lunes, 16 de febrero de 2026

 

 

José Martí  sobre el deber

Orlando Guevara Nú;ez

El concepto sobre el deber formó siempre parte del pregón y el ejemplo personal de nuestro Héroe Nacional. El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber. Así lo predicó y cumplió.  Afirmó también que el deber de un hombre está allí donde es más útil.

¨¨Dos marcas – dijo- tiene la historia para nuestra frente: la del deber cumplido es una; otra, la del deber abandonado. ¿Quién querrá ir por el mundo, en la hora de agonía de la patria idolatrada, con la marca infame?¨ Exaltando ese valor, proclamó:  “honrar a los que cumplieron con su deber es el modo más eficaz que se conoce hasta hoy de estimular a  los  demás  a que lo cumplan”.

“Un hombre es el instrumento del deber: así se es hombre”, señaló en otra ocasión. Y agregó sobre el mismo tema: “No puede ser;  ver un deber y no cumplirlo es faltar a él”.  Y “Antes que lo que conviene hacer está lo que se debe hacer:  por fortuna en mí el cumplimiento del deber ni aún  es meritorio porque es hábito,  Sé que al cabo he de decidirme por lo que la  más escrupulosa conciencia deba hacer”.

Otro hermoso concepto:” Yo no quiero en el mundo más que mi deber, a mis amigos y mis hijos, y el recuerdo de las horas fugaces en que he sido amado”. Apuntó que en las repúblicas es un deber ejercitar todos los derechos.

“Poseer algo no es más que el deber de cumplirlo bien; puesto que he tenido cariño en el pecho, es para vaciarlo y si no lo hago falto a mi deber hacia los demás, qué es mayor que mi deber hacia mí”. “Y  tengo miedo de salir de la vida sin haber tenido ocasión de cumplir mi deber”.  “Un hombre es el instrumento del deber, así se es hombre”

Enfatizó el Maestro: ¨Cada hombre trae en sí el deber de añadir, de domar, de revelar¨. ¨El primer deber de un hombre de estos días es ser un hombre   de su tiempo¨, puntualizó  que ¨Haber servido  mucho  obliga  a seguir sirviendo¨ y   que ¨En las repúblicas es un deber ejercitar todos los derechos¨. Además,  que el talento, es el deber de emplearlo en beneficio de los desamparados. Suyo es el criterio de que:   ¨El mejor amigo de los hombres es el que los pone delante de su deber , y les dice: Mira. El deber se ha de cumplir en alguna parte, aquí o luego”.

“Todo hombre tiene el deber de cultivar su inteligencia, por respeto a sí propio y al mundo”, aseveró.  Y exteriorizó un deseo: “Quisiera ser relámpago, y cubrirlo todo: -todo el deber- luego vendrán otros a la gloria”. “Me parece que algo aspiro de un estupor de pena, en que he vivido años enteros.  He cumplido en ellos dolorosamente mi deber”.

Proclamó que:  “Alcanzar fama, no es más que el deber de mantenerse constantemente a su altura, y que solo los inútiles tienen el derecho a ser perezosos”. Y emitió la opinión de que de culto a culto, el de todos los deberes es más hermoso que el de todas las sombras.

“Hago lo que debo y amo a una mujer. Luego, soy fuerte” dijo.. También aseveró el Maestro: “Y puesto que vivir no es placer:  y puesto que llegar a todo es necesario andar por lo que llega a ello, cúmplase el deber, vívase la vida, ándese”.

“La altivez en la defensa de la libertad necesaria para cumplir con los deberes que él impone,  ha de ser igual a la presteza para abandonarlo cuando se nos nieguen los medios de ejercerlo dignamente”. Ese fue otro de sus conceptos sobre el deber.

“El deber de un patriota que ve lo verdadero está en ayudar a sus compatriotas, sin soberbia y sin ira, a ver la verdad”.  “La fraternidad no es una concesión, es un deber”aseguró.

Otros muchos y valiosos conceptos nos legó Martí sobre el deber. Es válido leerlos, estudiarlos, convertirlos en propósitos y cumplirlos, siempre para la satisfacción de quienes lo cumplen y de quienes se beneficien con ese deber cumplido.

 

domingo, 15 de febrero de 2026

 

José Martí,  su amor por los pueblos de América

.Orlando Guevara Núñez

Una afirmación define el amor de José Martí por los pueblos del sur de nuestro continente americano: “De América soy hijo: a ella me debo”. Para él no debían existir fronteras que los separaran.” Pueblo y no pueblos, decimos de intento, por no parecernos que hay más que uno del Bravo a la Patagonia”. Dijo que: “ Lares y La Demajagua son dos hermanas que se besan a través de las olas que las separan”.

 

Defendió siempre la  independencia de las naciones del Sur y alertó sobre los peligros del intento de los Estados Unidos de dominarlos. Por eso  aseguró que  “Ha llegado para la América Española la hora de declarar su segunda independencia”.

