viernes, 25 de septiembre de 2026

 

 

 

 

 

 

Fidel en la ONU, hace 66 años

.Orlando Guevara Núñez

El 26 de septiembre de 1960, nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro pronunció un discurso en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas  (ONU). Un discurso trascendental, con fuerza de presencia,

De esa intervención, que duró más de cuatro horas, selecciono algunos párrafos, demostrativos de realidades que aún afectan a muchos pueblos del mundo. Y dejaron clara la posición de principios de Cuba.

“Y con toda lealtad a esta institución, yo debo decir aquí que por eso los pueblos, el pueblo nuestro, sí, nuestro pueblo, ese pueblo que está allá en nuestra patria, pero que es un pueblo que ha aprendido mucho, y que es un pueblo, lo decimos con orgullo, que está a la altura del rol que está jugando en este momento, y de la lucha heroica que está librando..., nuestro pueblo que ha aprendido en esta escuela de los últimos acontecimientos internacionales, sabe que a última hora, cuando su derecho ha sido negado, cuando sobre él se enciman las fuerzas agresivas, le queda el recurso supremo y el recurso heroico de resistir, cuando su derecho no sea garantizado ni en la OEA ni en la ONU”.

“Si Kennedy no fuera un millonario analfabeto e ignorante (APLAUSOS), debería comprender que no es posible hacer una revolución contra los campesinos en las montañas, apoyados en los terratenientes, y que cuantas veces el imperialismo ha tratado de fomentar grupos contrarrevolucionarios, en el curso de unos pocos días las milicias campesinas los han puesto fuera de combate.  Pero él parece que leyó, vio en alguna novela de Hollywood, o en alguna película, alguna historia sobre guerrillas, y cree que es posible, socialmente, hacer hoy una guerra de guerrillas en Cuba’.

“De todos modos, es desalentador, y nadie piense, sin embargo, que estas opiniones sobre las declaraciones de Kennedy indiquen que nosotros sentimos ninguna simpatía por el otro, el señor Nixon (RISAS), que ha hecho unas declaraciones similares.  Para nosotros, los dos carecen de seso político.  (APLAUSOS PROLONGADOS).”

: Para qué darle más vuelta a la cuestión.  Este es el quid de la cosa, incluso, el quid de la paz y de la guerra, el quid de la carrera armamentista o del desarme.  Las guerras, desde el principio de la humanidad, han surgido, fundamentalmente, por una razón:  el deseo de unos de despojar a otros de sus riquezas.  ¡Desaparezca la filosofía del despojo, y habrá desaparecido la filosofía de la guerra!  (APLAUSOS.)  ¡Desaparezcan las colonias, desaparezca la explotación de los países por los monopolios, y entonces la humanidad habrá alcanzado una verdadera etapa de progreso!”

 

“Mientras ese paso no se da, mientras esa etapa no se alcanza, el mundo tiene que vivir constantemente bajo la pesadilla de verse envuelto en cualquier crisis, en una conflagración atómica.  ¿Por qué?  Porque hay quienes están interesados en mantener el despojo, hay quienes están interesados en mantener la explotación”.

 

“Luego, los colonialistas son enemigos del desarme.  Hay que luchar con la opinión pública del mundo para imponerles el desarme, como hay que imponerles, luchando con la opinión pública del mundo, el derecho de los pueblos a su liberación política y económica”

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“Son enemigos del desarme los monopolios, porque además de que con las armas defienden a esos intereses, la carrera armamentista siempre ha sido un gran negocio para los monopolios.  Y, por ejemplo, es de todos sabido que los grandes monopolios en este país duplicaron sus capitales a raíz de la Segunda Guerra.  Como los cuervos, los monopolios se nutren de los cadáveres que nos traen las guerras”.

 

“Y la guerra es un negocio.  Hay que desenmascarar a los que negocian con la guerra, a los que se enriquecen con la guerra.  Hay que abrirle los ojos al mundo, y enseñarle quiénes son los que negocian con el destino de la humanidad, los que negocian con el peligro de la guerra, sobre todo cuando la guerra puede ser tan espantosa que no queden esperanzas de liberación, de salvarse, al mundo”.

"La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba condena, en fin, la explotación del hombre por el hombre, y la explotación de los países subdesarrollados por el capital financiero imperialista”.

