sábado, 28 de febrero de 2026
Cuba revela nuevos detalles sobre el intento de infiltración armada con fines terroristas (+ Fotos y Video)
Armamento incautado tras intento de infiltración en Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla.
Nuevos detalles sobre el proceso investigativo derivado del intento de infiltración al territorio nacional de una lancha rápida con matrícula de Estados Unidos fueron ofrecidos en una emisión especial del programa televisivo Razones de Cuba.
Según explicó el primer coronel Ybey Carballo Pérez, jefe de Estado Mayor de la Dirección de Tropas Guardafronteras, la respuesta cubana ante el hecho se ajustó estrictamente a la base reglamentaria, sustentada en un “escalonamiento de las medidas de fuerza frente a un objetivo infractor: primero se identifica, luego se persigue, se acompaña y se persuade”.
Subrayó que el empleo del armamento constituye el último recurso. “Solo se responde con armas de fuego cuando somos agredidos. Es un modelo de actuación racional y defensivo, que prioriza evitar el uso de las armas salvo en situaciones de agresión directa”, precisó.
Detalles del enfrentamiento
Embarcación guardafrontera cubana.
Carballo Pérez detalló que el incidente ocurrió el día 25, en el municipio de Corralillo, en un área de la cayería exterior conocida como Los Cayos de Falcones, específicamente en el canalizo Los Pinos.
“Estamos hablando de unas 10 millas de la faja costera, pero apenas a una milla náutica de la faja exterior. Las aguas territoriales cubanas comprenden 12 millas náuticas. La embarcación violó el espacio de aguas jurisdiccionales cubanas”, puntualizó.
El objetivo naval fue detectado a las 7:10 a.m. mediante los medios técnicos de las Tropas Guardafronteras, a 3,7 millas náuticas dentro de aguas territoriales. “Se trataba de una embarcación sospechosa. Se orientó entonces a nuestra lancha interceptora número 25 proceder a su identificación”, explicó.
Durante la aproximación, el objetivo infractor —de procedencia estadounidense— comenzó a desplazarse rumbo sur a una velocidad de 24 nudos. La lancha transportaba aproximadamente 1,8 toneladas de peso.
El jefe militar señaló además que se observaron personas en el agua, quienes, al advertir la presencia de la unidad cubana, reembarcaron y pusieron proa al oeste. “Nos encontrábamos a 185 metros cuando fuimos agredidos con disparos. Como consecuencia, resultó herido el comandante de la unidad, el capitán Yosmany Hernández Hernández, quien recibió impactos en el abdomen y el antebrazo y sangraba abundantemente”.
Ante la agresión, la tripulación cubana —integrada por cinco combatientes— respondió al fuego. En el intercambio resultaron abatidos tres de los diez ocupantes de la lancha infractora y siete quedaron heridos. “A pesar de estar lesionado, el capitán no abandonó el timón”, rememoró.
Carballo Pérez valoró que la reacción fue “correcta, enérgica y firme”, conforme a los protocolos establecidos. Reiteró que las Tropas Guardafronteras mantienen un dispositivo en permanente de disposición combativa, apoyado en medios técnicos de observación que elevan la efectividad operacional.
Tras la neutralización de la embarcación, los heridos fueron evacuados y trasladados a centros hospitalarios. El armamento empleado por la parte cubana consistió en tres fusiles AKM y una ametralladora ligera RPK.
Resultados de la investigación preliminar
Armamento incautado tras intento de infiltración en Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla.
Por su parte, el coronel Víctor Álvarez Valle, segundo jefe del órgano especializado en delitos contra la Seguridad del Estado, informó que, ante hechos de esta naturaleza, se conforma un equipo multidisciplinario para conducir la investigación.
Reveló que, como novedad, la instrucción penal determinó que no fue una, sino dos las embarcaciones que salieron desde Cayo Marathon, en Florida. “Una presentó dificultades técnicas en el trayecto y los ocupantes se trasladaron a la otra, razón por la cual arribaron finalmente en una sola lancha”, explicó.
El peritaje técnico evidenció 13 impactos de bala en la embarcación cubana, localizados en estribor, en el casco y en las barandas.
“Se trata de una unidad de nueve metros de eslora. Solo se empleó armamento reglamentario. No hubo lanzacohetes ni otro tipo de armas como se ha especulado”, enfatizó el primer coronel.
