lunes, 11 de mayo de 2026

 

José Martí:   Sobre   la política  yanqui de la fruta madura

.Orlando Guevara Núñez

Los cubanos conocemos bien la llamada política de la fruta madura, engendro  de las intenciones yanquis de apoderarse de Cuba. Martí denunció con fuerza ese propósito anexionista y la voracidad imperial que constituía una amenaza para toda la América Latina.

He aquí una breve nota, publicada en el periódico Patria, en mayo de 1892.

“¿Qué cómo se llama la política de dejar venir, de dejar deshacerse, de dejar podrirse a los pueblos cuya tierra se codicia, a cuyos habitantes se desdeña y se odia? Antes, cuando los Estados Unidos cayeron sobre México, había dos opiniones entre los políticos de Estados Unidos. Una era la de agredir, y otra la de dejar podrir. Benton era de la de agredir y Polk, el presidente, el de dejar podrir. Como cuando la guerra del 68, en aquella caricatura del  ´puck´ inglés, en que John Bull pregunta a Jonathan si aquella hermosa pera del peral que decía ¨Cuba¨, no valía la pena de subirse al árbol por ella, y Jonathan le decía: ¡Oh, no! Más vale esperar: ella madurará y ella caerá” Que es poco más o menos lo que dijo Palmer, el último ministro del Norte en Madrid: ‘Yo creo en lo de tender el delantal y dejar que caiga en él la ciruela madura”

“Pero eso es viejo. Los desconocedores y los que por falta de pujanza propia  admiran demasiado la ajena,  creen que es cosa nueva y mérito del  pasmoso estadista, esto de dejar podrir: más ya se lo conocía cincuenta años atrás y se le llamaba la política de la ‘inactividad magistral’.

¡Después se hará lo que se hace con los pueblos podridos!

Hoy, las leyes yanquis contra Cuba, sin descartar, como último recurso, la agresión armada, sostienen la aspiración de que el pueblo se pudra, para recoger la ansiada fruta, objetivo frenado por la enseñanza fidelista de que nacimos en un país libre que nos legaron nuestros padres y primero se hundirá la Isla n el mar antes que consintamos en ser esclavos de nadie. Y por la decisión aprendida de Raúl que  frente al enemigo imperialista no habrá nunca ni conciliación, ni rendición, ni derrota.

domingo, 10 de mayo de 2026

 

José Martí: ¿A dónde va la América y quién la junta y guía?  Sola, y como un solo pueblo, se levanta. Sola pelea. Vencerá, sola

 

.Orlando Guevara Núñez

En un discurso hizo Martí esta afirmación. Fue el 19 de diciembre de 1889, en la Sociedad Literaria Hispanoamericana, con la asistencia de los delegados a la Conferencia Internacional Americana.   El encuentro es de hermandad y de esperanzas.

El escenario es Estados Unidos. Y Martí puntualiza que allí  han llegado unos por la tormenta, otros, por la leyenda y otros por el comercio, y otros por la determinación de escribir, en una tierra que no es libre todavía,  la última estrofa del poema de 1810.

Pero al mismo tiempo confiesa que  por ungida que esté la América en que nació Lincoln, “para nosotros, en el secreto de nuestro pecho, sin que nadie ose tachárnoslo ni no los pueda tener a mal, es más grande, porque es nuestra, y porque ha sido más infeliz, la América en que nació Juárez”.

Hace una descripción  elocuente sobre el terror de la colonización española en América. Y evoca el recuerdo de Simón Bolívar, con su “cohorte de astros” ¡A caballo la América entera! Elogia la gran lucha libertaria. Hidalgo, San Martín, los Andes. El amor de los pueblos de América por su libertad es idea recalcada por Martí. Y afirma que solo perdura, y es para bien, la riqueza que se crea, y la libertad que se conquista, con las propias manos.

Por eso vivimos aquí-afirmó- orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla. No como siervos futuros ni como aldeanos deslumbrados, sino con la determinación  y la capacidad para contribuir a que se le estime por sus méritos y se le respete por su sacrificio.

Y enfatiza un postulado: ¡Donde no se olvida y donde no hay muerte, llevamos a nuestra América, como luz y como hostia; y ni el interés corruptor, ni ciertas nuevas modas de fanatismo, podrán arrancárnosla de allí!

