva que, envalentonada por el fracaso de la Huelga de Abril, lanzaría la tiranía sobre el bastión guerrillero principal, la Sierra Maestra, y sobre el territorio del Segundo Frente Oriental “Frank País”.
Así, en Altos de Mompié, la crítica y autocrítica sinceras de los revolucionarios sentaron las bases para la oportuna rectificación, para poner en práctica una estrategia correcta, para la unidad imprescindible y la fortaleza que meses después doblegó a la tiranía. Siempre con Fidel al frente. Conductor de nuestro pueblo en la guerra y en la paz. Nuestro eterno e invicto ¡Comandante en Jefe! quien recibió ese día, el grado  mucho tiempo atrás ganado.



 

 

José Martí:  sobre los pueblos

.Orlando Guevara Núñez 

 El tema de los pueblos fue una constante en la obra martiana. En sus

discursos y escritos volvía con frecuencia sobre este tema, con valiosos aportes sobre los valores que debían formar parte de la cultura, la conciencia, la historia y  el bregar de los pueblos.

“Con el dolor y la sangre, lo mismo que los hombres, nacen los pueblos”, dijo, afirmando también que: “ Lo que un grupo ambiciona, cae; perdura lo que un pueblo quiere, y que  comienza a ser desventurado un pueblo que comienza a ser desagradecido’.

Sobre las ambiciones y deformaciones que pueden afectarlos, dijo: “Así mueren los pueblos, como los hombres, cuando por bajeza o brutalidad prefieren los goces violentos del dinero a los objetos más fáciles y nobles de la vida: el lujo pudre”.

Y precisó nuestro Héroe Nacional:   “En virtudes y solo sobre la base de virtudes,  se alzan los pueblos respetables y nobles”. Y opinó:  “Sólo las virtudes producen en los pueblos un bienestar constante y serio”.

Otra hermosa definición: “No es hombre honrado el que desee para su pueblo una generación de hipócritas y de egoístas. Seamos honrados cueste lo que cueste. Después seremos ricos”. En otra ocasión afirmó: “De  la virtud se hacen los pueblos, y de la capacidad para anteponer al gusto, el decoro”.

En su criterio, “Un pueblo instruido será siempre fuerte y libre”.  Y una definición certera:   “Ignoran los déspotas que el pueblo, la masa adolorida, es el verdadero jefe de las revoluciones”.  Señaló también que “Ni pueblos ni hombres respetan a quien no se hace respetar”.

Otra afirmación martiana indicó que En un pueblo, hay que tener las manos sobre el corazón del pueblo. Y que  “En pueblos, solo edifican los que perdonan y aman”. Y  que “Un pueblo está hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan” y que “El gobierno de un pueblo es el arte de ir encaminando sus realidades”.

Véanse otras apreciaciones martianas sobre los pueblos:

“Los pueblos nuevos han de librarse de la lepra de los negocios inútiles”. “Los pueblos han de vivir criticándose, porque la crítica es la salud, pero con un solo pecho y una sola mente”.

“El hombre hecho, desestima al que no sabe hacerse. El pueblo que tiene fe en sí, desdeña al pueblo que no  tiene  fe en sí. Un pueblo que desdeña a otro, es amigo peligroso para el desdeñado”.

“Mantengamos puro el espíritu de nuestros pueblos para que no nos deslumbre el tamaño, ni nos corrompa el espectáculo del amor excesivo a la riqueza”

También afirmó: “Los pueblos que no creen en la perpetuación y universal sentido, en el sacerdocio y glorioso ascenso de la vida humana, se desmigajan como un mendrugo raído de ratones”.

Dijo que  “El pueblo que compra, manda; el pueblo que vende, sirve. El pueblo que quiere morir, vende a un solo pueblo, y el que quiere salvarse, vende a más de uno”.

Apreció que “¡Para un pueblo esclavo no hay más año nuevo que el que se abra con la fuerza de su brazo por entre las filas de sus enemigos: el primer día de año nuevo será el primer combate por nuestra libertad”. Y añadió:” Un pueblo no es independiente cuando ha sacudido las cadenas de sus amos: empieza a serlo cuando se ha arrancado de su ser los vicios de la vencida esclavitud”.