La lancha procedente de Estados Unidos, equipada con motor fuera de borda, presentaba 21 impactos de bala. Contaba con GPS y equipos de radionavegación. El intercambio de disparos ocurrió a aproximadamente 20 metros de distancia, lo que —según el oficial— evidencia la cercanía y la intensidad del enfrentamiento.
Durante la inspección se ocuparon fusiles de distintos calibres, una escopeta Winchester, fusiles tipo DB AR-15, un fusil Delta, 11 pistolas y un módulo individual para cada uno de los diez ocupantes, que incluía fusil, pistola, cuchillo, uniforme de camuflaje, medicamentos, pasamontañas, casco y otros aditamentos. También portaban medios de comunicación, equipos de visión y materiales estériles.
Se contabilizaron 134 cargadores y un total de 12 846 municiones de diferentes calibres, entre ellos 5.56x45 mm y 7.62 mm (AKM). Una de las pistolas ocupadas tenía capacidad para perforar chalecos antibalas. Asimismo, fueron incautados un dron con dos cámaras, diez equipos de comunicación, cuchillos de comando, una planta eléctrica portátil, una cizalla para cortar candados y emblemas identificativos, entre ellos el del denominado movimiento contrarrevolucionario 30 de Noviembre y distintivos de “autodefensa del pueblo”.
Los fusiles incautados —según precisó— poseen un alcance efectivo de hasta 800 metros y se encontraban en perfecto estado técnico.
Álvarez Valle señaló que entre los implicados figura Amijail Sánchez González, identificado como uno de los organizadores y previamente incluido en la lista nacional de personas vinculadas a actividades terroristas. Añadió que la investigación apunta a que la autoría intelectual corresponde a Maritza Lugo Fernández, residente en Estados Unidos y señalada como principal promotora del denominado movimiento 30 de Noviembre.
El objetivo del grupo —afirmó— era infiltrarse en el país, promover desorden público, ejecutar actos violentos y atacar unidades militares. “El armamento incautado es armamento de combate. No se trata de una falacia”, subrayó.
Proceso penal y atención médica
Armamento incautado tras intento de infiltración en Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla.
Edward Robert Campbell, fiscal jefe de dirección de la Fiscalía General de la República, explicó que varios de los implicados ya figuraban en la lista nacional de personas vinculadas a terrorismo, a la que ahora se agregan nuevos elementos.
Los detenidos, con propuesta de medida cautelar, enfrentan cargos por agresión armada, entrada ilegal al territorio nacional y delitos asociados a actos terroristas, violencia y tráfico ilícito de armas.
Indicó que el marco sancionador para el terrorismo prevé penas que oscilan entre 10 y 15 años en los casos menos graves, hasta 20 años o 30 años de privación de libertad o la pena de muerte en los supuestos más severos. Aseguró que se ha respetado el debido proceso y que las actuaciones fueron recibidas formalmente por la Fiscalía.
Señaló además que, al tratarse de hechos financiados desde el exterior, las personas involucradas fuera del país también podrían enfrentar cargos por financiamiento al terrorismo. Añadió que, según lo expuesto, también se habrían violado disposiciones legales estadounidenses relativas a navegación y portación de armas.
En el ámbito sanitario, el coronel Dr. Juan Antonio Ramírez, jefe de Servicios Médicos del Ministerio del Interior, informó que el capitán Yosmany Hernández Hernández evoluciona favorablemente y se encuentra fuera de peligro. “Recibió heridas en el abdomen y el antebrazo. Su estado es estable y mantiene buena evolución clínica”, precisó.
Igualmente, los detenidos heridos reciben atención médica con todos los recursos necesarios. “Es una práctica ética de nuestras instituciones brindar asistencia sin distinción”, afirmó.
Finalmente, el primer coronel Carballo Pérez reiteró que Cuba mantiene cooperación operacional con el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos en materias migratorias, enfrentamiento al narcotráfico y búsqueda y salvamento. En relación con este hecho, aseguró que hubo intercambio de información casi en tiempo real con el enlace de la embajada estadounidense y autoridades en Miami, a quienes se les ofrecieron detalles del incidente.
