sábado, 31 de octubre de 2026

 

José Martí: Cambiar de dueño no es ser libre

.Orlando Guevara Núñez

A su amigo querido, Gonzalo de Quesada, se está dirigiendo Martí,  cuando expresa  este criterio. La carta fue fechada en Nueva York, en noviembre 12 de 1889. 25 Se está hablando de la independencia de Cuba y del peligro de otras fórmulas que pretenden mediatizarla, lo cual provoca la reflexión martiana sobre el tema.

Por eso afirma a Gonzalo: “Yo quiero de veras la independencia de mi patria, pero no creo que esos planes de garantía, con Morenos por raíz, ayudan a la independencia, a no ser como medio para beneficiar con ella a los que no tienen interés  en verla lograda, sino en impedirla”.

Justifica su opinión  afirmando que no es que él tenga receta que todo lo cure, ni quiera hacer las cosas por sí mismo, sino “porque vivo por mi patria y por su libertad real, aunque sé que la vida no me ha de alcanzar para gozar el fruto de mis labores, y que este servicio se ha de hacer con la seguridad y el ánimo, de no esperar por él recompensa”.

Tras advertir el riesgo “tal vez mortal” para la libertad de Cuba- en alusión directa a los propósitos de Estados Unidos-  es que expresa el criterio de que cambiar de dueño no es ser libre. Y afirma que él quiere de veras la libertad de su patria. La historia le daría la razón al Apóstol de la independencia cubana en esa preocupación.

En otra parte de la misiva, expone Martí a su amigo;

“Tampoco, Gonzalo, me sorprende lo de la pregunta sobre la Luisiana. ¿Pues no se ha  venido hablando en el paseo, entre los mismos delegados, de la posibilidad y conveniencia de anexar a Cuba a los Estados Unidos?

Y le comenta: “Para todo hay ciegos, y cada empleo tiene en el mundo su hombre”.

Le dice conocer el rumor procedente de Washington de que el Congreso de ese país intenta tratar, bajo el interés de los Estados Unidos, el asunto Cuba, tema sobre el cual a él mismo han ido a preguntar.

Y confiesa estar “con menos vida que la necesaria, y con odio mayor cada día a la pluma, que no vale para clavar la verdad en los corazones, y sirve para que los hombres defiendan lo contrario de lo que les manda la verdadera conveniencia, que está en el honor, y nunca fuera de él”.

Una vez  más, Martí alerta sobre el peligro yanqui para Cuba

viernes, 30 de octubre de 2026

 

José Martí: Lo malo se ha de aborrecer, aunque sea nuestro. Y aún cuando no lo sea

 

.Orlando Guevara Núñez

Fue en un artículo titulado La verdad sobre los Estados Unidos, que vertió Martí ese concepto.  Ese trabajo fue publicado en el periódico Patria, el 23 de marzo de 1894.  Y comienza afirmando: “Es preciso que se sepa en nuestra América la verdad de los Estados Unidos” agrega que  lo bueno no se ha de desamar solo porque no sea nuestro.

Aclara que ni se debe exagerar su falta de propósito, por el prurito de negarles toda virtud, ni esconder sus faltas, o pregonarlas como virtudes. Calificó de “ignorancia y ligereza infantil  y punible hablar de los Estados Unidos y de las conquistas reales o aparentes de una comarca suya o grupo de ellas,  como de una nación total e igual, de libertad unánime y de conquistas definitivas, semejantes Estados Unidos son una ilusión o una superchería”.

Señala que de las covachas de Dakota y la nación que por ese territorio se va alzando bárbara y viril, hay otro mundo al Este, ciudades arrellanadas, privilegiadas, encastadas, sensuales e injustas.

Se refiere al excesivo amor en algunos, “como expresión del deseo  explicable e imprudente de un progreso vivaz y fogoso, sin ver que las ideas, como los árboles, han de venir de larga raíz y ser de suelo afín para que puedan prosperar. Afirma que  al recién nacido no se le da la sazón de madurez con colgarle bigotes y patilla de adultos. Monstruos se crean así, y no pueblos”.

