viernes, 30 de octubre de 2026

 

José Martí: Lo malo se ha de aborrecer, aunque sea nuestro. Y aún cuando no lo sea

 

.Orlando Guevara Núñez

Fue en un artículo titulado La verdad sobre los Estados Unidos, que vertió Martí ese concepto.  Ese trabajo fue publicado en el periódico Patria, el 23 de marzo de 1894.  Y comienza afirmando: “Es preciso que se sepa en nuestra América la verdad de los Estados Unidos” agrega que  lo bueno no se ha de desamar solo porque no sea nuestro.

Aclara que ni se debe exagerar su falta de propósito, por el prurito de negarles toda virtud, ni esconder sus faltas, o pregonarlas como virtudes. Calificó de “ignorancia y ligereza infantil  y punible hablar de los Estados Unidos y de las conquistas reales o aparentes de una comarca suya o grupo de ellas,  como de una nación total e igual, de libertad unánime y de conquistas definitivas, semejantes Estados Unidos son una ilusión o una superchería”.

Señala que de las covachas de Dakota y la nación que por ese territorio se va alzando bárbara y viril, hay otro mundo al Este, ciudades arrellanadas, privilegiadas, encastadas, sensuales e injustas.

Se refiere al excesivo amor en algunos, “como expresión del deseo  explicable e imprudente de un progreso vivaz y fogoso, sin ver que las ideas, como los árboles, han de venir de larga raíz y ser de suelo afín para que puedan prosperar. Afirma que  al recién nacido no se le da la sazón de madurez con colgarle bigotes y patilla de adultos. Monstruos se crean así, y no pueblos”.

Habla sobre la miseria, sobre la brutalidad de la riqueza, sobre las diferencias entre las personas. Reitera la conveniencia para América de conocer la verdad de los Estados Unidos, con el fin de que la fe  excesiva en la virtud ajena no nos debilite, en la época de la fundación, con la desconfianza inmotivada y funesta de lo propio.

Testifica sobre la realidad de que en Estados Unidos, en vez de apretarse las causas de unión, se aflojan;  en vez de resolverse los problemas de la humanidad, se reproducen; en vez de amalgamarse en la política nacional  las localidades, la dividen y la enconan; en vez de robustecerse la democracia y salvarse del odio y miseria de las monarquías, se corrompe y aminora la democracia, y renacen,  amenazantes, el odio y la miseria.

Sobre esa situación, alega Martí que no cumple con su deber quien  lo calla, sino quien lo dice. Ni cumple con el deber de hombre de conocer la verdad y esparcirla. Señala el deber de los hijos de América de impedir que caigan nuestros pueblos en la servidumbre inmoral y enervante de una civilización dañada y ajena.

Reconoce que Estados Unidos, desde su independencia, ha descendido en lo humano y lo viril, aspectos en los que es hoy superior la realidad hispanoamericana.

Luego de todas estas reflexiones, Martí  señala lo inobjetable de dos verdades, “útiles para nuestra América”: el carácter crudo, desigual y decadente de los Estados Unidos y la existencia en ellos, continua,  de todas las violencias, discordias, inmoralidades, y desórdenes de que se culpa a los pueblos hispanoamericanos.

 

jueves, 29 de octubre de 2026

 

Votos en contra que nos honran

.Orlando  Guevara   Núñez

Nueva victoria de Cuba en la ONU. 130 votos a su favor, 17 en contra y 25 abstenciones. Las maniobras yanquis volvieron a fracasar. A algunos les llama la atención  el incremento de votantes adversos. Basta con repasar esa lista para darnos cuenta  de que sus decisiones nos honran.

Estados Unidos e Israel  los encabezan , repitiendo el maridaje de siempre. Dos gobiernos genocidas, guerreristas, acostumbrados al crimen y la prepotencia . Autor del bloqueo a Cuba el primero; autor del genocidio en Palestina el otro;  Es lógico que ambos estén siempre contra un país digno y revolucionario como el nuestro.

 

Algunos  Caínes se sumaron ahora. En primer lugar Argentina,el mismo gobierno que ha traicionado a su pueblo, se ha entregado de lleno a los Estados Unidos y defiende a Israel, y le siguen otros .sumisos al imperio yanqui, como Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay. El chantaje y el soborno estuvieron por encima de los principios y la moral.

Otros prefirieron no arriesgarse apoyando  a Cuba y se acogieron a la abstención.  Ahí se juntan Chile, Haití, Honduras, Jamaica, Perú y la República Dominicana.

Pero de algo estamos seguros los cubanos:  una cosa son esos gobiernos y otras son esos pueblos. Algún día  los lacayos del imperio tendrán que rendir cuenta y serán enviados al estercolero de la historia, mientras que Cuba seguirá de pie, luchando, sin dejarse intimidar por nadie, sin dejarse vencer.

Muchos, al examinar el  resultado de las votaciones, se preguntan cuál fue la posición de Venezuela. Hela aquí:  este país, por deuda en el pago que corresponde a los miembros de la ONU, tiene vetado el voto, no puede ejercerlo. Pero tiene derecho a la palabra y no lo ejerció.

Una cosa importante  quedó demostrada durante el debate: el Secretario General de la ONU, cuando Bruno Rodríguez, nuestro valioso  canciller, pidió la palabra por una cuestión de orden,, se negaba a dársela, violando lo reglamentado, tal vez por miedo al imperio yanqui. Pero tuvo que ceder. Y la voz  de Cuba tuvo que escucharse. La prepotencia yanqui  fue derrotada.

Para los 130 que nos respaldaron, nuestro reconocimiento y nuestro compromiso de que no les fallaremos.