Para Marti,  “Los pueblos, como los volcanes, se labran en la sombra, donde solo ciertos ojos los ven”. Sentenció que  “La grandeza de los pueblos no está en su tamaño” y que  “El pueblo más grande no es aquel en que una  riqueza desigual y desenfrenada produce hombres crudos y sórdidos y mujeres venales y egoístas;   pueblo grande, cualquiera que sea su tamaño, es aquel que da hombres generosos y mujeres puras.  La prueba de cada civilización humana está en la especie de hombre y de mujer que en ella se produce”.

“Pueblo que se somete, perece”, fue otra apreciación martiana, confirmada por la historia. Advirtió que: “El habitante de un pueblo libre debe acostumbrarse a la libertad”. Y que:   “El pueblo que abdica del uso de la razón, y que deja que se explote su país, es un pueblo vil”

“La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia .individual de sus habitantes. Una nación libre es el resultado de sus pobladores libres, acotó. Dijo que El empuje de un pueblo irritado solo lo detienen sus propios errores.

Señaló que “ Es de pueblos fuertes, el amor a la unión para el socorro mutuo”. Y que   “Los pueblos no se unen sino con lazos de fraternidad y amor”.

“Se afirma un pueblo que honra a sus héroes,” es una enseñanza legada por nuestro Apóstol, que los cubanos hemos asumido de forma permanente, junto a su pensamiento de que “República es un pueblo que tiene a la derecha la chaveta del trabajo y a la izquierda el rifle de la libertad.

“Se puede esperar todo de un pueblo donde la mujer es virtuosa y el hombre es honrado”. “Bello es que los pueblos combatan por su libertad: más solo tienen derecho de combatir por su libertad los que no oprimen la de otro”

“Un pueblo no se funda como se manda un campamento”, escribió en una carta al Generalísimo Máximo Gómez

 

sábado, 2 de mayo de 2026

 

 

José Martí:  Sobre los Estados Unidos

.Orlando Guevara Núñez

José Martí conoció con profundidad a la sociedad norteamericana. La estudió y escribió sobre ella, desentrañando sus ventajas y sus defectos. Denunció las desigualdades, los odios y las contradicciones entre los poderosos y los desposeídos. 

Alertó sobre el peligro de ese país para la libertad de los pueblos de América. He aquí algunos de los fragmentos martianos dedicados a este tema.

“Los hombres no aprenden aquí a amarse,  ni aman al suelo donde nacen  por casualidad y dónde bregan sin respiro en la lucha animal y atribulada por la existencia. Aquí se acumulan los ricos de una parte y los desesperados de otra.  El Norte se cierra y está lleno de odios. Del Norte hay que ir saliendo”.

“El Norte ha sido injusto y codicioso ; ha pensado más en asegurar  a unos pocos la fortuna, que  en crear un pueblo para el bien de todos”.

“En el Norte no hay amparo ni raíz.  En el Norte se  agravan los problemas y no existe la caridad y el patriotismo que los pudieran resolver”.  Y apuntó  que:   “Las leyes americanas han dado al Norte alto grado de prosperidad y lo han elevado al más alto grado  de corrupción”.

“De nuestra sociología – dijo -  se sabe poco y de  leyes tan precisas como esta otra: Los pueblos de América  son más libres y prósperos a medida que más se apartan de los Estados Unidos. Los pueblos de América ascienden a la libertad segura y generosa en la misma proporción que Estados Unidos  desciende de ella”.

Otra opinión de profundidad fue ésta: “ De nuestra América se sabe menos de lo que urge saber aún por aquellos que fingen de opinadores en las cosas públicas y celebran a los Estados Unidos con tanta pasión como la que ponen en denigrar a los demás pueblos de América, sin conocer de estos  ni aquellos más que la engañosa superficie”.

Carta a un amigo, en febrero de 1889:   “De mí, no le diría más que quejumbres, sobre todo ahora que estoy fuera de mí, porque lo que desde hace años vengo temiendo y anunciando, se viene encima, que es la política conquistadora de los Estados Unidos, que ya anuncian oficialmente por boca de  Blaine y Harrison su deseo de tratar de mano alta a todos nuestros países, como dependencias naturales de éste, y de comprar a Cuba. Para morir se necesita más de lo que parece, porque yo estoy muerto desde hace mucho tiempo, y vivo, pero si de una mala noticia se pudiera morir,  yo habría muerto de esta”.