 

sábado, 9 de mayo de 2026

 

José Martí: Sobre la libertad

Orlando Guevara  Núñez

El concepto sobre la libertad fue una constante en el pensamiento del Apóstol de la independencia cubana. Constituyó el sentido de su vida. Por ella luchó hasta su último aliento. La defendió en sus discursos, en cartas, en artículos periodísticos, en su poesía. En todos los escenarios posibles.

“La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”. (...)  ¡Y no sé si vale la pena de vivir, después de que el país donde se nació  decida darse un amo!

Para él, esa condición era el todo de un pueblo. Y hay un concepto de excepcional profundidad que vale estudiar por su vigencia para Cuba y para todos los pueblos. Helo aquí: “No estriba el amor patrio en afianzar  la libertad: estriba en labrar un pueblo en que la libertad se afiance”. Es eso, precisamente, lo que ha hecho la Revolución, bajo la certera dirección de Fidel, de Raúl y el resto de la dirección cubana.

Denunció aspectos que en relación con la libertad no eran reales ni nobles. “El hombre de pecho libre niega su corazón a la libertad egoísta y conquistadora”.  Y aludiendo a la España colonial: “La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre”. Y otra más: “Cambiar de dueño no es ser libre”.

Vertió Martí el criterio de que: “Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, pensar y hablar sin hipocresía” y que: “El ejercicio de la libertad fortifica: el cultivo de la inteligencia, ennoblece”. Además, “Solo la libertad trae consigo la paz y la riqueza”. “Y Cuba debe ser libre, de España y de los Estados Unidos”

Consideró necesario requisitos así expresados: “La libertad  ha de ser práctica constante para que no degenere en una formula banal”. (…)  Dijo  que “ la libertad no muere jamás de las heridas que recibe. El puñal que la hiere lleva a sus venas nueva sangre”.

“Muramos los unos- dijo – y prepárense, los que no tengan el derecho de morir,  a poner el arma al brazo de los soldados nuevos de nuestra libertad. De pie, como en el borde de una tumba, renovemos el juramento de los héroes”.

Encontré un pensamiento martiano muy interesante, relacionado con los ricos que se sumaron a la lucha por la independencia cubana: “El servicio a la revolución de la libertad puede lavar la culpa de la riqueza acumulada con el fruto de la esclavitud”.

Otra concepción martiana –citada por Fidel en su alegato ante el tribunal que lo juzgaba por los hechos del 26 de Julio de 1953, expone su criterio sobre la libertad: “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Estos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro.”

Otras dos aspiraciones martianas sobre la libertad fueron cumplidos plenamente por la Revolución cubana: “¡Para un pueblo esclavo no hay más año nuevo que el que se abra con la fuerza de su brazo por entre las filas de sus enemigos: el primer día de año nuevo será el primer combate por nuestra libertad!” (…)  “El primer afán de la libertad de Cuba sería, al día siguiente del triunfo, salir a sembrar trabajadores”.

Sentenció nuestro Apóstol que “La libertad no es placer propio: es deber extenderla a los demás y que: el esclavo desdora al dueño: da vergüenza ser dueño de otro”. Precisó otro principio:  “Los labios se nos manchan diciendo que hay hombres dueños de otros hombres, y que “De hombres de sacrificio necesita la libertad”

Expresó Martí que:  “Los hombres han de vivir en el goce pacífico, natural e inevitable de la libertad, como viven en el gozo del aire y de la luz”.

Solo estudiando la vida y la obra de José Martí, pudiera conocerse su amplia labor en pro de la libertad de Cuba, de América y de la humanidad. Siempre en contra de la esclavitud, por él considerada como la gran pena del mundo. Vale, sin embargo, esta reducida selección de sus pensamientos, como homenaje sincero en el aniversario 130 de su caída en combate, Tenemos los cubanos el honor de haber cumplido un mandato  martiano: “Un pueblo libre y justo es el único homenaje propio de  los que mueren por él”.

Este otro pronunciamiento lo escribió Martí en ocasión de inaugurarse, en Estados Unidos, la Estatua de la Libertad, donada por Francia:

“Terrible es, libertad, hablar de ti para el que no te tiene”.  Y otros de sus razonamientos sobre la libertad: “Una fiera vencida por el domador no dobla la rodilla con más ira. Se conoce la hondura del infierno, y se mira desde ella, en su arrogancia de sol, al hombre vivo. Se muerde el aire, como muerde una hiena el hierro de su jaula. Se retuerce el espíritu en el cuerpo como un envenenado. Del fango de las calles quisiera hacerse el miserable que vive sin libertad la vestidura que le asienta. Los que no te tienen no deben hablar de ti, sino conquistarte”.