domingo, 4 de octubre de 2026

 

José Martí: Plan contra plan. Sin plan de resistencia no se puede vencer un plan de ataque

Orlando Guevara Núñez

 “A  un plan obedece  nuestro enemigo: el de enconarnos, dispersarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos  en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre”.

Habla  el Maestro, en ese artículo titulado Adelante, juntos, publicado en el periódico Patria, el 11 de junio de 1892,   sobre el  apremio de prepararse para la lucha, de la unidad necesaria. En ese mismo escrito fija otro concepto que hemos también escuchado o leído los cubanos:

Dos marcas tiene la historia para nuestra frente: la del deber cumplido es una; otra, la del deber abandonado. Y añade una interrogación que mueve a la reflexión: ¿Quién querrá ir por el mundo en la hora de agonía de la patria idolatrada, con la marca infame?

Y cierra el artículo con un  patriótico llamado: ¡Juntos todos los hombres buenos!  ¡Juntos todos los hombres malos!  ¡Los que dejen de hacer lo que les manda la patria en agonía,  oigan la voz del ejército que marcha, oigan el himno de la patria que saluda!  ¡No se miente cuando se lleva a la patria en el corazón!  ¡Para ti, patria, la sangre de las heridas de este mundo, y la sonrisa de  los mártires al caer! ¡Para ti, patria, el entusiasmo  sensato de tus hijos, el dolor grato de servirte, y la resolución de ir hasta el fin del camino!  La patria nos tiende los brazos. No hay más que un modo de obedecerla: ¡Juntos y adelante!

sábado, 3 de octubre de 2026

 

José Martí: Sobre el trabajo

.Orlando Guevara Núñez  

El trabajo fue siempre reconocido por Martí como la única forma digna de la riqueza. En innumerables ocasiones así lo razonó. De sus muchas definiciones, escogemos las siguientes:

“Las revoluciones son estériles cuando no se firman con la pluma en las escuelas y con el arado en los campos”. “El hombre crece con el trabajo que sale de sus manos”. En lo que se trabaja no importa; sino que se trabaje”.

Afirmó Martí que:   “No hay más que una vara, a cuyo golpe se abra en agua para toda roca: es el trabajo. La riqueza que por otra vía nos venga, trae oculto, en su seno cubierto de seda, un nido de sierpe”. Afirmó una vez: “El corazón se me va a un trabajador como a un hermano”.

Otros pensamientos martianos sobre el trabajo fueron: “A la felicidad del obrero se va por la felicidad de la patria, al obrero feliz se va por la patria feliz”. “Arte es trabajo. Trabajo es arte”  “El primer afán de la libertad de Cuba sería, al día siguiente del triunfo, salir a sembrar trabajadores” “¡Triste el que muere sin haber hecho obra!”  “La vida de tocador no es para hombres”.

Para Martí: “Trabajar es lo verdadero y decir sin miedo lo que se piensa, he ahí las dos raíces”. “Sin honor no hay hombre. Cada cual viva de su sudor,  o no viva”. “Como yo trabajo, amo a los que trabajan”. “No se viene a la vida para disfrutar de productos ajenos”. “Se trae la obligación de crear productos propios”.

“La libertad es un premio que la Historia da al trabajo”. “He ahí un gran sacerdote, un sacerdote vivo: el trabajador”. “Un déspota no puede imponerse a un pueblo de trabajadores”.

Léase esta instructiva comparación de Martí sobre la suerte y el trabajo: “La Suerte siempre anda mirando a ver qué surge. Y el Trabajo siempre con el ojo listo y el ánimo fuerte, hace que surja algo. La Suerte se está en la cama, deseando que el cartero le traiga la noticia de una herencia, mientras que el Trabajo se levanta a las seis y con la pluma o el martillo pone los cimientos de un seguro bienestar. La Suerte siempre anda plañeando. El Trabajo silva, la Suerte se atiene al acaso. El Trabajo a la buena conducta. ¿Qué os gusta más: la Suerte o el Trabajo?¨

Expresó también que: “ No se trabaja para el aplauso de los egoístas. Se trabaja para la compañía futura de los mártires”.  “El político debe de trabajar para lo futuro”. Y  aseguró:  “Sin honor no hay hombre, que cada cual viva de su trabajo, o no viva”

 “Ver trabajar a todos es más bello que ver pensar a uno”, dijo. Y también:  “Es inútil y generalmente dañino, el hombre que goza del bienestar de que no ha sido creador”.

