jueves, 25 de junio de 2026

 

José Martí: Los malos solo se abren camino por entre las divisiones de los buenos

.Orlando Guevara Núñez

Prolífera fue la obra periodística de nuestro Héroe Nacional en Estados Unidos. Allí, y en otros muchos países, escribió en importantes periódicos y revistas. Así, vio la luz, en La Nación, de Argentina, el 2 de diciembre de 1890, un artículo suyo, escrito el 11 de octubre anterior, en el cual aparece el aforismo aquí citado.

Un acápite del escrito, el  último, está dedicado a las elecciones de Estados Unidos, con la obligada referencia a la enconada lucha por el poder entre los demócratas y los republicanos.

Y ya, como epílogo, habla de una agrupación de Partidos, la Liga Municipal del Pueblo, con la esperanzas de vencer en Nueva York y elegir allí a su corregidor. Cataloga de hermoso ver en el mismo estrado a un orador de los obreros, junto a un brillante orador americano.

Dice que aspiran al triunfo ahora en las próximas elecciones, porque “el empuje de un pueblo irritado solo lo detienen sus propios errores. Y a continuación, el juicio de que los malos solo se abren camino por entre las divisiones de los buenos.

 

miércoles, 24 de junio de 2026

 

José Martí: Atienda a lo justo en tiempo el que no quiera que lo justo lo devore

.Orlando Guevara Núñez

Una vez más, sobre los Estados Unidos habla Martí. Está abordando temas relacionados con la sociedad.  Habla sobre el voto de una enmienda de la Constitución, que prohíbe la fabricación y venta de licores, sobre el apego de la población al consumo de esos licores, sobre el carácter del voto, Su artículo fue publicado en el periódico La Opinión Pública, de Montevideo, Uruguay, en 1889.

Menciona  otra reforma en la que están juntando esfuerzos tanto Demócratas como Republicanos: la del voto libre y secreto, de manera que el que lo quiera comprar no puedaimpedir que el elector sobornado ejerza su derecho y vote por quien quiera, sin que pueda ser descubierto por quien lo sobornó. Dice, sobre esto, que el mismo hombre vil no tiene gusto mayor que el de burlarse de quien lo envilece.

Opina  que el voto, aún violado, es útil, porque el que lo viola queda tachado de ladrón. Y dice que en las repúblicas es un deber ejercitar todos los derechos.

Aborda otros temas relacionados con la desigualdad social, las luchas políticas y los derechos de los hombres a pensar. Afirma que “En Nueva York cazan a los socialistas por las calles o poco menos; pero en Boston se juntan los pensadores a meditar sobre los males públicos, y una reunión de gente rica y aristocrática declara que las relaciones actuales entre los hombres son bárbaras y temibles, y que es preciso que los ricos de Boston estudien el modo de distribuir mejor la riqueza nacional, porque sobre pilas de votos comprados va mal la república, y no se ha de acabar por levantar aquí los dos montes que se han ido haciendo en todos los pueblos, uno de oro, y otro de cólera. Es necesario, dicen de Boston, que lo que es de todos por la naturaleza, no pase a ser propiedad de unos pocos”.

A continuación expone su punto de vista sobre este tema: “Las riquezas injustas; las riquezas que se arman contra la libertad, y la corrompen; las riquezas que excitan  la ira de los necesitados, de los defraudados, vienen siempre del goce de un privilegio sobre las propiedades naturales, sobre los elementos, sobre el agua y la tierra, que solo pueden pertenecer, a modo de depósito, al que saque mayor provecho de ellos para el  bienestar común”. Y  afirma: “Con el trabajo honrado jamás se acumulan esas fortunas insolentes”.

Y es más categórico al opinar que el robo, el abuso, la inmoralidad están debajo de esas fortunas enormes.  Explica que los pudientes en Boston han dicho que hay que ordenar mejor el mundo, si no quieren que el mundo se les venga encima. Y con ese fin realizan estudios de reformas sociales. Reformas, desde luego, promovidas por los ricos para preservar su poder. Es el momento en que Martí afirma que Atienda a lo justo en tiempo el que no quiera que lo justo lo devore

martes, 23 de junio de 2026

 

José Martí: Crítica es el ejercicio del criterio

.Orlando Guevara Núñez

Aún hoy, cuando de crítica hablamos, existen diferencias en la interpretación sobre su contenido. En su época, Martí supo definir un contenido que sitúa a la crítica en su justo medio. He aquí sus conceptos:

“Crítica es el ejercicio del criterio. Destruye los ídolos falsos, pero conserva en todo su fulgor a los dioses verdaderos. Criticar, no es morder, ni tenacear, ni clavar en la áspera picota, no es consagrarse impíamente a escudriñar con miradas avaras en la obra bella los lunares y las manchas que la afean; es señalar con noble intento el lunar negro, y desvanecer con mano piadosa la sombra que oscurece la obra bella. Criticar es amar: y aunque no lo fuera, no está en que iniciemos época favorable a la agitación y dura crítica; que en las horas de riesgo y de combate, cuando las penas de la lucha vienen y tintan el ánimo sereno, cuando no sobre firme tierra sino sobre arena mobilísima,  fresca a trechos y oscura, descansa el pie agitado, es ley suprema, urgente y salvadora la hermosa ley de amar.

Partiendo de ese mismo concepto, expresa al inicio: “A  hacer crítica de los dramas de D. José de Echegaray se dice que he salido a esta tribuna. A hacer crítica viniera y no justicia, si por crítica debiera de  entenderse ese mezquino afán de hallar defectos, ese celo del  ajeno bien, ese placer del mal ajeno, huéspedes ciertamente indignos de pechos generosos”.

Estas consideraciones, aparecen en unos apuntes de José Martí para su discurso en el  Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa, pronunciado el 21 de junio de 1879, sobre la obra dramática de José de Echegaray.