Hoy, con mayor fuerza, podemos proclamar nuestras consignas victoriosas de ¡ Patria o Muerte! ¡Venceremos!

miércoles, 28 de octubre de 2026

 

ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Tomada de la cuenta X del Presidente Miguel Díaz-Canel

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó este miércoles, con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, la resolución que reclama el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba.

El resultado confirmó el respaldo de una amplia mayoría de los Estados miembros al levantamiento de esa política, tras dos jornadas de debate en las que numerosas delegaciones denunciaron sus consecuencias para la población cubana y el carácter extraterritorial de las restricciones estadounidenses.

Tras conocerse el resultado de la votación, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, destacó en su cuenta en X que «el mundo ha vuelto a pronunciarse mayoritariamente contra el bloqueo, incluso por encima de las más groseras presiones y chantajes de EE. UU para cambiar el rumbo de esta votación».

 

Foto: Tomada de X

El podio del máximo órgano normativo de la ONU fue tomado, una vez más, por Washington, como escenario para desviar la atención del tema central que se discutía este martes en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La existencia del bloqueo es palpable e innegable, tanto para quienes viven dentro como fuera de Cuba. Es un hecho conocido, que afecta a terceros países, de ahí que EE. UU. no tiene argumentos para negarlo, e intenta desplazar la mirada de la comunidad internacional de esa realidad.

Las «herramientas» diplomáticas de la Casa Blanca y sus representantes han mutado. Ya no les es efectivo, ante la mirada del mundo, presionar y amenazar a los Estados soberanos para variar su voto a favor de la resolución que pide el cese del bloqueo contra la Isla. Ahora, crean escenarios que nada tienen que ver con el asunto que reúne por estos días a la AGNU.

Ante ese discurso errado, la delegación de la nación caribeña solicitó mociones de orden. Las acusaciones de Mike Waltz, representante permanente de EE. UU. ante la ONU –en un espacio que debería ser terreno fértil para la paz y el entendimiento– recibieron la respuesta de Cuba.

«Estados Unidos no solo miente de manera grosera y prepotente: falta a la dignidad de los Estados miembros, ejerce presiones y ofende la dignidad del pueblo y del Gobierno de Cuba», afirmó el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla.

El embajador estadounidense se atrevió a culpar a las autoridades cubanas de la compleja situación que vive el país, obviando deliberadamente que el bloqueo ha persistido durante más de seis décadas y que se ha visto arreciado como nunca desde que inició este año.

El cerco petrolero, las órdenes ejecutivas, la permanencia de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, la retención de contenedores con insumos básicos… fueron «olvidados» por Waltz, aun cuando su Gobierno es el responsable de cada una de esas formas de castigo colectivo. 

Sin embargo, no faltaron en sus palabras los cuestionamientos a la cooperación médica internacional de Cuba, reconocida luego por buena parte de los oradores de diversas naciones. Se propuso también hacer dudar a los presentes en la magna sala sobre el destino de la ayuda humanitaria enviada por EE. UU. Sí, la desfachatez fue del embajador país que acosa a quienes son solidarios con el pueblo cubano.

Intentó hablar de libertades el mismo al que el Canciller cubano conminó a que su Gobierno les permitiese a sus ciudadanos viajar a la Mayor de las Antillas.

Olvidó también el «mentiroso» permanente de la nación norteña ante la ONU, que se encontraba en territorio internacional, cuando amenazó al jefe de la diplomacia cubana: «Esto es América», dijo.

Las mentiras, se sabe, tienen patas cortas. Así, pese a las calumnias y el show preparado por Washington, la justicia y la razón que le asisten a Cuba en la defensa de su soberanía, fueron acompañadas por numerosas delegaciones, quienes reconocieron que el bloqueo es el principal obstáculo para el desarrollo económico y social de la nación caribeña.

 

No es lomo tranquilo el pueblo cubano. Quien se le siente encima, aunque sea con albarda adobada y sedosa, no tendrá tiempo de entrar el pie al estribo

.Orlando Guevara Núñez  

A esta reflexión, agregó José Martí: “No nos ofusquemos con nombres de independencia, u otros nombres meramente políticos. Nada son los partidos políticos si no representan condiciones sociales. Estas reflexiones están contenidas en un artículo publicado  el 31 de marzo de 1894, en el periódico Patria, titulado Los cubanos de Jamaica y los revolucionarios de Haití.

Comienza nuestro Héroe Nacional desenmascarando la campaña española de azuzar el miedo a la revolución, bajo el pretexto de que se derivaría de ella una guerra de razas. Y afirma que la primera guerra demostró esa falsedad, cuando juntos pelearon y murieron personas blancas y negras, unidas en un mismo ideal libertario.

Los enemigos de la revolución predicaban que en Cuba ella significaría un predominio  violento de la raza negra. Y pretendían atemorizar a los blancos con esa farsa.

Se refiere  a  los únicos interesados en fomentar una división  entre personas, que en Cuba han luchado juntas por su verdadera libertad.

Y dice que quien ama a la libertad, previsora y enérgica, ama a la revolución. Y sentencia que  la justicia, la igualdad del mérito, el trato respetuoso del hombre, la igualdad plena del derecho, eso es la revolución.

Desmiente Martí un supuesto trato secreto de los revolucionarios cubanos con los haitianos y señala las diferencias entre ambos; los primeros, esclavos llegados de África, contra los colonos franceses; los segundos,  una nivelación de cultura de mestizos, de negros y blancos, que han peleado largamente por su libertad. Cuando las obras defienden, no hay por qué defenderse, dice.

Y agrega que los honrados se juntan, y los bribones los lapidan. De un lado están los que tienden las manos incansables a la humanidad: de otro, aquellos demonios de Santa Teresa, “los que no saben amar”. Otra vez, la verdad martiana destruyendo intrigas.