Habla sobre la miseria, sobre la brutalidad de la riqueza, sobre las diferencias entre las personas. Reitera la conveniencia para América de conocer la verdad de los Estados Unidos, con el fin de que la fe  excesiva en la virtud ajena no nos debilite, en la época de la fundación, con la desconfianza inmotivada y funesta de lo propio.

Testifica sobre la realidad de que en Estados Unidos, en vez de apretarse las causas de unión, se aflojan;  en vez de resolverse los problemas de la humanidad, se reproducen; en vez de amalgamarse en la política nacional  las localidades, la dividen y la enconan; en vez de robustecerse la democracia y salvarse del odio y miseria de las monarquías, se corrompe y aminora la democracia, y renacen,  amenazantes, el odio y la miseria.

Sobre esa situación, alega Martí que no cumple con su deber quien  lo calla, sino quien lo dice. Ni cumple con el deber de hombre de conocer la verdad y esparcirla. Señala el deber de los hijos de América de impedir que caigan nuestros pueblos en la servidumbre inmoral y enervante de una civilización dañada y ajena.

Reconoce que Estados Unidos, desde su independencia, ha descendido en lo humano y lo viril, aspectos en los que es hoy superior la realidad hispanoamericana.

Luego de todas estas reflexiones, Martí  señala lo inobjetable de dos verdades, “útiles para nuestra América”: el carácter crudo, desigual y decadente de los Estados Unidos y la existencia en ellos, continua,  de todas las violencias, discordias, inmoralidades, y desórdenes de que se culpa a los pueblos hispanoamericanos.

 

jueves, 29 de octubre de 2026

 

Votos en contra que nos honran

.Orlando  Guevara   Núñez

Nueva victoria de Cuba en la ONU. 130 votos a su favor, 17 en contra y 25 abstenciones. Las maniobras yanquis volvieron a fracasar. A algunos les llama la atención  el incremento de votantes adversos. Basta con repasar esa lista para darnos cuenta  de que sus decisiones nos honran.

Estados Unidos e Israel  los encabezan , repitiendo el maridaje de siempre. Dos gobiernos genocidas, guerreristas, acostumbrados al crimen y la prepotencia . Autor del bloqueo a Cuba el primero; autor del genocidio en Palestina el otro;  Es lógico que ambos estén siempre contra un país digno y revolucionario como el nuestro.

 

Algunos  Caínes se sumaron ahora. En primer lugar Argentina,el mismo gobierno que ha traicionado a su pueblo, se ha entregado de lleno a los Estados Unidos y defiende a Israel, y le siguen otros .sumisos al imperio yanqui, como Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay. El chantaje y el soborno estuvieron por encima de los principios y la moral.

Otros prefirieron no arriesgarse apoyando  a Cuba y se acogieron a la abstención.  Ahí se juntan Chile, Haití, Honduras, Jamaica, Perú y la República Dominicana.

Pero de algo estamos seguros los cubanos:  una cosa son esos gobiernos y otras son esos pueblos. Algún día  los lacayos del imperio tendrán que rendir cuenta y serán enviados al estercolero de la historia, mientras que Cuba seguirá de pie, luchando, sin dejarse intimidar por nadie, sin dejarse vencer.

Muchos, al examinar el  resultado de las votaciones, se preguntan cuál fue la posición de Venezuela. Hela aquí:  este país, por deuda en el pago que corresponde a los miembros de la ONU, tiene vetado el voto, no puede ejercerlo. Pero tiene derecho a la palabra y no lo ejerció.

Una cosa importante  quedó demostrada durante el debate: el Secretario General de la ONU, cuando Bruno Rodríguez, nuestro valioso  canciller, pidió la palabra por una cuestión de orden,, se negaba a dársela, violando lo reglamentado, tal vez por miedo al imperio yanqui. Pero tuvo que ceder. Y la voz  de Cuba tuvo que escucharse. La prepotencia yanqui  fue derrotada.

Para los 130 que nos respaldaron, nuestro reconocimiento y nuestro compromiso de que no les fallaremos.

Hoy, con mayor fuerza, podemos proclamar nuestras consignas victoriosas de ¡ Patria o Muerte! ¡Venceremos!