 

"En consecuencia, la Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba, proclama ante América" —y lo proclama aquí ante el mundo:

 

"El derecho de los campesinos a la tierra; el derecho del obrero al fruto de su trabajo; el derecho de los niños a la educación; el derecho de los enfermos a la asistencia médica y hospitalaria; el derecho de los jóvenes al trabajo; el derecho de los estudiantes a la enseñanza libre, experimental y científica; el derecho de los negros y los indios a la 'dignidad plena del hombre'; el derecho de la mujer a la igualdad civil, social y política; el derecho del anciano a una vejez segura; el derecho de los intelectuales, artistas y científicos a luchar, con sus obras, por un mundo mejor; el derecho de los Estados a la nacionalización de los monopolios imperialistas, rescatando así las riquezas y recursos nacionales; el derecho de los países al comercio libre con todos los pueblos del mundo; el derecho de las naciones a su plena soberanía, el derecho de los pueblos a convertir sus fortalezas militares en escuelas, y armar a sus obreros" —porque en esto nosotros tenemos que ser armamentistas, en armar a nuestro pueblo para defendernos de los ataques imperialistas—, "campesinos, estudiantes, intelectuales, al negro, al indio, a la mujer, al joven, al anciano, a todos los oprimidos y explotados, para que defiendan, por sí mismos, sus derechos y sus destinos."

Algunos querían conocer cuál era la línea del Gobierno Revolucionario de Cuba.  Pues bien, ¡esta es nuestra línea!

(OVACION)

jueves, 24 de septiembre de 2026

 

José Martí: Los malos solo se abren camino por entre las divisiones de los buenos

.Orlando Guevara Núñez

Prolífera fue la obra periodística de nuestro Héroe Nacional en Estados Unidos. Allí, y en otros muchos países, escribió en importantes periódicos y revistas. Así, vio la luz, en La Nación, de Argentina, el 2 de diciembre de 1890, un artículo suyo, escrito el 11 de octubre anterior, en el cual aparece el aforismo aquí citado.

Un acápite del escrito, el  último, está dedicado a las elecciones de Estados Unidos, con la obligada referencia a la enconada lucha por el poder entre los demócratas y los republicanos.

Y ya, como epílogo, habla de una agrupación de Partidos, la Liga Municipal del Pueblo, con la esperanzas de vencer en Nueva York y elegir allí a su corregidor. Cataloga de hermoso ver en el mismo estrado a un orador de los obreros, junto a un brillante orador americano.

Dice que aspiran al triunfo ahora en las próximas elecciones, porque “el empuje de un pueblo irritado solo lo detienen sus propios errores. Y a continuación, el juicio de que los malos solo se abren camino por entre las divisiones de los buenos.

 

miércoles, 23 de septiembre de 2026

 

José Martí: Atienda a lo justo en tiempo el que no quiera que lo justo lo devore

 .Orlando Guevara Núñez  

Una vez más, sobre los Estados Unidos habla Martí. Está abordando temas relacionados con la sociedad.  Habla sobre el voto de una enmienda de la Constitución, que prohíbe la fabricación y venta de licores, sobre el apego de la población al consumo de esos licores, sobre el carácter del voto, Su artículo fue publicado en el periódico La Opinión Pública, de Montevideo, Uruguay, en 1889.

Menciona  otra reforma en la que están juntando esfuerzos tanto Demócratas como Republicanos: la del voto libre y secreto, de manera que el que lo quiera comprar no pueda impedir que el elector sobornado ejerza su derecho y vote por quien quiera, sin que pueda ser descubierto por quien lo sobornó. Dice, sobre esto, que el mismo hombre vil no tiene gusto mayor que el de burlarse de quien lo envilece.

Opina  que el voto, aún violado, es útil, porque el que lo viola queda tachado de ladrón. Y dice que en las repúblicas es un deber ejercitar todos los derechos.

Aborda otros temas relacionados con la desigualdad social, las luchas políticas y los derechos de los hombres a pensar. Afirma que “En Nueva York cazan a los socialistas por las calles o poco menos; pero en Boston se juntan los pensadores a meditar sobre los males públicos, y una reunión de gente rica y aristocrática declara que las relaciones actuales entre los hombres son bárbaras y temibles, y que es preciso que los ricos de Boston estudien el modo de distribuir mejor la riqueza nacional, porque sobre pilas de votos comprados va mal la república, y no se ha de acabar por levantar aquí los dos montes que se han ido haciendo en todos los pueblos, uno de oro, y otro de cólera. Es necesario, dicen de Boston, que lo que es de todos por la naturaleza, no pase a ser propiedad de unos pocos”.

A continuación expone su punto de vista sobre este tema: “Las riquezas injustas; las riquezas que se arman contra la libertad, y la corrompen; las riquezas que excitan  la ira de los necesitados, de los defraudados, vienen siempre del goce de un privilegio sobre las propiedades naturales, sobre los elementos, sobre el agua y la tierra, que solo pueden pertenecer, a modo de depósito, al que saque mayor provecho de ellos para el  bienestar común”. Y  afirma: “Con el trabajo honrado jamás se acumulan esas fortunas insolentes”.

Y es más categórico al opinar que el robo, el abuso, la inmoralidad están debajo de esas fortunas enormes.  Explica que los pudientes en Boston han dicho que hay que ordenar mejor el mundo, si no quieren que el mundo se les venga encima. Y con ese fin realizan estudios de reformas sociales. Reformas, desde luego, promovidas por los ricos para preservar su poder. Es el momento en que Martí afirma que Atienda a lo justo en tiempo el que no quiera que lo justo lo devore.