 

 

jueves, 1 de octubre de 2026

 

José Martí: El sacrificio oportuno es preferible a la aniquilación definitiva

.Orlando Guevara Núñez

Cuando José Martí expresó este pensamiento estaba tratando un tema para él esencial: las intenciones de los Estados Unidos de anexarse a Cuba. Fue en una carta a su amigo y patriota Gonzalo de Quesada, firmada el 29 de octubre de 1889, en Nueva York.

Con visión de presente y de futuro, está alertando Martí a Quesada, quien había sido nombrado Secretario del delegado de Argentina a la Conferencia Internacional Americana, en Washington, iniciada  el 2 de octubre de ese mismo año, sobre los peligros que se vislumbraban.

Le habla sobre “el peligro en que está usted, de que, con el pretexto de amistad, se le acerquen personas interesadas que quieran valerse de la posición de confianza de que goza, cerca de una delegación importante a la que con la astucia se quisiera deslumbrar, o confundir, o convertir, o traer a la estimación de personas que llevan el veneno donde no se les ve. Lo han de querer usar, descaradamente unos, y otros sin que usted lo sienta”.

Lo alerta sobre la habilidad de los hombres decididos a intrigar y necesitados de servir, y le dice que es necesario ser hábil y honrado, contra los que son hábiles, y no honrados.

Le comenta que “hay marea alta en todas estas cosas de anexión”, y sobre una presunta visita a La Habana del Secretario de Estado del gobierno de Estados

                                                  

Unidos, a favor de la anexión, respecto a la que él mismo ha recibido comunicación. En ese contexto, Martí considera peligroso, o por lo menos inútil, el  mencionado Congreso Internacional.

Fue posición de Martí la inconveniencia de que el tema Cuba fuera llevado a ese evento, en el que la parte principal la tendrían los Estados Unidos. Sin embargo, dice que comprendió inevitable incluir allí esa agenda, buscando siempre el modo más útil, puntualizando que “para mí no lo es ninguno que no le garantice a cuba su absoluta independencia”.

Afirma que para que la Isla sea norteamericana no necesitamos hacer ningún esfuerzo, porque si no aprovechamos el poco tiempo que nos queda para impedir que lo sea, por su propia descomposición vendrá a serlo. Dijo que eso espera este país  y a eso debemos oponernos nosotros. Plantea su oposición a que Estados Unidos pretenda la libertad cubana de España, siendo una nación que por razones geográficas, de estrategia, hacienda y política nos necesita.

Se refiere a los propósitos confesos o tácitos de los Estados Unidos sobre Cuba y expone  tres  interrogantes: La indemnización, ¿quién la había de garantizar, sino la única nación americana que puede hacerla efectiva?  Una vez en Cuba los Estados Unidos, ¿quién los saca de ella?  Y ¿por qué ha de quedar Cuba en América, como según este precedente quedaría, a manera no del pueblo que es, propio y capaz, sino como una nacionalidad artificial, creada por razones estratégicas?

Las respuestas, el propio Martí las ofrece en su carta a Gonzalo: “Base más segura quiero para mi pueblo. Ese plan, en sus resultados, sería un modo directo de anexión. Y su simple presentación lo es. Es cuando afirma que el sacrificio oportuno es preferible a la aniquilación definitiva. Y argumenta que es posible la paz de Cuba independiente con los Estados Unidos, y la existencia de Cuba independiente, sin la pérdida, o una transformación que es como la pérdida de nuestra nacionalidad,