Las autoridades indicaron que continuarán informando a la población conforme avancen las investigaciones.
viernes, 27 de febrero de 2026
José Martí sobre el racismo
.Orlando Guevara Núñez
Para José Martí, el racismo fue un crimen contra la humanidad, contra la dignidad del hombre. El 16 de abril de 1893, escribió en el periódico Patria un artículo titulado “Mi raza”, en el cual fustiga con fuerza y razón esa retrógrada práctica.
“Los labios se nos manchan diciendo que hay hombres dueños de otros hombres”, dijo.
“Esa de racista –afirmó- está siendo una palabra confusa, y hay que ponerla en claro. El hombre no tiene ningún derecho especial porque pertenezca a una raza u otra: dígase hombre y ya se dicen todos los derechos”.
Y agregó: “El negro, por negro, no es inferior ni superior a ningún otro hombre; peca por redundante el blanco que dice “mi raza”; peca por redundante el negro que dice: “mi raza”. Todo lo que divide a los hombres, todo lo que los especifica, aparta o acorrala, es un pecado contra la humanidad”.
Afirmó el Héroe Nacional cubano que “Insistir en las divisiones de raza, en las diferencias de raza, de un pueblo naturalmente dividido, es dificultar la ventura pública, y la individual que están en el mayor acercamiento de los factores que han de vivir en común”.
Martí denuncia toda la injusticia del racismo y pone al descubierto todos sus males. Véase esta reflexión sobre el racismo en negros y blancos:
“El racista negro, que ve en la raza un carácter especial, ¿qué derecho tiene para quejarse del racista blanco? El hombre blanco que, por razón de su raza, se cree superior al hombre negro, admite la idea de la raza, y autoriza y provoca al racista negro. El hombre negro que proclama su raza, cuando acaso lo que proclama únicamente en esta forma errónea es la identidad espiritual de todas las razas, autoriza y provoca al racista blanco. La paz pide los derechos comunes de la naturaleza: los derechos diferenciales, contrarios a la naturaleza, son enemigos de la paz. El blanco que se aísla, aísla al negro. El negro que se aísla, provoca a aislarse al blanco”.
Afirma que en Cuba no existe temor de una guerra de razas. Y es cuando plantea que hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro, agregando que cubano es más que blanco, más que mulato, más que negro. Argumenta que aquí, en los campos de batalla, muriendo por Cuba, han subido juntas por los aires las almas de los blancos y de los negros.
Se refiere a aspectos que dividen a los hombres, no precisamente por el color de su piel. Señala, por ejemplo, ” Las diferencias entre tímidos y valerosos, abnegados o egoístas, en los diversos partidos en que se agrupan los hombres”. Sentencia que la afinidad de los caracteres es más poderosa entre los hombres que la afinidad del colo”r.
Precisó que”Ningún hombre tiene derecho a defender su color por encima de su condición humana”. Auguró que los hombres de pompa e interés, se irán de un lado, blancos y negros, y los hombres desinteresados, se irán de otro.
Ejemplifica que: “ En Cuba muchos blancos y muchos negros se han olvidado ya de su color y juntos trabajan por el cultivo de la mente, por la propagación de la virtud, por el triunfo del trabajo creador y de la caridad sublime”.
En Cuba, argumentó, hay mucha grandeza en negros y blancos.
“No hay odio de razas, porque no hay razas , dijo.
En uno de sus Versos Sencillos, escribió: Yo sé de un pesar profundo/ entre las penas sin nombres/ la esclavitud de los hombres/ es la gran pena del mundo.
Tiene el mundo - dijo - dos razas: parecida a los insectos la una, la de los egoístas. Resplandeciente, como si en sí llevara luz la otra, la de los generosos”. Y afirmó que este no es el siglo de la lucha de las razas, sino el siglo de afirmación de los derechos.
Piratería y terrorismo en el mar: más de seis décadas de guerra sucia
La historia de las agresiones contra Cuba por parte de grupos anticubanos organizados, entrenados y financiados en Estados Unidos es extensa y está muy bien documentada
Autor: Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu
26 de febrero de 2026 23:02:58

Como consecuencia del ataque por Boca de Samá, hubo que amputarle un pie a Nancy Pavón, de solo 15 años. Foto: Archivo de Granma
El incidente armado ocurrido en aguas del canalizo El Pino, cayo Falcones, municipio de Corralillo, provincia de Villa Clara, donde una lancha rápida con matrícula de la Florida (fl7726sh) abrió fuego contra una unidad de las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior, no es un caso aislado.