 

Y contra los propósitos yanquis de señorío económico, expuso un criterio valedero: “La unión con el mundo y no con una parte de él; no con una parte de él contra otra. Si algún oficio tiene la familia de repúblicas de América, no es ir de arria de una de ellas contra las repúblicas futuras”.

 

Pero vio con claridad los peligros de esa independencia y esa unión y trató de evitarlos. “Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y, hemos de andar en cuadro apretado, como La Plata en las raíces de Los Andes”. “En el fiel de América están Las Antillas, si esclavas mero pontón de la guerra de una república imperial, y si libres, garantía de equilibrio en el continente y para la independencia de la América española, aún amenazada”

Vio con meridiana claridad que:  “Las Antillas libres salvarán la independencia de nuestra América, y el honor ya dudoso y lastimado de la América inglesa, y acaso acelerarán y fijarán el equilibrio del mundo”

Pero alertó también sobre el peligro de la desunión para enfrentar al enemigo común. Por eso dijo que  ·”En nuestra América no puede haber Caínes. ¡Nuestra América es una!  Argumentó: ¿A dónde va la América y quién la junta y guía?  Sola, y como un solo pueblo, se levanta. Sola pelea. Vencerá, sola”.

Vislumbró el papel de Cuba en ese ideal independentista señalando que Cuba “Al salvarse, salva. Nuestra América no le fallará, porque ella no falla a América”. Y auguró:  “La revolución de Cuba, corona y garantía de la de nuestra América”  y que:  “Por Cuba va a cuajar la emancipación de América”,  alegando que  en Cuba peleamos  para asegurar, con la nuestra, la independencia hispanoamericana”.

En la víspera de su muerte, nuestro Héroe Nacional plasmó para la historia su ideal independentista de los pueblos de América frente a la voracidad yanqui.

Dijo Martí que el mejor modo de resucitar la influencia española en América, es abogar por la de Estados Unidos.

Ese sentimiento martiano gana fuerza de presencia en la cultura política del pueblo cubano.  Y puede decirse que también a Martí, como a Bolívar, le queda mucho por hacer en América.

Y por un punto de encuentro en la historia, precisamente los pueblos de Simón Bolívar – Venezuela-  y de José Martí –Cuba,  libran  hoy uno de los más heroicos combates por la segunda independencia americana.

 

 

sábado, 14 de febrero de 2026

 

16 de febrero de 1903

 

Una ilegalidad mantenida aún

por el gobierno norteamericano

 

.Orlando Guevara Núñez

 

El 16 de febrero de 1903, mediante un “convenio”, léase una imposición del gobierno de los Estados Unidos al sumiso presidente Tomás Estrada Palma, Cuba arrendaba a ese país tierras “para estaciones carboneras y navales”. Esa fue la génesis de la Base Naval norteamericana, territorio usurpado a nuestro país durante todo ese tiempo, y convertido hoy en una prisión donde la tortura y la muerte han sido un método brutal contra  prisioneros de varios países, acusados de terroristas, sin ni siquiera ser juzgados.

El apetito imperial iba mucho más allá. Pretendieron propiedades de este tipo- además de en Guantánamo- en Nipe, Cienfuegos y Bahía Honda. Solo la actitud viril de cubanos dignos opuestos a ese robo, impidió que el mal fuera mayor. Al inicio, Guantánamo y Bahía Honda fueron los territorios incluidos, quedando luego fuera el último y permaneciendo Guantánamo en calidad de arriendo, no de venta ni concesión.

El  artículo tercero de ese “convenio” estipulaba que “En tanto las dos partes contratantes no se pongan de acuerdo para la modificación o abrogación de las estipulaciones del Convenio firmado por el Presidente de la República de Cuba, el 16 de febrero de 1903, y por el Presidente de los Estados Unidos de América el 23 del mismo mes y año (…) seguirán en vigor las estipulaciones de ese Convenio en cuanto a la Estación Naval de Guantánamo”.

Han pasado  más de 123 años desde aquella imposición. Desde el mismo triunfo de la Revolución de enero de 1959, Cuba, en ejercicio de su soberanía, ha reclamado al gobierno de los Estados Unidos la devolución de ese pedazo de territorio, ilegalmente ocupado.

Los gobiernos imperialistas, desde esa fecha, no sólo se han negado a la devolución, sino que han convertido esa instalación militar en un medio para combatir a la Revolución. Sólo entre 1962 y 1994, desde esa posesión yanqui, fueron ejecutadas 13 498 provocaciones contra Cuba, entre éstas las que costaron la vida a los soldados cubanos Ramón López Peña y Luis Ramírez López.

Los cubanos continuamos enarbolando la demanda sobre la devolución de la Base Naval de Guantánamo. Su mantenimiento por la fuerza, es una prueba más de la falta de seriedad del gobierno de los Estados Unidos, de su prepotencia, su naturaleza agresiva y su desprecio hacia las normas internacionales relacionadas con la soberanía de las naciones.