viernes, 21 de enero de 2022

Tiempo es ya de que el afecto reemplace en la ley del mundo al odio


Orlando Guevara Núñez

Un alegato de José Martí sobre la paz y la comprensión entre los hombres y los pueblos. Con este pensamiento concluye un escrito publicado el 3 de octubre de 1881 en  La Opinión Nacional, de Caracas, Venezuela, 

Estaba analizando la contienda  electoral que en Francia concluyó con victoria de los republicanos sobre el bonapartismo, Triunfo de la república contra la monarquía. Pero todo en una intensa lucha en la cual, los propios vencedores estaban enfrascados, por sus intereses, en pugnas internas.

Habla  sobre las reformas pretendidas por la República francesa, Pero afirma  que sobre la cabeza de la Gloria, está siempre un puñal, a punto de caer.

Dedica espacio al tema de los problemas de Francia en el ámbito internacional: los que  atañen al  tratado con Inglaterra, la guerra de Túnez, sus posesiones en África, y el caso de Argelia, entre otros.

Todos esos conflictos, la intensa lucha entre hombres y naciones, son los que hacen apreciar a Martí que es hora de que el afecto se imponga al odio en el mundo. El ideal martiano aspira a que todas las naciones sean hermanas y se ayuden unas a otras.

Sobre el enfrentamiento de las fuerzas en Francia, dice que  la vida es un río quebrado que, en busca de un mar inmenso, corre hacia adelante sin cesar.

 

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