La historia de las agresiones contra Cuba por parte de grupos anticubanos organizados, entrenados y financiados en Estados Unidos es extensa y está muy bien documentada. Durante años las agresiones contra poblados costeros, pescadores y embarcaciones cubanas establecieron un patrón de violencia que se extiende por más de seis décadas hasta el presente.
Por solo citar algunos ejemplos, en 1963 dos lanchas de desembarco procedentes de un buque madre abrieron fuego de bazucas y ametralladoras contra la fábrica de ácido sulfúrico Patricio Lumumba, en la costa norte de Pinar del Río.
Un caso señalado de acción criminal contra pescadores cubanos fue ejecutado directamente por autoridades estadounidenses, el 3 de febrero de 1964, cuando varias unidades de la Marina de Guerra de ese país abordaron y secuestraron en aguas internacionales los buques pesqueros cubanos Lambda 8, Lambda 39, Cárdenas 14 y Cárdenas 19, junto con sus 38 tripulantes.
Una de las agresiones más canallescas fue cometida el 2 de octubre de 1971 por dos lachas rápidas provenientes de la Florida, contra la comunidad costera de Boca de Samá, en el municipio de Banes, Holguín. Los resultados de la «valiente acción» fueron dos fallecidos y cuatro heridos, entre ellos las hermanas Nancy (15 años) y Ángela Pavón (13 años).
En octubre de 1972, varias lanchas rápidas artilladas asaltaron los pesqueros cubanos Aguja y Plataforma 4 cerca de la isla Andros, en Bahamas. Un año después, las naves pesqueras cubanas Cayo Largo 34 y Cayo Largo 17 corrieron igual suerte, siendo herido mortalmente el pescador Roberto Torna Mirabal.
Así, el 6 de abril de 1976, una lancha pirata atacó dos embarcaciones pesqueras cubanas, el Ferro 123 y el Ferro 119, hundiéndolas a tiros de ametralladora en la zona entre Cayo Anguila y Cayo Sal. Los tripulantes del Ferro 123 quedaron heridos y a la deriva.
En otro incidente, fechado en 1992, una lancha estadounidense chocó con una patrullera cubana, lo que provocó el hundimiento de la primera y la muerte de varios de sus tripulantes.
Es largo el corolario de acciones criminales realizadas por embarcaciones piratas provenientes de territorio estadounidense. Es hora ya de poner fin a tales prácticas.
En Contexto:
14/10/1990: Se infiltraron por Santa Cruz del Norte, La Habana, los terroristas Gustavo Rodríguez Sosa y Tomás Ramos Rodríguez.
17/09/1991: Detenidos dos terroristas procedentes de Miami que tenían como objetivo sabotear tiendas para el turismo. Se les ocuparon armas y una planta de radio.
29/12/1991: Capturados en Cárdenas, Matanzas, dos individuos procedentes de Miami, sus planes eran realizar sabotajes a instalaciones económicas y otros servicios públicos y de recreación.
7/10/1992: Ataque pirata al Hotel Meliá Varadero, por una lancha armada de la organización terrorista Comandos l.
2/04/1993: Ametrallado el buque tanque Mykonos, de bandera maltesa y tripulación cubano-chipriota, siete millas al norte de Matanzas.
11/02/1996: Efectuados disparos al Hotel Meliá Las Américas, por una embarcación rápida que penetró en horas de la noche.
17/09/1996: Capturado el terrorista de origen cubano Pedro Pablo Pulido Ortega, quien se había infiltrado por la zona de Chambas, en Ciego de Ávila, con un cargamento de armas, municiones y otros medios para realizar acciones terroristas.
19/05/1996: Desembarcan por la costa de Pinar del Río, terroristas residentes en ee. uu., con la misión, entre otras, de intentar crear un foco de bandidos en las montañas de esa región.
26/04/2001: Capturados contrarrevolucionarios residentes en Miami, vinculados a las organizaciones Comandos f-4 y Alpha 66, al intentar infiltrarse por el norte de Villa Clara.