José Martí: Sobre la libertad
Orlando Guevara Núñez
“El concepto sobre la libertad fue una constante en el
pensamiento del Apóstol de la independencia cubana. Constituyó el sentido de su
vida. Por ella luchó hasta su último aliento. La defendió en sus discursos, en
cartas, en artículos periodísticos, en su poesía. En todos los escenarios
posibles.
“La libertad
cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a
comprarla por su precio”. (...) ¡Y no sé
si vale la pena de vivir, después de que el país donde se nació decida darse un amo!
Para él, esa
condición era el todo de un pueblo. Y hay un concepto de excepcional
profundidad que vale estudiar por su vigencia para Cuba y para todos los
pueblos. Helo aquí: “No estriba el amor patrio en afianzar la libertad: estriba en labrar un pueblo en
que la libertad se afiance”. Es eso, precisamente, lo que ha hecho la
Revolución, bajo la certera dirección de Fidel, de Raúl y el resto de la
dirección cubana.
Denunció
aspectos que en relación con la libertad no eran reales ni nobles. “El hombre
de pecho libre niega su corazón a la libertad egoísta y conquistadora”. Y aludiendo a la España colonial: “La
libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de
sangre”. Y otra más: “Cambiar de dueño no es ser libre”.
Vertió Martí
el criterio de que: “Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser
honrado, pensar y hablar sin hipocresía” y que: “El ejercicio de la libertad
fortifica: el cultivo de la inteligencia, ennoblece”. Además, “Solo la libertad
trae consigo la paz y la riqueza”. “Y Cuba debe ser libre, de España y de los
Estados Unidos”
Consideró
necesario requisitos así expresados: “La libertad ha de ser práctica constante para que no
degenere en una formula banal”. (…) Dijo
que “ la libertad no muere jamás de las heridas que recibe. El puñal que
la hiere lleva a sus venas nueva sangre”.
“Muramos los
unos- dijo – y prepárense, los que no tengan el derecho de morir, a poner el arma al brazo de los soldados
nuevos de nuestra libertad. De pie, como en el borde de una tumba, renovemos el
juramento de los héroes”.
Encontré un
pensamiento martiano muy interesante, relacionado con los ricos que se sumaron
a la lucha por la independencia cubana: “El servicio a la revolución de la
libertad puede lavar la culpa de la riqueza acumulada con el fruto de la
esclavitud”.
Otra
concepción martiana –citada por Fidel en su alegato ante el tribunal que lo
juzgaba por los hechos del 26 de Julio de 1953, expone su criterio sobre la
libertad: “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen
en sí el decoro de muchos hombres. Estos son los que se rebelan con fuerza
terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a
los hombres su decoro.”
Otras dos
aspiraciones martianas sobre la libertad fueron cumplidos plenamente por la
Revolución cubana: “¡Para un pueblo esclavo no hay más año nuevo que el que se
abra con la fuerza de su brazo por entre las filas de sus enemigos: el primer
día de año nuevo será el primer combate por nuestra libertad!” (…) “El primer afán de la libertad de Cuba sería,
al día siguiente del triunfo, salir a sembrar trabajadores”.
Sentenció
nuestro Apóstol que “La libertad no es placer propio: es deber extenderla a los
demás y que: el esclavo desdora al dueño: da vergüenza ser dueño de otro”.
Precisó otro principio: “Los labios se nos manchan diciendo que hay hombres dueños
de otros hombres, y que “De hombres de sacrificio necesita la libertad”
Expresó Martí que: “Los hombres han de vivir en el goce pacífico,
natural e inevitable de la libertad, como viven en el gozo del aire y de la luz”.
Solo estudiando
la vida y la obra de José Martí, pudiera conocerse su amplia labor en pro de la
libertad de Cuba, de América y de la humanidad. Siempre en contra de la
esclavitud, por él considerada como la gran pena del mundo. Vale, sin embargo,
esta reducida selección de sus pensamientos, como homenaje sincero en el
aniversario 130 de su caída en combate, Tenemos los cubanos el honor de haber cumplido
un mandato martiano: “Un pueblo libre y
justo es el único homenaje propio de los
que mueren por él”.
Este otro pronunciamiento lo escribió Martí en ocasión de inaugurarse, en
Estados Unidos, la Estatua de la Libertad, donada por Francia:
“Terrible es, libertad, hablar de ti para el que no te tiene”. Y otros de sus razonamientos sobre la
libertad: “Una fiera vencida por el domador no dobla la rodilla con más ira. Se
conoce la hondura del infierno, y se mira desde ella, en su arrogancia de sol,
al hombre vivo. Se muerde el aire, como muerde una hiena el hierro de su jaula.
Se retuerce el espíritu en el cuerpo como un envenenado. Del fango de las
calles quisiera hacerse el miserable que vive sin libertad la vestidura que le
asienta. Los que no te tienen no deben hablar de ti, sino conquistarte”.