lunes, 6 de abril de 2026

 

¡Gracias, Vilma, por la obra de tu vida!

.Orlando Guevara Núñez

Era una alumna brillante que gustaba del deporte, figuraba como capitana del equipo de voleibol, era solista de la Coral Universitaria, ya que tenía una bella voz de soprano; soñaba con bailar ballet, estudiaba en Pro Arte de Santiago de Cuba y, como auténtica cubana, gustaba de la música tradicional  y del carnaval santiaguero; sus amigos lo eran más por su  afinidad de valores y no por posición social”.

Así describió a Vilma Espín Guillois su compañera de juventud y de lucha, Asela de los Santos. Más que una descripción, fue una fotografía.  Sobre ella e igual tema, dijo también Alicia Alonso: ‘En un momento en que fuimos a bailar en Santiago de  Cuba ‘El lago de los Cisnes’ con un grupo de la Compañía, la alimentamos con las muchachitas de la escuela,  entre ellas estaba Vilma’.

Pero  en aquella joven, sin perderse la ternura, comenzó a forjarse la rebeldía. Así, cuando el golpe de estado del 10 de marzo de 1952, de Fulgencio Batista, en su mente se fijó una idea: ¡Hay que hacer algo! , aunque todavía no sabía qué ni cómo. Pero buscó y encontró el camino.

Así, el mismo día del golpe, escogió y reprodujo  un fragmento de una poesía de Heredia:

Que si un pueblo su dura cadena

No se atreve a romper con sus manos,

Bien le es fácil mudar de tiranos,

Pero nunca ser libre podrá.

Pero le agregó dos palabras: Abajo Batista. Y ese texto llegó a las manos de muchas familias santiagueras.

El drama social  de la época neocolonial cubana, fue nutriente para su formación revolucionaria.

‘Me tocó nacer en aquellos días. Nuestra generación creció oyendo las historias de las luchas obreras y campesinas de aquella etapa y las posteriores, viendo con honda vergüenza a los viejos mambises con sus medallas gloriosas sobre las ropas raídas y mujeres, niños y ancianos pidiendo limosnas en las calles´.

La gloriosa Mañana de la Santa Ana, en Santiago de Cuba. El 26 de Julio de 1953,  ante los crímenes cometidos contra los  jóvenes asaltantes, creció  en ella la rebeldía transformada en ideas.  ¡Venimos a ver qué cara tienen los valientes!  Le dijo al agente de la tiranía cuando acudió al Moncada para saber sobre los revolucionarios.

Un acontecimiento decisivo en su vida fue cuando conoció a Frank País García, el héroe de la lucha clandestina. Había encontrado el camino buscado y con hidalguía recorrido.

El 8 de junio de 1956,  en una de sus misiones va a México, donde  conoce a Fidel, a Raúl, y al Che. De allí regresa con  cartas  e instruciones de Fidel para Frank. Cuenta ella que al conversar con el Che, de quien sabía ya su nacionalidad,  le dijo que no le parecía que él hablaba argentino  ´Es que soy internacional´, fue la respuesta´. Después le zurció el pantalón raído.

Ya entraba de lleno en el camino escogido. Su casa fue sede del Estado Mayor de Frank. Como miembro de esa dirección participó en el levantamiento armado de Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956, como apoyo al desembarco del Granma, con Fidel al frente.

Sufrió severos golpes, entre estos la caída de Pepito, Tony y Otto. La de Josué y la del propio Frank.  

El rigor de la clandestinidad cambió su vida. Pero la asumió con heroísmo y audacia. En la funeraria, ante los esbirros de la tiranía, se cuadró militarmente al paso del cadáver de Pepito.

Sufrió persecución. Y confesó que estaba preparada, si caía prisionera y era torturada,  para resistir y no hablar. Un día  afirmó  que tanto pensó en eso  que en uno de sus partos iban a ponerle anestesia y ella, ante el asombro del médico, se negó. Y soportó el dolor.

Con admiración dijo que muchos compañeros se salvaron gracias a las puertas abiertas que dejaban familias santiagueras. Sobre ese tema, le escuché personalmente decir en una de sus visitas a su  cuna de nacimiento que   Santiago de Cuba había sido una ciudad sin cerrojos.

Durante la clandestinidad y la lucha guerrillera, los nombres de Alicia, Mónica, Déborah y Mariela, encubrieron el nombre real que ganó un merecido espacio en la historia cubana

 

Vendrían luego otras responsabilidades, incluyendo la de Coordinadora del Movimiento Revolucionario 26 de Julio en Oriente, hasta integrarse a la guerrilla en el II Frente Frank País, bajo el mando de Raúl. Antes visitó a Fidel en la Sierra Maestra.

Sobre esa visita, diría en su panegírico el Comandante José Ramón Machado Ventura: (…) Allí participó en hechos trascendentes; tuve la oportunidad de encontrarme con y conversar con ella en la Sierra; la recuerdo siempre diligente, comunicativa y acreedora de la confianza de la máxima dirección de la Revolución”.

Heroína del llano y de la Sierra., de la clandestinidad y de la guerrilla. Hasta que llegó el triunfo revolucionario y comenzó a ser constructora  de la nueva obra, donde sus sueños se convertirían en realidad.

Vilma Directora de la emisora Radio Rebelde; Presidenta, desde su fundación, en 1960, de la Federación de Mujeres Cubanas; su incansable y fructífera labor a favor de los derechos de la mujer cubana y su plena incorporación a la sociedad; el alcance más allá de nuestras fronteras en esa noble misión, que la llevaron a Vicepresidenta de la Federación Democrática Internacional de Mujeres.

Vilma miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba desde su fundación en 1965, y de su Buró Político desde 1980 hasta 1991; Diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde su  fundación en 1976; Integrante del Consejo de Estado de la República de Cuba; Presidenta de la Comisión de Prevención y Atención  Social; creadora y orientadora del Centro Nacional de Educación Sexual; febril actividad en otras instituciones, tales como  su presidencia del Instituto de la Infancia, creadora de los Círculos Infantiles y Directora de Desarrollo del Ministerio de la Industria Alimenticia.

Disfrutó lo que había planteado como aspiración: ‘Ya no habrá más niños en cuba durmiendo en las calles, vendiendo periódicos y revistas, billetes de lotería, pidiendo limosnas, limpiando zapatos, inventando, muriendo  de hambre. 

 Esa es la Vilma que recordamos hoy, más que por su muerte, por su fructífera vida. La mujer dulce, sencilla, de extraordinaria sensibilidad humana.

La Ingeniera Química Industrial que subordinó su profesión al oficio de forjar la libertad y el bienestar de su pueblo.

La Vilma condecorada por el Consejo de Estado, con el Título de Heroína de la República de Cuba y la Orden Playa Girón. La Vilma de Santiago, la de Cuba.

¡Vilma vive!, afirmó Fidel, al hablar sobre el deceso de la combatiente revolucionaria.

Y es cierto que vive, no como recuerdo de un pasado heroico, sino, sobre todo, como fuerza de un presente de lucha. Así rendimos los cubanos, a nuestros héroes, el mejor homenaje, el homenaje de todos los días. ¡Vilma sigue entre nosotros!

Vilma nació en la heroica Santiago de Cuba, el 7 de abril de 1930. El 18 de junio de 2007, Vilma Espín Guillois dejó de estar físicamente entre nosotros. Pero sigue presente en Cuba y muy especialmente en su Santiago, donde se forjaron sus hazañas clandestinas y guerrilleras, además de su presencia como constructora y defensora de la obra revolucionaria.

¡Gracias, Vilma, por la obra de tu vida! 

 

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