sábado, 27 de junio de 2026

 

José Martí: El caudal de los pueblos son sus héroes

.Orlando Guevara Núñez

Extenso escrito de Martí, con un tema central: la muerte del presidente de los Estados Unidos, James A. Garfield, fallecido el 19 de septiembre de 1881, víctima de un asesinato. El trabajo periodístico está fechado el 1ro. de octubre de ese año, y publicado en  La Opinión Nacional,  de Caracas, 18 días después.

Describe la conmoción nacional – y más allá- de la muerte de este mandatario, sobre quien escribió en disímiles oportunidades. Y afirma que “A este hombre lo ha matado un elemento oculto, que obra poderosamente contra las fuerzas de construcción, entre las fuerzas de destrucción de la humanidad: un elemento rencoroso, inteligente  e implacable: el odio a la virtud”.

Se estaba refiriendo, evidentemente, no al hombre que ejecutó el atentado, ya en prisión, sino  a los intereses que estaban detrás del crimen.

Habla sobre la generosidad y honestidad del presidente asesinado. Dice que un mártir es como un padre y como hermano de los hombres en cuyo beneficio muere. Y que así están todos en esa nación, como si hubiesen perdido a su padre o a su hermano.

En hermosa metáfora, apunta Martí, después de expresar que el caudal de los pueblos son sus héroes, que “Los hombres son pequeños maguas que chocan y  se quiebran, y de los vasos rotos surge esencia de amor que alienta al vivo”.

Y el párrafo final encierra una verdad palpable: “La tierra es una lid tempestuosa, en que los hombres, como ápices de brillantes y chispas fúlgidas, saltan, revolotean, lucen y perecen; la tierra es un mortal combate cuerpo a cuerpo, ira a ira, diente a diente, entre la ley del amor y la ley del odio

jueves, 25 de junio de 2026

 

José Martí: Los malos solo se abren camino por entre las divisiones de los buenos

.Orlando Guevara Núñez

Prolífera fue la obra periodística de nuestro Héroe Nacional en Estados Unidos. Allí, y en otros muchos países, escribió en importantes periódicos y revistas. Así, vio la luz, en La Nación, de Argentina, el 2 de diciembre de 1890, un artículo suyo, escrito el 11 de octubre anterior, en el cual aparece el aforismo aquí citado.

Un acápite del escrito, el  último, está dedicado a las elecciones de Estados Unidos, con la obligada referencia a la enconada lucha por el poder entre los demócratas y los republicanos.

Y ya, como epílogo, habla de una agrupación de Partidos, la Liga Municipal del Pueblo, con la esperanzas de vencer en Nueva York y elegir allí a su corregidor. Cataloga de hermoso ver en el mismo estrado a un orador de los obreros, junto a un brillante orador americano.

Dice que aspiran al triunfo ahora en las próximas elecciones, porque “el empuje de un pueblo irritado solo lo detienen sus propios errores. Y a continuación, el juicio de que los malos solo se abren camino por entre las divisiones de los buenos.

 

miércoles, 24 de junio de 2026

 

José Martí: Atienda a lo justo en tiempo el que no quiera que lo justo lo devore

.Orlando Guevara Núñez

Una vez más, sobre los Estados Unidos habla Martí. Está abordando temas relacionados con la sociedad.  Habla sobre el voto de una enmienda de la Constitución, que prohíbe la fabricación y venta de licores, sobre el apego de la población al consumo de esos licores, sobre el carácter del voto, Su artículo fue publicado en el periódico La Opinión Pública, de Montevideo, Uruguay, en 1889.

Menciona  otra reforma en la que están juntando esfuerzos tanto Demócratas como Republicanos: la del voto libre y secreto, de manera que el que lo quiera comprar no puedaimpedir que el elector sobornado ejerza su derecho y vote por quien quiera, sin que pueda ser descubierto por quien lo sobornó. Dice, sobre esto, que el mismo hombre vil no tiene gusto mayor que el de burlarse de quien lo envilece.

Opina  que el voto, aún violado, es útil, porque el que lo viola queda tachado de ladrón. Y dice que en las repúblicas es un deber ejercitar todos los derechos.

Aborda otros temas relacionados con la desigualdad social, las luchas políticas y los derechos de los hombres a pensar. Afirma que “En Nueva York cazan a los socialistas por las calles o poco menos; pero en Boston se juntan los pensadores a meditar sobre los males públicos, y una reunión de gente rica y aristocrática declara que las relaciones actuales entre los hombres son bárbaras y temibles, y que es preciso que los ricos de Boston estudien el modo de distribuir mejor la riqueza nacional, porque sobre pilas de votos comprados va mal la república, y no se ha de acabar por levantar aquí los dos montes que se han ido haciendo en todos los pueblos, uno de oro, y otro de cólera. Es necesario, dicen de Boston, que lo que es de todos por la naturaleza, no pase a ser propiedad de unos pocos”.

A continuación expone su punto de vista sobre este tema: “Las riquezas injustas; las riquezas que se arman contra la libertad, y la corrompen; las riquezas que excitan  la ira de los necesitados, de los defraudados, vienen siempre del goce de un privilegio sobre las propiedades naturales, sobre los elementos, sobre el agua y la tierra, que solo pueden pertenecer, a modo de depósito, al que saque mayor provecho de ellos para el  bienestar común”. Y  afirma: “Con el trabajo honrado jamás se acumulan esas fortunas insolentes”.

Y es más categórico al opinar que el robo, el abuso, la inmoralidad están debajo de esas fortunas enormes.  Explica que los pudientes en Boston han dicho que hay que ordenar mejor el mundo, si no quieren que el mundo se les venga encima. Y con ese fin realizan estudios de reformas sociales. Reformas, desde luego, promovidas por los ricos para preservar su poder. Es el momento en que Martí afirma que Atienda a lo justo en tiempo el que no quiera que lo justo lo devore